<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639</id><updated>2012-02-16T14:17:05.506-08:00</updated><category term='Teórica 7'/><category term='Teórica 3'/><category term='Teórica 1'/><category term='El arte como aproximación'/><category term='Teórica 6'/><category term='Teórica 4'/><category term='Teórica 5'/><title type='text'>CATEDRA DEPINO</title><subtitle type='html'>Es la Cátedra de la materia "Psicología" que pertenece a la carrera de diseño gráfico de la UBA.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://catedradepino.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>9</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-3993477579041985980</id><published>2009-05-05T06:37:00.000-07:00</published><updated>2009-05-05T06:38:59.601-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El arte como aproximación'/><title type='text'></title><content type='html'>EL ARTE COMO APROXIMACIÓN A LA VIDA PSÍQUICA&lt;br /&gt;INTRODUCCIÓN&lt;br /&gt;Vamos a comenzar planteando el porqué de la ocurrencia de trabajar con la idea del arte. Que nos llevó  a investigar sobre una disciplina que acompaña al hombre históricamente.&lt;br /&gt;Intentamos acercarnos conceptualmente a la idea de lo artístico articulado a la producción anímica del hombre. La idea,  qué es lo que hace  que un objeto sea considerado de arte. ¿Es por su belleza que nos atrae? ¿Dónde encarna la belleza? ¿Qué valores de belleza manejamos? .Por ejemplo en el periodo greco romano  la idea de arte correspondía  a la idea de imitación, lo valorado era lo igual, con el firme propósito de ofrecer una unidad. Platón hablaba de la belleza como categoría estética según la conveniencia y la utilidad de un objeto según su propósito. La idea de funcionalismo atraviesa toda la historia del arte occidental. &lt;br /&gt;El problema con esta aproximación, es acerca de la función.  No se explica como las cosas sin utilidad, como la obra de arte,  pueden atraer nuestra mirada. &lt;br /&gt;Aquí nos vamos a detener para tratar de formular la hipótesis que venimos elaborando acerca de la producción artística y la implicancia al sujeto del inconciente.&lt;br /&gt;Vamos a ubicar  el objeto de arte como efecto,  del sujeto deseante, poniendo en marcha el circuito pulsión al. Hablamos de efecto: como: aquello que sigue por virtud de una causa.  Tomamos el concepto de causa, como lo que impulsa, pensándolo como el origen precursor del movimiento deseante.&lt;br /&gt;Si seguimos el razonamiento concluiremos en la idea de desprender el arte de su utilidad. Es  desde ahí que parte nuestra hipótesis,  vamos a poner luz sobre lo inútil del objeto de arte, pensándolo no como obra acabada sino el interjuego de fuerzas que nos impulsan a continuar, dejando en su camino a manera de señuelo lo producido.&lt;br /&gt;El proceso psíquico por el cual el psicoanálisis explica el acto creador, es la sublimación, como destino de la pulsión, cuya particularidad es  desviar el destino sexual, hay un vacío central, que inaugura una falta, y al trabajar con ella busca reproducir ese momento  en la creación.&lt;br /&gt;El arte se articula con ese vacío ontológico  imposible de representar. El arte si algo reproduce es aquello del orden de lo perdido.&lt;br /&gt;Planteamos que no hay evolución  de la creación, hay creador, por lo tanto cuando un sujeto crea desde la sublimación,  solo arma juegos de artificio, en esos destellos que produce nos detendremos a explicar algo de la vida psíquica.&lt;br /&gt;Lo que denominaremos lo irrepresentable, es lo que nos ha seducido, para pensar  los conceptos psicoanalíticos de los tres registros de la vida anímica. REAL SIMBOLICO E IMAGINARIO.&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;               ¿CÓMO PENSAMOS LA IMAGEN?&lt;br /&gt;             ¿Cuál es la relación de las imágenes con el objeto que representa, con la                                    cultura, con el inconciente?&lt;br /&gt;¿Cómo pensamos el objeto de arte? ¿Como una producción? ¿Como un producto o una reproducción?&lt;br /&gt;¿Qué miramos cuando miramos? ¿Y que nos mira que hace que nos detengamos en su mirada?&lt;br /&gt;Vivimos en un mundo de imágenes. ¿Desde cuando? ¿Por que las necesitamos? ¿Que es lo que tiene de falso y cual es su verdad?&lt;br /&gt;¿Por qué una misma imagen a unos nos pasa sin verla y otros quedan capturadas por ella?  &lt;br /&gt;¿Es la imagen en su totalidad o es algo de ella que nos detiene?&lt;br /&gt;Y por ultimo ¿Cual es el rasgo distintivo que perdura? ¿Que hace que una obra de arte lo sea?&lt;br /&gt;Estas son las preguntas que nos armaron un recorrido a compartir con ustedes. &lt;br /&gt;Para guiarnos en este recorrido tomamos como  imagen  la obra de arte, y en particular  las artes plásticas. Siguiendo las preguntas que harán un recorrido en el trabajo.&lt;br /&gt;Vivimos en un mundo poblado de imágenes, nuestra cultura del malestar, tal como la ha bautizado Freud, atravesada por los tiempos de la tecnología y el capitalismo salvaje, nos proponen completarnos, con la ilusión de “tener”.  No son estas imágenes a las que nos referimos cuando hablamos de la creación artística, sino desde aquellas que nos convocan desde el sin-sentido.&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;IMÁGENES COMO PRODUCTO DEL DEVENIR &lt;br /&gt;Para pensar la imagen en las artes plásticas cuestionamos el concepto de temporalidad pensada desde lo cronológico. &lt;br /&gt;Lo histórico quizás simplemente como aquel momento en que no habíamos nacido. Como aquello que nos pre-existe, a la manera de la  predeterminación por el  lenguaje.&lt;br /&gt;  ¿Que es la temporalidad? ¿Cronología pura? ´ ¿Evolución natural de hechos? si pensáramos en esta dirección como entenderíamos el arte primitivo articulado por ejemplo con las figuras arcaicas del periodo cicladito del 2500 A.C. recreado en el arte abstracto, un ejemplo de esto es la escultura de Henry Moore, por su simpleza y sencillez en la forma.  Nos jugamos por la hipótesis de Walter Benjamin.- 1892-1940: Filosofo alemán .Su vocación temprana en el materialismo histórico, tubo una marca en su pensamiento. Ligado al post estructuralismo y el psicoanálisis, se intereso en los campos de la estética, la ética y la filosofía de la historia-. Plantea dialécticamente la historia, la llama: “historia a contrapelo”, de la cual una imagen  no se reduce a un hecho pasado, como repetición literal de eso, ni a un bloque de eternidad despojada de las condiciones de ese devenir. Suponemos que lo historia esta mas allá de la fijeza, no es sin interrupciones, ni como relato lineal.&lt;br /&gt;Siguiendo el pensamiento de Benjamin, los hechos del pasado no son cosas inertes, sino que por lo contrario, poseen una dialéctica, un movimiento.&lt;br /&gt;Compartimos la metáfora usada por el mismo autor, “del trapero de la memoria”, comparando  al sujeto con el niño, a la manera del juego infantil  la atracción por objetos de deshecho, en donde se incluye en sus efectos  la sobrevivencia del pasado marcando su atemporalidad, a la manera que planteamos   la atemporalidad como cualidad del inconciente. &lt;br /&gt;Lo que queremos plantear, es al artista mas que como creador, como siendo creado por la obra de arte .Lo que parece una creación no es sino el acto de dar forma a lo que se ha recibido, como ya dijimos  el lenguaje  nos predetermina. Es desde ahí que pensamos al artista como receptor.&lt;br /&gt;Para dar cuenta de este punto, queremos compartir un texto delicioso de John Berger que nos permite plantear la cuestión del autor como función y no como nombre propio. Berger nació en 1926, británico, escritor y critico de arte, escribió, novela, ensayo, artículos en prensa, poesía. Y mas adelante encontraran una mención sobre este tema en Miguel Angel.&lt;br /&gt;En 1972 la BBC emite una serie de televisión que fue acompañada por la publicación del texto “Mirar”, que marcó a toda una generación de críticos de arte, se ha convertido en libro de texto en las escuelas británicas y que tomaba prestadas muchas ideas de “La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”, el artículo de Walter Benjamin de 1936.&lt;br /&gt;Tomaremos un extracto del texto que le dedicó a Degas del libro “El tamaño de una bolsa”.&lt;br /&gt;“….Entre 1866 y 1890, Degas realizo una serie de pequeños caballos en bronce. Todos ellos revelan una observación intensa y lucida. Nadie antes que el había representado los caballos  con un naturalismo y una expresividad tan magistrales.  Pero  hacia 1888 tiene lugar un cambio cualitativo.  El estilo sigue siendo exactamente el mismo, pero la energía es distinta .Y la diferencia es flagrante...Un niño seria capaz de distinguirla rápidamente...Solo ciertos moralistas del arte podrían no verla. Los primeros bronces son de caballos vistos, maravillosamente vistos, ahí afuera, en el mundo que pasa a nuestro lado, el mundo observable. En los últimos, los caballos no son solo observados sino temblorosamente vistos desde adentro. El artista no solamente ha percibido su energía, sino que se ha sometido a ella, la ha sufrido, soportado, como si las manos del escultor hubieran sentido la terrible energía nerviosa del caballo en la arcilla que estaba manipulando”.&lt;br /&gt;La fecha de este cambio coincide con las fotografías de Muybridge, que mostraban por primera vez en la historia como se mueven realmente las patas de un caballo al trote o al galope.&lt;br /&gt;Y su uso de estas fotos concuerda perfectamente con el espíritu positivista de la época. Lo que provoca ese cambio intrínseco, sin embargo, desafía todo positivismo.  “La naturaleza pasa de objeto a sujeto de la investigación.  Las obras tardías parecen acatar todos los requisitos del modelo mas que la voluntad del artista…”&lt;br /&gt;Podemos decir entonces que el autor, en este caso Degas caracteriza el modo de circulación, funcionamiento, de determinados discurso dentro de una cultura. &lt;br /&gt;¿Que queremos decir con esto? Que el modo en que se inscribe el conocimiento es paranoico, como ya dijimos, viene del Otro. El Otro como aquel que nos determina en nuestra subjetividad con sus reglas y sus leyes. Este Otro encarnado en la cultura.&lt;br /&gt;Por eso Degas, en este punto, es un receptor que nombra con el arte lo imposible de nombrar. &lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;LA OBRA DE ARTE COMO REPRESENTACIÓN&lt;br /&gt;¿Qué es lo que un artista representa? ¿Es la realidad? ¿Entendida como  una imitación pura o es una re-creación de otra cosa?&lt;br /&gt;Hablemos de aquel objeto que representa el arte, en primer lugar  es una afirmación de lo visible que nos rodea y aquello que nos rodea esta continuamente apareciendo y desapareciendo. &lt;br /&gt;Esto que   presentifica  una ausencia, es la representación. En tanto es una representación ya no es el objeto, este  allí  queda perdido.&lt;br /&gt;Entonces, decimos,  la representación, a manera de un referente lo nombramos como significante.&lt;br /&gt; Podemos pensar  que no es necesario el objeto en la realidad, ya que poseemos una representación en tanto la ausencia de este.   Es con la representación que nos valemos para movernos. No necesitamos una mesa para saber de que estamos hablando, la palabra nos remite al concepto de mesa.&lt;br /&gt;Estamos constituidos por el lenguaje, hechos de lenguaje, nada que no tenga la estructura de lenguaje puede ser comprendido por nosotros. Quizás podamos explicarlo del siguiente modo: cuando la palabra nombra a la cosa la sustituye y la incluye dentro de su ley, la ley del significante. La imagen es un modelo de la realidad, el lenguaje es el espacio lógico en el que se representa la imagen.&lt;br /&gt; El arte figurativo realista, cree imitar a los objetos que representa.  La ilusión de la imitación representativa, se fragmenta porque se extrae un sentido nuevo inaudito. De este modo aquello que se manifiesta es que la representación de lo sabido de lo que esta mas próximo para nosotros de lo que nos rodea termina por sustraer a este objeto de la realidad y contribuye a renovarlo. Esto es producto de la metáfora y metonimia leyes de lenguaje, que remite a otra significación.&lt;br /&gt;Nos servimos ahora del objeto de arte, para dar  cuenta de aquello que va más allá del leguaje, del registro simbólico. El lenguaje tiene un límite y eso es lo Real.          &lt;br /&gt;III                                 &lt;br /&gt; MAS ALLÁ DEL LENGUAJE…&lt;br /&gt;Hablemos de “La piedad” de Miguel Ángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                         &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema de la piedad no era nuevo, ya había sido tratado en el periodo gótico como expresión del dolor inmenso que siente María, cuando recibe el cuerpo de su hijo muerto.&lt;br /&gt;A Miguel  Ángel le encargan la construcción en Roma de este tema iconográfico, que no abandona hasta su muerte.&lt;br /&gt;Lo que nos ocupa ahora, es transmitir algo del efecto que produce hasta nuestros días, “La Piedad” como obra escultórica.&lt;br /&gt;En la edad de oro, luego del cuatroccento, florecía el renacimiento.  Pasiones nuevas, ideas insospechadas nacían en el mundo del pensamiento y del arte.&lt;br /&gt;“Había que abandonar la primacía de la razón demasiado prudente y de una sabiduría excesivamente terrestre, de un placer de vivir que olvidaba las reivindicaciones del alma”.&lt;br /&gt;En esos tiempos se suponía un equilibrio estético, negando todo aquello que amenazaba con alterarlo, aparece otro paradigma; hay que enfrentarse con la ciega embestida de los sentidos, las inquietudes del corazón, las exigencias del alma dolorida.&lt;br /&gt;En este marco Miguel Ángel también preocupado por el drama de la cruz, como se decía en aquella época, se dejó atravesar por el antagonismo de los principios filosóficos de la vida y la muerte.&lt;br /&gt;Situados como estamos; nos preguntamos que hace que cuando contemplamos “La Piedad”, “nos flechamos” desinteresándonos del tiempo, de la época en el que fue realizado.  Nos preguntamos el por qué de este detenimiento que se produce frente de lo que pensamos, una obra de arte.&lt;br /&gt;Cuentan los estudiosos de “La Piedad”, las repercusiones estéticas que tuvo la obra.  Miguel Ángel respetó como forma de construcción, el triangulo y el circulo propio de la divinidad cristiana, el triangulo emplazado en el rostro de la madonna, y el circulo tomando el cuerpo de los dos. &lt;br /&gt;Pero lo intolerable de aquella escultura, lo que molesta,  la pregunta alrededor del enigma que envuelve esta pieza, es la tensión conflictiva entre la edad de la madonna, y el cuerpo de su hijo, su cara, la de una niña virginal con cara apasionada, en lugar de una mujer, ella alberga el cuerpo muerto de aquel que sufría un inmenso dolor. Si observamos como la Madonna toma a Jesús, solo en el detalle del hombro vemos un hombre muerto, en la contradicción de fuerzas muestra  la desarmonía que se arma como enigma en la obra, Miguel Ángel esculpió alrededor de ese vacío imposible de llenar, de lo imposible de la vida y la muerte.  Los cuerpos, las formas, los pliegues, los gestos, son las formas  que el artista recubre a manera de velo, con su belleza lo imposible de nombrar.&lt;br /&gt;Miguel Ángel rompió con la medida de verosimilitud de los cuerpos humanos. La cabeza de la madonna no corresponde con la magnitud del manto cincelado y sus grandes cavidades, esto provoca contrastes de luz y sombras que realzan el valor plástico de la obra, tampoco esculpió a Jesús plasmando un cuerpo con las huellas del inmenso sufrimiento que este soportaba.&lt;br /&gt;Cuando estuvo acabada la obra de Miguel Ángel, puso su firma en la única obra que lleva su nombre, no eligió un lugar discreto, y la colocó en el pecho de la Madonna, porque dicen que estaba orgulloso de ella, esta firma instala otro momento en la vida del artista, es como si hubiera dicho, “todo lo que he hecho hasta el momento presente era otro yo, por primera vez soy yo mismo”.  Por eso decimos que con La Piedad Miguel Ángel nace, pero también   muere. Muere en el punto en donde se desprende de la obra, ella ya existe por fuera del autor.&lt;br /&gt;Decíamos que el artista recubre con su belleza, a manera de velo lo imposible de nombrar, estamos en condiciones ahora de preguntarnos, ¿Qué hace de velo?, ¿que es lo imposible de nombrar? ¿Qué función cumple lo bello en el cincelado  de los cuerpos? ¿A caso lo bello es el velo? Hay algo de lo no dicho, o sea lo que está por fuera del lenguaje, que nos estremece que nos convoca a manera de interrogación en ese estremecimiento que nos altera. &lt;br /&gt;Lo que queremos subrayar de la obra de arte  es aquello que nos captura, que nos flecha que no es del orden de lo evidente, que si bien  es próximo no es nombrable, eso que miramos no corresponde al campo de los fenómenos.  Eso que nos detiene y que no es inherente a la imagen, a lo representado, tampoco en última instancia al sentido, no es eso.&lt;br /&gt;Esos objetos familiares, cercanos, próximos,  preservan y sostienen un misterio absoluto, irreductible a nivel inmediato del sentido conocido .Eso familiar se vuelve raro. De eso queremos hablar se trata de aquello de no es posible nombrar, lo llamaremos el secreto de la imagen, ligado a lo imposible.&lt;br /&gt;Lo imposible, de ser representado, está por fuera del significante, la castración. Este concepto en su complejidad nos  remite a  un real. &lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;JUEGOS DE MIRADAS&lt;br /&gt;Dijimos, la postura en juego es mirar el arte, no desde una posición de saber, dando cátedra de interpretaciones posibles desde la vida emocional y psicológica del autor, sino acercarnos a la obra de arte para aprender de ella. &lt;br /&gt;Pensar la obra como estructura con sus articulaciones y desarrollos para lograr captar algo de su alcance.&lt;br /&gt;La estructura es un todo formado por fenómenos solidarios de tal modo que cada uno depende de los otros y solo puede ser lo que es en relación con ellos.&lt;br /&gt;Entonces es a partir de las relaciones entre los diferentes elementos de una obra que nos posibilita mirar aquello que se nos muestra. Pensándolo desde el vacío necesario en lo que se da a ver hay algo que se sustrae, toda obra de arte, es la transformación del vacío que “como humanos nos constituye” de trazo que lleva lo indecible a la palabra, lo incognoscible del mundo”.  Pensamos la cuestión del vacío, como  un elemento del interjuego de la estructura del sujeto.&lt;br /&gt;No cualquier  imagen, nos “flecha”, porque sabemos a esta altura, que muchas de ellas nos pasan inadvertidas y que otras tantas nos capturan, algo de ella nos atrae y nos detiene a manera de un flechazo “sale de la escena como una flecha y viene a punzarnos como portadora de este vacío,&lt;br /&gt;Hemos llegado al  punto al que queríamos arribar. ¿Que  nos sucede como sujetos espectadores? ¿Cuales son los efectos de producción, tomando en cuenta un sujeto ligado al inconciente?&lt;br /&gt;Planteamos que en este ida y vuelta de ojos y miradas, entre el ver y mirar, entre el mirar y ser mirado algo se hace efecto. Nos vamos a detener en este último par que nos interesa porque pensamos que ahí es donde se pone en juego algo del orden del inconciente.&lt;br /&gt;La mirada entendida como ese algo que es de naturaleza velada y que no es del orden de la percepción.&lt;br /&gt;Aquella que nos divide y por ejemplo nos plantea un corte entre ojo y mirada.&lt;br /&gt;El ojo como órgano de la visión organiza la forma, organiza los elementos formales, nos ayuda a buscar la gestalt. &lt;br /&gt;Pero hay un momento en que algo de la obra mira, se convierte en alguna mirada,  plantea una exterioridad que no poseía, tomamos distancia, algo ha aparecido ahí que no estaba. Es más allá de lo visible. La mirada como un vacío de representación, deja el lugar propicio para la aparición del objeto de  arte. El objeto de arte como producto de quien lo realiza posee la facultad de producir aquello que no sabia, que ahí estaba, colocándonos en una situación de extrañeza. No solo nos mira, sino lo que encierra nuestro interés es que allí se muestra. Y deja al sujeto en plena ignorancia.&lt;br /&gt;Algo va a nuestro encuentro, nos sorprende y descoloca. Algo del orden de lo Real.  Imposible de nombrar.&lt;br /&gt;Hasta ahora hemos hablado del artista, en tanto aquel que se arriesga a confrontar con aquello ligado a la castración, al vacío que nos constituye. Es la condición para que la obra produzca ese efecto que ya hemos planteado en el espectador.&lt;br /&gt;Para pensarlo de esta manera, tomamos como recurso teórico, los tres registros Imaginario, Simbólico y Real. Anudamiento posible alrededor de un vacío estructural&lt;br /&gt;VI&lt;br /&gt;PUNTUACIÓN TEÓRICA&lt;br /&gt;LOS TRES REGISTROS DE LA VIDA PSIQUICA&lt;br /&gt;Nos  referimos a los tres registros de la vida psíquica como tres dimensiones. Tres ordenes en  los  que ningún  concepto de la vida psíquica   se podría pensar sin tenerlos en cuenta.&lt;br /&gt;Estos tres “no” son los tres de Freud, inconciente, preconciente y conciente. Tampoco son yo, ello y súper yo.&lt;br /&gt;Los tres registros que nos ocupan son: real, simbólico, e imaginario.&lt;br /&gt;Estas tres dimensiones se conceptualizan, pensándolas como tres que hacen uno. De manera tal que no puede pensarse uno separado de los otros dos, sino que están siempre enlazados, formando un nudo llamado Borromeo, por la particularidad de tener tres lazos que al deshacerse uno de ellos se desanudan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La interrelación de estos tres  que forman un nudo, se la piensa unidos, a la manera de cintas que se entrelazan desde un vacío.&lt;br /&gt;Así pensado queremos sostener la idea de estructura, estructura psíquica.  La diferencia sustancial con el estructuralismo clásico, es la incorporación de la idea de sujeto del inconciente.  Hablamos de sujeto cuando nos referimos a la noción de inconciente  subvirtiendo la noción de individuo, o sea sujeto de deseo que se descubre en el inconciente Freudiano.&lt;br /&gt; El sujeto del inconciente es  efecto de la  inmersión del infans en el lenguaje.&lt;br /&gt;Como sabemos el inconciente esta estructurado como un lenguaje, no existe otra estructura en psicoanálisis que no sea del lenguaje .Ya estudiamos  la metáfora y la metonimia como las dos leyes de relación en las que se consideraron las relaciones posibles entre los elementos, es decir entre los significantes.&lt;br /&gt;El significante recordemos da cuenta de la falta, designa un lugar, nombra la ausencia, presentifica lo que no está allí, como decíamos, “mata la cosa”.&lt;br /&gt; Esta falta se sitúa a nivel de la estructura significante, es decir en el sujeto  que habla.&lt;br /&gt;Este lugar vacío es central en la concepción de la estructura y permitirá la transmutación de los elementos. Por esto es posible lo que hacíamos referencia en tanto a las leyes de relaciones que mencionamos anteriormente.&lt;br /&gt;La falta es condición del ser hablante. Es la apuesta del psicoanálisis entender, la estructura en falta o la falta que estructura.&lt;br /&gt;¿Como accedemos a la estructura psíquica?&lt;br /&gt;Introducimos el modelo del nudo Borromeo, como ya dijimos un modelo topológico.&lt;br /&gt; ¿Qué significa esto? La topología es una rama de las matemáticas que es independiente de la métrica. Utilizar las superficies topológicas, es el medio  para explicar que el sujeto no esta cerrado, ni dividido en un interior y un exterior, separados entre si, sino que hay continuidad.&lt;br /&gt;  Por eso se utiliza en la topología el espacio multidimensional del nudo borromeo, una figura compuesta por tres redondeles de cuerda, que por sus huecos están entrelazados entre si, son tres que hacen uno. Estamos hablando por supuesto del registro real, simbólico e imaginario. R S  I. Se podría escribir también ISR o RIS o como quieran, estamos hablando de una marcación posible simplificada, es una escritura que nos facilita despreocuparnos del contenido  es decir resiste la noción de sentido.&lt;br /&gt;En este planteo  no hay posibilidad de secuenciar un antes y un después,   evolutivamente hablando. A medida que avancemos se podrá ver con mas claridad la idea de anudamiento.&lt;br /&gt;IMAGINARIO&lt;br /&gt;Debemos entenderlo a partir de la imagen. Es el registro de la impostura, en tanto engañoso. Vamos a pensarlo en la relación intersubjetiva, allí se introduce algo ficticio, proyectando imaginariamente lo de uno sobre la simple pantalla que deviene del otro.  Este es el registro del yo; como dice Freud en el malestar de la cultura, el yo no está desde los inicios, adviene, a consecuencia de las sucesivas identificaciones, pero ese yo es un yo de desconocimiento, porque como explicaremos a continuación las imágenes son engañosas, la identificación en la cual se constituye el yo es a partir de imágenes. El yo está referido a lo corporal.&lt;br /&gt;Cuando hablamos de imagen nos estamos refiriendo a la imagen del cuerpo.&lt;br /&gt;Queremos hablar de la diferencia entre cuerpo biológico y el cuerpo como imagen.  El cuerpo biológico como soma, puro real, sin atravesamiento del Otro en tanto el Otro como lugar de los significantes. Lo imaginario del cuerpo implica un re-conocimiento de la imagen y un desconocimiento. La función de  ese desconocimiento es la veladura del orden mismo de la falta. Lo que pertenece al orden de la falta se reviste y se vela .Cuando nos miramos en el espejo, miramos un cuerpo unificado. &lt;br /&gt;Somos sujetos escindidos, necesitamos sentirnos unificados para enfrentar al mundo. &lt;br /&gt;El estadio del espejo, formulado por lacan, como formador  de la función del yo, es el primer momento de identificación narcisista, identificación primaria, identificación a la imagen del cuerpo.&lt;br /&gt;Una aventura imaginaria en la cual el hombre por primera vez, experimenta que él se ve, se refleja y se concibe como distinto, otro de lo que el es.&lt;br /&gt;Lo que es necesario destacar de esta lectura es que a la prevalencia del registro imaginario en la identificación constitutiva del yo, es necesario subrayar el sostén simbólico.&lt;br /&gt;No podría ser de otra manera, como indicamos, no se puede considerar a lo imaginario como un registro primero o autónomo al que lo simbólico se le sumaria secundariamente.&lt;br /&gt;Hay algo que es del orden de la experiencia,&lt;br /&gt; El niño  llevado por un adulto va a reconocer su imagen corporal en el espejo anticipando imaginariamente la forma total de su cuerpo. Se precipita en esa imagen para resolver la sensación de fragmentación producto de su prematuración.&lt;br /&gt;El estadio del espejo es una experiencia que la utilizaremos  a manera de metáfora, para mostrar la constitución del yo en relación al semejante.&lt;br /&gt;Las relaciones del yo con su imagen, descansan, se soportan y hasta son reguladas por  lo simbólico.&lt;br /&gt;Solo hay sujeto a partir de la relación con el Otro, en ese anudamiento. No hay sujeto fuera de la estructura que lo produce.&lt;br /&gt;Entonces a través de la mirada materna el niño, recibe una sensación de completud, de acabamiento, que permite unificar su cuerpo, al que solo percibe como fragmentado, las múltiples sensaciones cenestésicas que le vienen desde su cuerpo, se integran en la mirada materna (el Otro), lo que el niño quiere, en ese momento, es ser el objeto de deseo de la madre, es por ese deseo que tiene un lugar en la vida del Otro.&lt;br /&gt;Ya vemos que lo imaginario no es sin lo simbólico, nombrar la imagen es dar cuenta del registro simbólico. ¿Qué quiere decir esto? Para que haya reconocimiento de la imagen previamente tubo que haberse constituido el Otro como lugar. &lt;br /&gt;SIMBÓLICO&lt;br /&gt;Para hablar del registro simbólico nos remitimos a la estructura del lenguaje, somos sujetos inmersos en un mundo de palabras, las palabras nos preceden, nos preexisten, la estructura del lenguaje precede a nuestra llegada al mundo y nos trasciende. El Otro, designa un lugar topológico en la estructura, encarnado por aquellos que nos brindan los primeros cuidados, El Otro como lugar del código, también como tercero. Desde allí somos hablados. La estructura del lenguaje implica hablar del significante que no remite en forma univoca a un único significado, el significante prevalece y es independiente del segundo. Quedando este del lado de el registro imaginario.&lt;br /&gt;Siguiendo la idea de la estructura edípica, tomando la operación de la función paterna como un significante.&lt;br /&gt;El tercero  interdicta la relación madre-hijo. Poniendo limites al deseo materno, sentenciando “no reintegraras tu producto”, y del lado del hijo” no desearas a tu madre” la ley de prohibición del incesto. Como ya vimos la función paterna esgrime una ley, normaliza, normativaza y estructura.&lt;br /&gt;REAL&lt;br /&gt;Vamos a diferenciar el registro de lo real, de la realidad en el sentido común del término.&lt;br /&gt;Podemos considerar la realidad constituida por el registro de lo imaginario y lo simbólico.  La mediación de lo simbólico y lo imaginario son responsables que nuestra realidad sea suficientemente consistente y soportable, es decir que tengamos una existencia convenientemente sosegada.&lt;br /&gt;Lo real no puede ser imagina rizado ni simbolizado, entonces lo real, no es la realidad sino, mas bien aquello que en  la realidad queda elidido, velado, oculto.&lt;br /&gt;Ese real no se revela, está definido como lo imposible, es lo que no puede ser completamente simbolizado en la palabra.&lt;br /&gt;Podemos decir que vuelve en la realidad en un lugar donde el sujeto lo encuentra bajo la forma de algo que lo despierta de su estado ordinario. Esos encuentros las mas de las veces fortuitos y azarosos.&lt;br /&gt;Si hablamos del vacío central, de la falta inaugural, de lo perdido, del estremecimiento, es para dar cuenta de lo real, de aquello que el lenguaje no alcanza,  no quedando cernido al sentido, ni a la significación, lo que no se representa, se presenta.  &lt;br /&gt;Tal vez la creación venga al lugar de un poder hacer con eso.&lt;br /&gt;                                                         Lic. Silvia Duek&lt;br /&gt;                                                         Lic. Georgina Miguenz&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía:&lt;br /&gt;Miguel Ángel o la creación:  Brion, Marcel&lt;br /&gt;Wittgenstein y el Zen: H.G.Hodgson.&lt;br /&gt;Ante el tiempo, historia del arte y anacronismo de las imágenes :Georges Didi-Huberman&lt;br /&gt;El amor , El deseo y el goce: Osvaldo M.Couso&lt;br /&gt;Formulaciones de lo ignorado: Osvaldo M. Couso&lt;br /&gt;El arte en la escultura: Herbert Read&lt;br /&gt;Las tres estéticas de Lacan: Massimo Recalti y otros&lt;br /&gt;El tamaño de una bolsa: John Berger&lt;br /&gt;La cámara lúcida: Roland Barthes&lt;br /&gt;Seminarios. De un otro al otro.: R,S,I., La angustia: Jaques Lacan&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-3993477579041985980?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3993477579041985980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3993477579041985980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/05/el-arte-como-aproximacion-la-vida.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-3605781288902981395</id><published>2009-04-13T13:45:00.000-07:00</published><updated>2009-04-13T13:46:36.531-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>GUIA   DE  LECTURA &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS ACTOS FALLIDOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la novedad que introduce el psicoanálisis en relación a las operaciones fallidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué significa que los actos fallidos tienen un sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se denomina acto psíquico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué los actos fallidos son actos psíquicos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El acto fallido es el resultado de qué proceso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué diferencia puede establecer entre actos fallidos y actos casuales o sintomáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son los distintos modos en que se presentan los actos fallidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede establecer entre esta formación del inconciente y la represión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama intención perturbada e intención perturbadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación existe entre la intención perturbada y la intención perturbadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la condición para que se produzca un desliz o acto fallido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué otro modo de vínculo hay entre las dos intenciones que no está relacionado con el contenido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué el olvido es un fallido, entendiendo esto como resultado de un conflicto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué propone el psicoanálisis para descubrir la tendencia perturbadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué nombre da Freud al responsable del acto fallido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué consecuencias se extrae de considerar la multivocidad de un fallido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué es necesario el análisis  con la persona en cuestión para descubrir el sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Freud, qué es lo que causa los síntomas neuróticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué significa que hay tendencias eficaces sin que se sepa de ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Qué concepción del olvido y del recuerdo se desprende del texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se relaciona el olvido con la defensa del displacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PSICOPATOLOGIA DE LA VIDA COTIDIANA.  –Olvido de nombres propios&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo explica Freud el mecanismo psíquico del olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama nombres sustitutivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es el desplazamiento y cómo se produce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mecanismo se pone en juego para que se produzca el olvido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son las condiciones del olvido de un nombre propio seguido de recuerdo erróneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se denomina asociación externa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué tipo de relaciones se establecen entre el nombre olvidado y los sustitutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son los pensamientos reprimidos en el olvido de Signorelli.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dónde ubica la emergencia de lo reprimido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir de qué es posible emprender el análisis del olvido de un nombre propio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LOS RECUERDOS ENCUBRIDORES&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué concepción hay implícita en relación al recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué se olvidan los primeros años infantiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué contradice la hipótesis de que se recuerda lo importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué motivo se recuerda aquello que es considerado nimio e indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama recuerdo encubridor y qué relación puede establecer entre éste y el olvido de nombres propios seguido de recuerdo erróneo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué es olvidado lo importante y conservado lo indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué fuerzas psíquicas se ponen en juego en los recuerdos de este orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama Freud transacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se enlazan los recuerdos sustitutivos con el suceso de referencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el proceso descubierto en los recuerdos encubridores que también se encuentra en los síntomas neuróticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se llama el mecanismo por el cual una representación asume la intensidad psíquica proveniente de otra representación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación establece entre el material psíquico de la neurosis y la amnesia que recae sobre los primeros años de la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué características de un recuerdo dan lugar al análisis del mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación hay entre el recuerdo encubridor y la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué satisface la fantasía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué caracteriza a la fantasía para motivar su represión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué dice Freud acerca de la autenticidad del recuerdo infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracterice al recuerdo encubridor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué posición toma Freud respecto de la fidelidad histórica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONTENIDO MANIFIESTO E IDEAS LATENTES DEL SUEÑO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede establecer entre los actos fallidos y los elementos del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se deduce el sentido oculto del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se denominan representaciones sustitutivas en el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son las reglas esenciales para la interpretación de un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué no es importante la medida ni el grado de seguridad con que se recuerda un sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el obstáculo con que se tropieza en la labor de interpretación y a qué fines obedece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué regla se impone al soñante para hacer posible el desciframiento del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué consecuencias se desprenden de la variabilidad de la resistencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué los sueños razonables y nada confusos son los más deformados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama contenido manifiesto y contenido latente del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relaciones se establecen entre el contenido manifiesto y el contenido latente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONFERENCIA 11. EL TRABAJO DEL SUEÑO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama Freud trabajo del sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama trabajo de interpretación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En qué consiste la desfiguración en el trabajo onírico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay desfiguración en los sueños infantiles. Cómo lo explica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la primera operación del trabajo onírico, qué la produce.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué recursos utiliza el trabajo del sueño para condensar los pensamientos que se presentan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es la censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede establecer entre la condensación y la censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la segunda operación, caracterice.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede establecer entre desplazamiento y censura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la tercera operación del trabajo onírico. Características y ejemplos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por efecto de qué función psíquica se presenta la duda en el relato del soñante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué articulación establece Freud entre el trabajo del sueño y el lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cuarta op. del trabajo del sueño cómo se denomina y qué función cumple.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera del trabajo del sueño qué queda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede establecer entre la formación del sueño y la formación de los síntomas neuróticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MALESTAR EN LA CULTURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAP. 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es el sentimiento oceánico y cómo está relacionado con la religión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación establece Freud ente el sentimiento oceánico y los límites del yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo explica la génesis del yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué características tiene el yo para Freud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué fenómenos patológicos y otros no patológicos dan cuenta de la pérdida de los límites del yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué fase del desarrollo yoico pertenece el sentimiento oceánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la condición humana de la que se deriva el sentimiento oceánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia qué vías deriva el desamparo infantil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MALESTAR EN LA CULTURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAP. 2&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se representa el hombre a la Providencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué Freud considera infantil esta manera de representación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación encuentra entre Ciencia Arte y Religión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué clases de calmantes menciona Freud, a los que recurre el ser humano para soportar la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué fines y propósitos persiguen los hombres en la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con qué principio de funcionamiento psíquico se relaciona la felicidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explique qué entiende por principio del placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo explica Freud la cuestión de la felicidad y qué relación establece entre su consecución y la constitución psíquica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué el propósito de ser feliz está en pugna con el orden del Universo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son las fuentes del sufrimiento humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son los diferentes modos de evitar el sufrimiento. Qué relación encuentra entre los diferentes métodos y la vida instintiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué cree que ningún recurso permitirá alcanzar la felicidad total.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MALESTAR EN LA CULTURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAP.3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la actitud del hombre frente al sufrimiento de origen social y por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué las Instituciones son una fuente de sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la indomable naturaleza que impide evitar el sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De dónde proviene la hostilidad contra la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué cae el ser humano en la neurosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Defina Cultura y a qué fines sirve.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son los primeros actos culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama Freud “dios con prótesis”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En qué condición ingresa cada ser humano al mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué quiere alcanzar el hombre con la adquisición de bienes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué otras manifestaciones de cultura se pretenden de una sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué importancia atribuye al orden, la limpieza y la exigencia de belleza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué lugar tienen en la cultura las producciones científicas, artísticas e intelectuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo explica Freud, el surgimiento de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Relacione con el mito presente en Tótem y Tabú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En base a qué renuncia se establece la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la sustitución que se pone en juego en el paso hacia la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la analogía entre el proceso de la cultura y la evolución  libidinal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como relaciona el rasgo de carácter con lo cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es la sublimación y cómo se relaciona con la cultura y la satisfacción pulsional&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL MALESTAR EN LA CULTURA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CAP 4&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué actitud en relación al prójimo representa un paso hacia la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con qué motivo se constituye la familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué rige la vida en sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué el amor es uno de los fundamentos de la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué amar expone al hombre a experimentar sufrimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama amor coartado en su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el divorcio entre amor y cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué paradoja encuentra entre amor y cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De dónde sustrae el hombre la libido que consume para fines culturales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué prohibiciones y restricciones a la sexualidad impone la cultura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL ESTADIO DEL ESPEJO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estadio del espejo, sobre qué función psíquica da cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué diferencia a la cría humana del chimpancé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la conducta del niño frente al espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es el estadio del espejo y entre qué edades se observa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mecanismo interviene en el estadio del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama identificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la condición en que se encuentra el infans al momento de producirse la asunción  de su imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la discordia a la que se refiere Lacan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué Lacan dice que en esta asunción el sujeto se adelanta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué entiende por Gestalt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué significa que una Gestalt es capaz de efectos formativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué lugar tiene la insuficiencia orgánica en la captación de la imagen en el espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la función del estadio del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué cree que es necesario para el hombre establecer una relación entre el organismo y la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama prematuración específica del nacimiento en el hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explique: “el estadio del espejo va de la insuficiencia a la anticipación”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué entiende por imagen fragmentada del cuerpo y cuál es la contrapartida de esta imagen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dónde se manifiesta esta imagen fragmentada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué características adquiere el yo a partir del estadio del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se denomina “yo social”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué inaugura la identificación con la imagen del semejante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo saber humano está basado en la mediatización por el deseo del otro, qué consecuencia se desprende de esta afirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama narcisismo primario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué se dice que el yo se caracteriza por su función de desconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la condición del ser humano que posibilita el establecimiento del estadio del espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación puede efectuar entre esta condición y el sentimiento oceánico a que hace referencia Freud en “El malestar en la cultura”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explique cómo se forma el yo y cuáles son los efectos y características de su constitución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como resultado de qué proceso explica Lacan el desencadenamiento de la agresividad hacia el otro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE EL CONCEPTO DE LO INCONCIENTE EN PSICOANALISIS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Freud hace una primera distinción entre conciente e inconciente que denomina descriptiva, cuál es la definición de estos conceptos según esta clasificación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A partir del experimento de la hipnosis surge otra definición de inconciente basada en un punto de vista dinámico, cuál es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo una idea inconciente puede tornarse eficaz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Diferencie ideas preconcientes de inconcientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué consecuencia se desprende del descubrimiento de ideas inconcientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo se denomina la fuerza que excluye las ideas inconcientes de la conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo explica Freud el proceso de la formación de los sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se llama restos diurnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Explique: “el valor de lo inconciente como elemento indicador sobrepasa extraordinariamente su importancia como cualidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CUALIDADES EPECIALES DEL SISTEMA INCONCIENTE&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué se denomina transacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracterice el sistema inconciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracterice los procesos del sistema preconciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALGUNAS REFLEXIONES SOBRE EL YO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Lacan, cuál es la función del yo en relación con la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué el conocimiento humano es paranoico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué diferencia el objeto de las necesidades del animal del objeto del conocimiento del hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen corporal tiene una existencia autónoma propia como lo evidencian los síntomas histéricos que siguen el patrón de cierta anatomía imaginaria. Qué leyes rigen estas formaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el poder formativo de la imagen en los animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué diferencia la actitud del niño de la del chimpancé frente a su imagen reflejada en un espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el trasfondo orgánico sobre el que aparece el júbilo ante la visión de la imagen corporal completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cómo articula las nociones de yo-ilusión de unidad-deseo-angustia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es el fenómeno de transitivismo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué la agresividad es característica de la identificación narcisística&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué relación se establece entre el hombre y las máquinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;.&lt;br /&gt;EL SIGNO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por qué Saussure considera el lenguaje inclasificable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es el objeto de la lingüística. Explique.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué llama habla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuáles son los elementos de la lingüística.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué denomina arbitrariedad del signo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la lectura de Saussure hay entre el significante y el significado una línea horizontal, qué valor adquiere y para qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A qué e refiere Saussure cuando habla de relación positiva y negativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué son los sintagmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué es lo innovador del psicoanálisis según Lacan, en relación a la lingüística de Saussure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el psicoanálisis, qué función cumple la línea que hay entre el significante y el significado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuál es la arbitrariedad del significante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“EL POETA Y LA FANTASIA”   S. FREUD&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)    Qué dice Freud de los poetas?&lt;br /&gt;2)    Qué relación podrías establecer entre el poeta y el niño?&lt;br /&gt;3)    Qué diferencia encontrás entre el juego del niño y la fantasía en el adulto?&lt;br /&gt;4)    El poeta se apoya en ciertos apuntalamientos del lenguaje, cuáles son?&lt;br /&gt;5)    A qué llama Freud sueños diurnos?&lt;br /&gt;6)    A qué juega el niño y porqué  se avergüenza el adulto de sus fantasías?&lt;br /&gt;7)    Qué interpretas de esta frase: “fantasean solo los insatisfechos”&lt;br /&gt;8)    Qué entendés por deseos insatisfechos?&lt;br /&gt;9)    Cuáles son los tiempos de la fantasía?&lt;br /&gt;          Qué relación hay entre la fantasía y el sueño?&lt;br /&gt;     Qué relación hay entre el yo y el héroe de las novelas?&lt;br /&gt;          Dónde se inspira el poeta en sus creaciones artísticas?&lt;br /&gt;A qué llama Freud placer estético y placer previo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;SUBLIMACION&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1)    Qué relación hay entre sublimación y actividad artística?&lt;br /&gt;2)    Qué quiere decir que la sublimación es un tipo particular de destino pulsional?&lt;br /&gt;3)    A qué llamamos sexualidad?&lt;br /&gt;4)    Definí zona erógena&lt;br /&gt;5)    Cómo define Freud la pulsión?&lt;br /&gt;6)    1º y 2º modelo pulsional&lt;br /&gt;7)    Qué relación establece Freud entre pulsión y sexualidad humana?&lt;br /&gt;8)    La patología psíquica es el resultado de que lucha, ejemplos.&lt;br /&gt;9)    Cuál es la relación de la represión entre la cultura y las pulsiones?&lt;br /&gt;10)                       A qué texto sagrado recurre Freud  para referirse a la represión y porqué? Desarrollarlos.&lt;br /&gt;11)                       Qué relación podés establecer entre derivación, desvío y sublimación?&lt;br /&gt;12)                       Qué diferencia hay entre sublimación y síntoma?&lt;br /&gt;13)                       Cuáles son las características del goce de la sublimación y del síntoma?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-3605781288902981395?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3605781288902981395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3605781288902981395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/guia-de-lectura-los-actos-fallidos-cual.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-9209221153696057485</id><published>2009-04-09T21:07:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:45:52.296-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 7'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Teórica Nro. 7&lt;br /&gt;14 – 05 – 2002&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que vamos a trabajar hoy, tiene que ver con temas que ya han leído así que no van a resultar completamente nuevos. Partiendo de una definición que a nosotros nos interesa que tengan en claro, que es que lo que llamamos inconsciente, es decir lo que llamamos la estructura que determina la explicación de nuestros actos, este sistema o estructura, este inconsciente decimos que está estructurado como un lenguaje. Decir que el inconsciente esta estructurado como un lenguaje, no lo equipara al lenguaje, sino que, no hay inconciente sin el lenguaje. Esto implica entonces, que el lenguaje y la estructura del lenguaje le permiten a este sistema inconsciente manifestarse, de forma tal que nosotros podemos acceder a esa “otra escena” que para la conciencia está irremediablemente oculta o perdida. Esta otra escena, la otra escena del inconsciente, implica este sentido oculto, esta significación a descifrar y eso solo es posible por que el lenguaje otorga la posibilidad de acceder a sus significaciones. Entonces el deseo en tanto deseo inconsciente, el deseo para acceder a un nombre, por decirlo de alguna forma, necesita del lenguaje. Freud trabaja fundamentalmente este hecho a partir de la hipótesis central que arma todo un extenso libro de su obra, que es el libro dedicado a los sueños en donde afirma que todo sueño es “realización de un deseo”, y utiliza la idea de que realización no es cumplimiento, no es que en el sueño se cumple el deseo sino que en el sueño hay un nombre para ese deseo. Pasa a ser “deseo de...”, la escena fantasmática le da cuerpo, como cuando decimos que “algo cobra cuerpo”, que significa que se materializa o sustancializa. En el caso del deseo, se relaciona con una representación. Cuando hablamos de escena fantasmática, nos referimos a la fantasía en tanto, en el sueño, presta personajes y acciones para poder vehiculizar al deseo. Aunque la posición del “sujeto” que vive su “ensoñación diurna” (la fantasía durante la vigilia) es en primera persona, mientras que en el inconsciente, no hay “subjetivación”, el sujeto forma parte de la escena. La fantasía inconciente va a tener una forma impersonal casi siempre. Por lo tanto lo que plantea Freud es que el sueño es el camino directo para acceder a esa otra escena oculta que es la del Inconsciente. ¿Por qué?, Porque fundamentalmente el sueño trabaja con las condiciones que le da el lenguaje para producir, vía las formas retóricas del lenguaje que son la metáfora y la metonimia, sentidos a ese deseo, trabaja para darle sentido a ese deseo, significaciones. Por lo tanto podemos pensar que cualquier significación del inconsciente es una metáfora. Es una transformación que le otorga un sentido otro. Hay diferencia entre lo que sería la formación del sueño y la formación del síntoma. Si bien decimos que todas las formaciones del inconsciente comparten la estructura del síntoma en tanto denuncian la existencia del deseo pero al mismo tiempo lo ocultan, el síntoma arma una metáfora que se rigidifica, que queda única, que se encierra, mientras que el sueño produce nuevas significaciones permanentemente, o sea soñamos permanentemente, es como decir el síntoma se arma de una vez y queda sostenido como síntoma, queda en una dimensión fija, mientras que las otras formaciones del inconsciente, si bien tienen la misma estructura que permite su producción, no es que soñemos una vez y después ese sueño va a ser el mismo para siempre, sino que todas las noches tenemos sueños diferentes, pero lo que sí importa, es que el sueño, igual que el síntoma es metáfora, es decir es sustitución, es un sentido en lugar de otro, otro que tal como nosotros lo planteamos es inaccesible, es oculto. La hipótesis entonces es que el sueño nos da datos de este inconsciente en tanto oculto y Uds. ya saben que, si es oculto es por que es reprimido, y si es reprimido es por que implica experiencias infantiles rechazadas por la conciencia. Freud dice entonces que, por el sueño podemos acceder a “eso de lo reprimido”, digo “eso” de lo reprimido porque no es que podamos encontrar una significación única, sino una significación múltiple. Y si la hipótesis de lo reprimido implica que no hay inconciente sin represión, implica que el acceso a lo reprimido no puede ser sin represión. Porque si no, podemos ilusionarnos con la idea de que el sueño trabaja y nos muestra el deseo reprimido y nosotros hacemos el recorrido inverso y accedemos a eso reprimido sin ningún tipo de dificultad. La hipótesis del inconsciente implica que el inconsciente no puede, porque tiene que ver con lo reprimido, no puede manifestarse abiertamente, no puede manifestarse sin ocultamientos y estos ocultamientos, en sentido amplio, nosotros lo nombramos represión. Freud en el libro de los sueños, (“La interpretación de los sueños”, 1901), trabaja muchos ejemplos de sueños, que le son relatados, o de sueños propios. En principio a él le interesa trabajar con sueños propios o sueños relatados porque cree que puede hacer una diferencia entre los sueños que tenemos los seres humanos por el hecho de ser seres hablantes y los sueños de los enfermos neuróticos. Nosotros a esta altura pensamos que es imposible hablar de un ser humano absolutamente normal, un ser humano absolutamente sano, porque por la hipótesis que hemos establecido, no hay un ser humano que pueda no tener inconsciente, y por lo tanto si tiene inconsciente seguro que va a producir algún tipo de síntomas, lo que pasa es que aquel que nosotros definimos como neurótico es aquel que padece por sus síntomas o sus síntomas le producen sufrimiento. Pero todos nosotros tenemos síntomas, síntomas que son adaptativos, síntomas que nos sirven para vivir, entonces no habría diferencia entre el sueño de un neurótico, y el sueño de un normal o de un sano, pero Freud en ese momento como está en el comienzo de su teoría quiere hablar de sueños que en principio no puedan ser catalogados como sueños de enfermos para poder decir entonces que eso le pasa a los enfermos y no a todo el mundo. Entonces él lo que hace es trabajar con todo el mundo, es decir con los que él cree que son sanos, en primer lugar él mismo. De estos ejemplos nosotros habitualmente trabajamos un sueño que se ha convertido en un clásico y que tiene como título: “El sueño de la monografía botánica “. El sueño es un sueño muy chiquito, muy poco llamativo, pero lo que tiene de atractivo es que Freud se ocupa de un sueño de esos que habitualmente uno olvida rápidamente, y lo pone a trabajar, para hacerle decir esa significación, ese sentido, que aparece enigmático, velado u oculto. El texto del sueño, el relato del sueño, son algunas frases en las cuales él dice, recuerda, que “ha escrito la monografía de una planta”, “que tiene ante él (es la forma en que relata el sueño que ha experimentado durante la noche) un libro abierto con una lámina en colores que representa a modo de herbario”, dice, “un espécimen disecado de la planta”, esto es el relato que puede hacer de esa experiencia que ha tenido durante el dormir y los restos que aparecen como recuerdo de ese sueño, restos que evidentemente lo llevan a nombrar a él, o a quienes leemos ese sueño como “el sueño de una monografía botánica”, obviamente es lo que él se plantea. Como es parte de la hipótesis que, si el sueño es sueño, y ha trabajado con la única energía que puede tener el psiquismo que es la energía del deseo inconsciente, va a decir que el sueño tiene alguna significación, “me quiere decir algo”, envía un mensaje. Por supuesto que esta forma de pensar el sueño no es una forma novedosa. Desde el comienzo de los tiempos, en la tradición judeo – cristiana, el sueño aparece siempre como un mensaje. Pero a diferencia de la modernidad, en la antigüedad el sueño era el mensaje divino que utilizaba como vehículo a algún humano para transmitir sus órdenes, sus leyes, sus indicaciones. Por eso el sueño clásico, el sueño bíblico, el sueño de las 7 vacas gordas y de las 7 vacas flacas, el sueño del faraón, (está escrito en la Biblia), es el sueño en el cual Dios transmite una determinada información para el pueblo egipcio a través de su líder, es decir el faraón. En la modernidad a partir de Freud, el mensaje ya no es de la divinidad, ya no es Dios el que envía el mensaje sino que es el inconsciente. El deseo en tanto deseo inconsciente. Por lo tanto Freud dice si yo tengo ésto, algo quiere decir, como hizo con los síntomas histéricos, si esto aparece algo quiere decir, pero algo quiere decir es que no es algo obvio, algo evidente. Por lo tanto, lo primero que se le ocurre decir, es que, durante el día anterior se ha cruzado con un científico, un médico vienés, (Köningstein), en una de sus caminatas por la ciudad, que le representa a él, el enjuiciamiento por haber abandonado sus investigaciones científicas. Su amigo le dice: “te dejas llevar de la fantasía”. Ustedes saben que Freud antes de dedicarse al psicoanálisis fue neurólogo y se ocupaba de investigar los efectos narcotizantes de la cocaína. De ahí que ciertas versiones lo nombren como cocainómano. No es que realmente Freud haya sido adicto a la cocaína, estudió el efecto, junto con un oculista, para hacer operaciones de glaucoma, que luego abandonó para comenzar sus investigaciones sobre el psiquismo. Por lo tanto, volviendo al sueño, la primera idea que le surge a Freud es yo soñé esto para recuperar mi autoestima, para decirle a la sociedad científica que estoy haciendo cosas serias y no estas vanalidades de dedicarme a pensar en los sueños “. Lo digo así, porque evidentemente en ese momento científico de comienzo del siglo pasado y fines del anterior, para la ciencia médica, tratar de encontrar sentidos ocultos a los síntomas histéricos o tratar de darle significación a los sueños era algo muy poco serio. Freud dice ( y esa es la valentía de la condición creativa de Freud), que, hacer un sueño para taparle la boca a un colega no se justifica, ya que la hipótesis central es que todos los deseos a los que podemos acceder concientemente o sea que están preconcientes, deben sumar la energía de deseos más ocultos, deseos del orden del inconsciente reprimido, por lo tanto dice que tiene que haber más. Esto lo lleva a seguir investigando en las condiciones en las cuales este sueño pudo aparecer. Sigue prestando atención a lo que conocemos como “resto diurno”. Los restos diurnos son las cosas que han aparecido o se han producido durante la vigilia anterior y que pueden no tener ningún sentido, o bien pueden tener una significación absolutamente anodina, y que no obstante, motoriza la producción del sueño. Recuerda entonces que durante la vigilia se ha encontrado con un matrimonio de apellido “Gärtner”.&lt;br /&gt;Gärtner en alemán quiere decir jardinero y al charlar con este matrimonio surge el nombre de una ex paciente de Freud conocida de este matrimonio que simpáticamente se llama Flora. Con la idea de Flora a él le aparece en algún momento el recuerdo de que en esa conversación él hace un cumplido a la señora Gärtner y le dice que se la ve floreciente. Acá aparece la dimensión clara del sin sentido o del doble sentido o del malentendido que implica toda palabra. O sea, acá hablamos de un apellido que remite a jardinero, un nombre que remite a la botánica, un cumplido que refuerza la dimensión de lo botánico. Jardinero, Flora, floreciente; con sentidos completamente diferentes. En ningún momento se esta hablando de algo botánico verdaderamente. Le interesa entonces, al encontrarse con estas asociaciones de ideas, avanzar por la vía de lo botánico. Recuerda, y esto porque ya aparece un sentimiento más oculto, un sentimiento de culpabilidad, podríamos decir, recuerda que hace mucho tiempo que no le trae flores a su mujer. Las flores preferidas de su mujer son los ciclámenes. Asocia esta idea al hecho de que su mujer si le prepara a él su plato preferido que también es un vegetal, alcauciles. Al dejarse llevar por sentidos posibles, liberarse de toda crítica, todo raciocinio, aparecen significantes, es decir palabras que se van conectando porque se supone que ya están conectadas. La idea de la asociación libre es hacer que las conexiones que se han producido en el trabajo del sueño puedan emerger. Por lo tanto, llega a los alcauciles y se detiene en el hecho particular de que, éstos para ser ingeridos, deben ser deshojados como una flor, arrancando sus pétalos para ser comidos. Arrancar los pétalos de cualquier flor, u hojas de una rama de cualquier planta deja aparecer nuevamente un doble sentido, ahora, entre las hojas de los árboles y las de los libros; utilizamos el mismo significante, la misma palabra para nombrar dos cosas absolutamente distintas, en todo caso, dos cosas que pueden ser arrancadas de su matriz o de donde estén adjuntas, fijas o pegadas. La idea de arrancar hojas de un libro, lo lleva a recordar una escena infantil en la cual junto con su hermana arranca las hojas de un libro de imágenes en colores de un viaje a Persia. Y aparece esto ya como “un recuerdo infantil”, un “recuerdo encubridor”, que le trae sensaciones muy placenteras, las sensaciones que puede tener un chiquito de hacer algo prohibido. A todos los chiquitos les gusta romper libros, o juguetes, porque es resultado de una pulsión de conocimiento, de descubrimiento, no de destrucción, pero se aprende que la cultura reprime estas conductas, saben que no pueden porque se los reprime. La idea de romper, de deshojar un libro es algo que se relaciona con una sensación de voluptuosidad. Si utilizamos el término del sueño de Toulouse Lautrec. Así Freud se aleja bastante de la idea de escribir un libro para que la sociedad científica lo aplauda y aparece una situación mucho más placiente, mucho más cerca de la satisfacción pulsional o sexual de descarga, en hacer algo que motrizmente produce un efecto. Ahí se detienen las asociaciones de Freud, quiere decir que actúa nuevamente la dimensión de lo reprimido. El mecanismo de la represión obliga a desviarse hacia otra línea asociativa, ya no se le ocurre otra idea sobre lo anterior, y se pierde totalmente la línea botánica, ya que surge la idea de otro libro que es una Biblia, que su padre le ha regalado en su adolescencia. Comienzan así los recuerdos de que en esta etapa Freud tenía una afición por los libros que lo había llevado a endeudarse teniendo que recurrir a la ayuda de su padre para poder saldarlas. Junto con la Biblia, surge otro recuerdo en el cual su padre al entregarle este libro le dice que es un regalo muy preciado para él porque ese libro es lo más valioso que él tiene más allá de la relación con su madre. Lo que le ocurre a Freud es que su padre le dice: “te doy lo más valioso después de tu madre”, con lo cuál ahí aparece claramente la posibilidad de que en ese poseer un libro haya algo de poseer a la madre, Poseer en el doble sentido que nosotros utilizamos, de penetrar y apropiarse, sentidos que se encuentran en nuestra lengua. Poseemos cosas en el momento en que nos apropiamos de ellas, pero también el poseer es tener intimidad o contacto sexual. Freíd no llega a esta idea. Esto es algo que hacemos nosotros a los fines de la ejemplificación. Freíd no puede llegar a decir: “yo tengo ese libro que es tan valioso como mi madre y que está al lado de mi madre, luego, yo poseo ese libro, poseo a mi madre”, no llega a eso, la idea incestuosa no es posible concientemente. Ninguno de nosotros podría llegar a una cuestión así, por lo menos no sin un psicoanálisis, es una hipótesis teórica, pero nadie tiene convencimiento al respecto. Nuestra propia represión rechaza estas ideas. Hay detenimiento, hay represión, hay imposibilidad de avanzar en esas lineas asociativas, pero a nosotros lo que nos interesa es que les quede claro que el trabajo del sueño se apodera de estas condiciones del lenguaje para producir significaciones. Significaciones que se van ocultando al mismo tiempo que van apareciendo, y que en el camino inverso hay posibilidades de ir descubriendo lo oculto, pero no sin dificultades. Esto importa porque si no vamos a creer que hacer el camino inverso de un sueño es descubrir el deseo inconciente reprimido allí, jugado sin ningún tipo de velamiento, de ocultamiento. Me interesa también que quede clara la idea de que las asociaciones, en este caso de Freud, pero en general, siguen un recorrido que utiliza la metáfora de las arborizaciones en el sentido botánico, en el sentido de cómo crece una planta, un árbol, que va abriendo ramas, complejizándose a partir de un tronco, o en el sentido de las cuerdas de un paracaídas que, divergen o convergen, según el sentido, hacia un centro, es decir que las relaciones se van aproximando hacia un centro, un núcleo, que es el núcleo del sueño. En estas asociaciones del soñante Freud, el sentido va tomando un caríz distinto, un significado de índole sexual, muy diferente al de comienzo.&lt;br /&gt;Todo sueño tiene un núcleo irreductible, a ese núcleo irreductible Freud lo llamó: ombligo del sueño, es algo a lo que no se puede acceder, o sea que permanece oculto, como sin significación posible. A este ombligo del sueño, si le queremos dar una significación posible, ya lo he dicho otras veces, para que quede claro, es la relación incestuosa con la madre, en tanto imposible, sólo está allí como motor de realizaciones sustitutivas. En este sueño aparece también una serie de sustituciones, o asociaciones con el significante: “herbario”; aparece una referencia clara a otro recuerdo de adolescencia donde él debe limpiar un herbario que está contaminado por esos gusanos que suelen aparecer ahí, como “apolillado”, diríamos, y lo interesante es que la palabra alemana para nombrar a ese gusano, es “Bücherwurm”, que es una palabra, como diría el autor de “Alicia en el País de las Maravillas”, Lewis Carroll, una “palabra maletín”, referido a las palabras que tienen más de una significación que se utilizan en más de un sentido. Bueno, este término se utiliza en otro sentido, en un sentido más vulgar que es lo que en nuestra lengua se traduciría como “rata de biblioteca”, eso es algo que en la transliteración es muy difícil, no se puede trabajar con distintas lenguas y hacer traducciones, porque las lenguas tienen estructuras propias, por eso es que en general trabajamos con la lengua materna.&lt;br /&gt;Cada uno de nosotros sueña en la lengua materna, es decir, no sueña en japonés o alemán, si es que no es la lengua original en la cuál se ha inscripto en la vida. Por eso digo que para el alemán este término que nombra al gusano del herbario es algo que sirve para hablar de rata de biblioteca, que es algo que nosotros entendemos como esas personas a las que les gusta mucho la lectura y que se la pasan en las bibliotecas devorando libros.&lt;br /&gt;Es por eso que aparece esta idea del herbario, vía otra serie de asociaciones. Lo que es la segunda parte del sueño, ya no es la idea de la monografía botánica, de la lámina de colores, sino la idea, por el significante asociado al herbario que lo acerca a “comer” metafóricamente un libro, devorar un libro y al recuerdo de que él tomó ese regalo del padre, la Biblia, con tanto entusiasmo que lo devoró, se lo tragó, es decir lo leyó muy rápido y con muchas ganas, muy entusiasmado. Habitualmente uno utiliza esa expresión, “me lo tragué”, pero obviamente ya ustedes ven ahí que, en esta cuestión del lenguaje, hablar de devorar un libro es algo que tiene mas que ver con una satisfacción pulsional que con una actividad intelectual. Importa que quede claro esto, el sueño trabaja así con representaciones, que la palabra permite mostrar al mismo tiempo que ocultar, uno puede hablar de “rata de biblioteca” y no por ello tiene que estar cerca de devorar el libro, que es el libro próximo a la madre, devorar a la madre, estar junto con la madre, poseer a la madre, etc. Se dan cuenta que hay una libertad en este tipo de trabajo que está producido por las condiciones mismas del lenguaje.&lt;br /&gt;El producto del sueño convierte a ese trabajo en algo absolutamente original y creativo. Esto despertó gran interés, en distintos momentos históricos, especialmente en los artistas que siempre se propusieron realizar producciones creativas, y a partir del sueño generar productos transformadores de la cultura.&lt;br /&gt;El artista, a diferencia del neurótico, el artista o el científico, aquel que se dedica a la producción en cultura, transforma la cultura, a diferencia del neurótico, y ojo porque podemos decir que un artista también es neurótico, un neurótico también es artista o sea, podríamos decir que en la parte neurótica del artista, el deseo inconsciente produce síntomas, en la parte creativa del neurótico, el deseo inconsciente produce obras, creaciones. En la parte neurótica, el síntoma es adaptación. En la parte creativa, la producción es transformación. Por lo tanto podemos decir que, neuróticamente podemos hacer un síntoma, como los que describe Freud, por ejemplo poner cortinas en las ventanas para no dejar ver esa intimidad que debe ocultarse por condiciones de civilización. O sea, ponemos cortinas porque hemos aprendido civilizadamente que la desnudéz, en determinados momentos y en determinadas circunstancias, se convierte en algo juzgable, rechazable y condenable para cierta sociedad. Entonces, andar desnudo por la calle es algo que no está bien, no es que no se pueda; mostrar la desnudéz con ventanas abiertas al público no está bien, no es que no se pueda, y poner cortinas para que eso sea algo que no se vea, está bien para la civilización, para la cultura. Por supuesto que hay variables, pero lo que estoy tomando es un ejemplo genuino, por eso utilizamos cortinas, por eso es que hacemos este doble ejercicio de abrir lugares para la luz y de ocultarlas para la mirada de los otros; eso es un síntoma. Sobre las cortinas habrá diseñadores, habrá quienes inventen diseños, texturas, formas, modelos, etc. Los que van a aportar un “plus”, que va a ser un “plus” de transformación. Este plus de transformación tiene que ver con modificar las reglas de la cultura. También el desnudo puede ser transformado con un “plus” estético y aparecer en el ámbito de la cultura transformando hábitos, es el caso de las modas, y es el caso del arte.&lt;br /&gt;Me interesa que quede claro que el síntoma es para hacerle caso a la civilización, mientras que el arte, si quiere crear algo nuevo, no puede hacerle caso a la civilización o a la cultura, el arte tiene que transformar la cultura, sino repetiríamos lo que a la cultura ya le gusta y adoptó como propio. La cultura es muy rápida, es una manera de decir, en apropiarse de lo nuevo, de las creaciones artísticas y convertirlas en hechos culturales, con lo que les quita rápidamente lo original y transformador. Esta es la razón por la cuál durante todo el desarrollo del arte, de la creación y de la producción creativa en general, siempre ha aparecido en el artista la necesidad de obtener maneras para transformar su obra de forma tal que produzca algo nuevo en la cultura. A esas producciones en el comienzo del siglo pasado se las llamó producciones de vanguardia, y de los movimientos de vanguardia del siglo pasado que vamos a trabajar, porque están relacionados al tema específico del psicoanálisis que son los sueños, vamos a prestar atención a la que se agrupó en torno al nombre de Surrealismo. ¿Porqué nos interesa el Surrealismo?. Los surrealistas, es decir los miembros del movimiento, vivieron contemporáneamente a las investigaciones que sobre el psiquismo hizo S. Freud, tanto en relación a la producción escrita de este autor como a la relación directa con otro psicoanalista, en este caso francés, es decir cohabitante del Paris de la creación artística. Los surrealistas toman el libro de los sueños de Freud, el mecanismo del trabajo del proceso onírico, y toman la originalidad de la creación que hace su autor, lo que el llama “asociación libre”, como manera de acceder al deseo inconsciente reprimido, y lo toman como modelo para la producción de una idea nueva, transformadora para la cultura.&lt;br /&gt;Básicamente, si consideran que la cultura reprime, y reprime los deseos inconscientes en su manifestación, es decir en tanto “retornos de lo reprimido”, ésto va a producir incomodidad a la cultura, y si va a producir incomodidad a la cultura quiere decir que la va a transformar. Por lo tanto el sueño es transformador, pero como no podemos trabajar como trabaja el sueño, que es el trabajo espontáneo del inconsciente, lo hacemos en el sentido contrario o más bien complementario, es decir, como trabaja la “asociación libre”. Es lo que hace que los surrealistas asocien libremente para acceder a la “idea surrealista” con que luego van a motorizar su producto, idea surrealista que puede aparecer en el orden de lo literario como en el orden de lo cinematográfico, en el sentido de la imagen en movimiento, o en el orden de la imagen fija, las representaciones plásticas que nosotros conocemos como producto de los pintores surrealistas. En general son las áreas más investigadas por estos artistas, y cuyos productos son vigentes en la actualidad de la cultura.&lt;br /&gt;El Surrealismo nace entonces como un movimiento cuya hipótesis central sería “transformar, irritar, molestar la cultura”, en tanto cultura es el “orden establecido”, como suele decirse, “la comodidad burguesa”. Entonces, molestar a la cultura con aquello que más la molesta porque lo tiene que ocultar o disimular, algo así como, poner en juego lo más pulsional que pueda aparecer, quitemos las cortinas, demos a ver lo que habitualmente uno no quiere ver o teme ver, o lo que inquieta ver, y vamos a obtener, tal como ellos lo plantean, productos absolutamente “rechazables”, o “indigeribles”, o de difícil aceptación, esta idea es importante, porque el rechazo, como la represión en su dimensión inconsciente, sancionan el valor de algo como original o “distinto”. Un producto no rechazable es un producto ya conocido, ya reconocible, y por lo tanto hecho propio por la cultura, es algo que ya ha debido transformarse en un síntoma. Por eso es que de las producciones que vamos a ver, la cinematográfica que realiza Luis Buñuel junto con Dalí, que se conoció como “El perro andaluz”, y que es un film breve, de veinte minutos, es una producción que ataca directamente al ojo del observador. La primera imagen de esta película está sostenida por la de un sueño que tiene Buñuel y que le cuenta a Dalí, en que observa “como una nube atraviesa la luna en tanto que una hoja de afeitar corta un ojo”. La primera escena fílmica, insisto, es esta imagen, es el propio Buñuel quien actúa, con la particularidad de sus ojos exoftálmicos, mirando la luna que va siendo atravezada por la nube, mientras que el toma el párpado de la actriz que está sentada en una silla delante de él, y corta con una navaja el globo ocular. La imagen es repulsiva, revulsiva, es muy molesta, muy incómoda. Lo que buscaron, por supuesto, es eso, con esta idea-imagen, producir algo que irrite, que moleste, que transforme, que cuestione lo establecido. Cuenta Buñuel que ocurrió algo diferente a lo esperado cuando el estreno de la película, una película que tiene una serie de secuencias imposibles de ser traducidas a un lenguaje formal, conciente, a una lógica conciente, entendible, cuando se estrena, la gente aplaude “a rabiar” (comenta S. Dalí), y entonces Buñuel, como él lo describe en su autobiografía, que estaba detrás de la pantalla de proyección, con piedras o cascotes, preparado para defenderse porque suponía que lo iban a agredir, a “linchar”, al escuchar los aplausos, se irrita de tal manera que quiere prender fuego a las copias de la película. En contra del rechazo y el desagrado, los aplausos son índice evidente del fracaso más rotundo de la intención surrealista. Por suerte se lo impidieron y podemos seguir viendo hoy la película. Por otra parte, Dalí defiende el valor transgresor del producto, atacando al público, diciendo que “la gente aplaude por todo lo que no entiende, en una actitud snob, que al no estar preparada para soportar lo nuevo, transforma lo nuevo en algo ya conocido, que puede ser, lo establecido (satus quo), en donde también se puede incluir el arte”. Decir: “es arte”, es también una manera de despojar al hecho de lo agresivo que implica todo lo cuestionador y novedoso, “es un hecho artístico”, nos tranquiliza y le borra el interrogante o cuestionamiento que lleva implícito o explícito.&lt;br /&gt;El mecanismo de asociación libre generador de un producto nuevo, es lo que en la literatura surrealista se conoció como “escritura automática”, y es la forma en la que el creador del movimiento, André Breton, un poeta, define el mecanismo por el que se arriva al producto literario. Da indicaciones sobre los momentos oportunos, el despertar, cuando hay menos presión de la lógica despierta, mayor relajamiento de lo motríz y la conciencia mas adormecida, la actitud, las posturas, y el método. Aconseja escribir sin cuestionar de forma tal que lo que vaya apareciendo sea sin ningún tipo de lógica preestablecida, sin explicación y sin ninguna posibilidad de ser fácilmente entendible.&lt;br /&gt;En el “Primer Manifiesto Surrealista”, André Breton dice: “ordenad que os traigan recado de escribir, después de haberos situado en un lugar que sea lo más propicio posible a la concentración de vuestro espíritu, al repliegue de vuestro espíritu sobre sí mismo. Entrad en el estado más pasivo, o receptivo, de que seaís capaces. Prescindid de vuestro genio, de vuestro talento, y del genio y del talento de los demás. Decíos hasta empaparos de ello que la literatura es uno de los más tristes caminos que llevan a todas partes. Escribid deprisa, sin tema preconcebido, escribid lo suficientemente deprisa para no poder refrenaros, y para no tener la tentación de leer lo escrito. La primera frase se os ocurrirá por sí misma, ya que en cada segundo que pasa hay una frase, extraña a nuestro pensamiento conciente, que desea exteriorizarse. Resulta muy difícil pronunciarse con respecto a la frase inmediata siguiente; esta frase participa, sin duda, de nuestra actividad conciente y de la otra, al mismo tiempo, si es que reconocemos que el hecho de haber escrito la primera produce un mínimo de percepción. Pero eso, poco ha de importaros….Seguid escribiendo cuanto queraís….Si el silencio amenaza, debido a que habéis cometido una falta, falta que podemos llamar “falta de inatención”, interrumpid sin la menor vacilación. A continuación de la palabra que os parezca de origen sospechoso poned una letra cualquiera, la letra l, por ejemplo, siempre la l, y al imponer esta inicial a la palabra siguiente conseguiréis que de nuevo vuelva a imperar la arbitrariedad”.&lt;br /&gt;Es evidente que las indicaciones tienden a advertir al escritor sobre la posibilidad de caer en el lugar conocido y estructurado, tanto es así que lo que remarca es la “falta de inatención”, ya que es la conciencia alerta y atenta la que amenaza el producto surrealista que se busca generar.&lt;br /&gt;Para ejemplificarlo, voy a leer un texto, también de André Breton, que aparece en el “Manifiesto Surrealista” y que titula “Pez soluble”. Como ven ya en el título aparece algo incómodo para nuestra comprensión. Pensar que un pez pueda ser soluble, nos obliga, para vencer la contradicción, a pensar otras soluciones solubles, pues un pez soluble en agua es un pez que desaparece en su propio hábitat, desaparece al existir.&lt;br /&gt;El texto dice así:&lt;br /&gt;“Los pájaros pierden primero los colores, después las formas. Quedan reducidos a una existencia arácnida tan engañosa que arrojo mis guantes a lo lejos. Mis guantes amarillos con ribetes negros, caen en una llanura dominada por un frágil campanario. Entonces me cruzo de brazos y acecho. Acecho las risas que surgen de la tierra e inmediatamente florecen en forma de umbelas. Ha llegado la noche parecida al salto de una carpa en la superficie de un agua violeta y los extraños laureles se entrelazan en el cielo que desciende del mar. Alguien ata un haz de ramas inflamadas en el bosque y la mujer o hada que lo carga en los hombros parece volar ahora, en tanto que las estrellas de color de champaña se inmovilizan. La lluvia comienza a caer; es una gracia eterna que ostenta los más tiernos reflejos. En una sola gota se ve el paso de carromatos lilas por un puente amarillo mientras en otra, que se adelanta, se ve una vida ligera y algunos crímenes de posada. Hacia el sur, en una ensenada, el amor sacude sus cabellos llenos de sombra y se ve un barco propicio que circula sobre los techos. Pero los aros de agua se quiebran uno a uno y sobre el alto fajo de paisajes nocturnos se posa la aurora con un dedo. La prostituta comienza su canto más apartado que un arroyo fresco en el país del Ala clavada; pero a pesar de todo tan solo es ausencia. Un auténtico lirio elevado a la gloria de los astros deshace los muslos de la combustión que despierta y el grupo que forman parte para el descubrimiento de la ribera. Pero el alma de la otra mujer se cubre de plumas blancas que la abanican suavemente. La verdad se apoya en los juncos matemáticos del infinito y todo avanza al mando del águila ecuestre, mientras el genio de las flotillas vegetales golpea en sus manos y el oráculo es revelado por peces eléctricos fluidos”.&lt;br /&gt;Acá uno dice ¡”Basta!!, que pare porque ya es imposible. Este texto es parte del Manifiesto que escribe el propio Breton, y lo que importa es que quede claro, por lo menos en la sonoridad de las palabras, la idea de que sería como un sueño, es decir, lo que ahí aparece sería como un sueño, uno tendría que hacerlo trabajar y ver que cosas se nos van ocurriendo con algunas de los elementos que aparecen en el relato, y poder acercar una significación que va a ser singular, propia de cada lector. O sea que acá puede haber miles de lectores porque puede haber distintas interpretaciones o miles de lecturas posibles de un texto abierto a todos los sentidos posibles. Esto es básicamente lo que pretendía la escritura automática, es decir, hacer que cualquier metáfora pueda tener cabida con relación a lo que está desarrollado, pero para nuestro pensamiento preconciente-conciente, para nuestra lógica racional, es un texto molesto, llega un momento en que ya no se lo puede seguir sosteniendo, se pierde el interés, y se cae la atención.&lt;br /&gt;Uno puede disfrutar de que son palabras, que tienen gramática, que tienen cierta estructura, pero no son más que palabras, palabras que resuenan o no, es decir, pueden en determinado momento producir este agotamiento de la razón que hace que uno diga: “!Basta!!, yo no sigo leyendo esto”, es decir, no puedo seguir sosteniendo la lectura. El objetivo de los escritos producidos por el método de escritura automática, es generar este efecto, es decir, el efecto del rechazo, de la incomprensión, y en algunas mentes más abiertas, más creativas puede aparecer la posibilidad de jugar y de crear imágenes, sostener sensaciones en relación a algunos significantes, etc. El relato no está hecho para ser comprendido, todo lo contrario, es decir, está hecho en contra de la comprensión y del razonamiento. Por eso decimos que los surrealistas tomaban la idea del sueño tal como la plantea el psicoanálisis, para poder hacer algo con relación a la cultura, algo transformador relacionado con la cultura, y su hipótesis es que eso debía venir del más allá de la conciencia, de lo primitivo reprimido pulsional.&lt;br /&gt;La clase próxima vamos a trabajar otros conceptos relacionados con esta vanguardia para llegar a la conceptualización precisa de la “imagen surrealista”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibliografía: Freud, Sigmund. “La interpretación de los sueños”. Cap. VI, “Material y&lt;br /&gt;fuentes de los sueños”. O. Completas. Tomo I. Edit.&lt;br /&gt;Biblioteca Nueva.&lt;br /&gt;De Micheli, Mario. “Las vanguardias artísticas del siglo XX”. Alianza Forma.&lt;br /&gt;Breton, André y otros. “La poesía surrealista”. Antología. Centro Editor de A.&lt;br /&gt;Latina.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-9209221153696057485?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/9209221153696057485'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/9209221153696057485'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/teorica-nro.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-3209358313817432488</id><published>2009-04-09T21:04:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:44:48.062-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 6'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Teórica N°6&lt;br /&gt;07 – 05 - 2002&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la ficción que crea Antonio Tabucchi tal como lo referimos la clase pasada, el soñante, que es el pintor Toulouse Lautrec, muestra su anhelo de ser correspondido por la persona de quien está enamorado. Este “anhelo”, en tanto es algo de lo que puede dar cuenta, es decir, le es conciente, tiene relación con un concepto fundamental de la teoría psicológica que es el de deseo.&lt;br /&gt;El deseo, en el sentido de lo anhelado, es algo que reconocemos como relacionado a lo faltante y a lo que en ese sentido queremos obtener, y es por eso que en el sueño, o en la ficción literaria aparece la idea de transformar una realidad negativa en positiva, poder entonces acceder a ese objeto de amor inalcanzable, que en este ejemplo es la bailarina del Moulin Rouge, y particularmente inalcanzable en tanto no corresponde a sus sentimientos.&lt;br /&gt;El “objeto”, como aparece en la ficción, es un sustituto, una representación que se engancha con el primer objeto de amor de todo ser humano, por las dependencia que padece, y que nombramos como madre. Aclaremos que el objeto de amor implica la persona a la que se ama, pero lo nombramos objeto continuando la tradición filosófico-psicológica que establece la relación de un sujeto con sus objetos, sean éstos de satisfacción, de amor, de conocimiento, etc.&lt;br /&gt;En el final del relato, la bailarina lo abraza maternalmente, como si el pintor fuera un niño, y aparece la voluptuosidad asociada a este hecho que es el encuentro con ese objeto de amor que consideramos como repetición de un objeto que está perdido irremediablemente y que es la madre, en sentido erótico, y en sentido biológico, como veremos. Por eso, nuestro planteo es que somos deseantes en la medida en que hemos perdido al objeto de nuestra necesidad, al objeto que satisfaga alguna necesidad, pues por el lenguaje, hemos perdido, o para que se entienda, nuestras necesidades ya no son tales. Este objeto se convierte en “objeto ausente” que es pasible de ser “recubierto”, en el sentido de representado, por objetos sustitutos.&lt;br /&gt;En relación con lo que hemos venido trabajando con respecto al instinto, esta conducta biológica tiene un objeto “siempre presente” que no permite sustitución, por ejemplo, un animal carnívoro no puede ser herbívoro. Para el instinto, el objeto de satisfacción está preestablecido y no hay posibilidad de sustitución. Por el contrario, los objetos de satisfacción para los seres humanos son todas sustituciones de un objeto que en su origen está perdido. Esto es una metáfora, para decir que lo perdido original es el cuerpo biológico de la madre.&lt;br /&gt;La teoría psicoanalítica plantea esto para explicar el deseo, en tanto propio del ser hablante, que sustituye la necesidad por esta búsqueda que nombramos “deseante”.&lt;br /&gt;A diferencia del instinto cuyo objetivo es satisfacer una necesidad, sea del individuo, como es la subsistencia, o de la especie, como es la procreación, y que por lo tanto tiene un funcionamiento rígido y prefigurado, para el deseo, que no se sostiene estrictamente en ninguna necesidad biológica, (la ingesta de comida es un ejemplo, en exceso o en defecto), los objetos para su satisfacción, que es la de obtener placer, siempre pueden ser distintos pero cumpliendo una equivalente función.&lt;br /&gt;La capacidad para la sustitución que tienen los objetos pulsionales está determinada desde afuera, por lo que llamamos “los hábitos de educación”, de limpieza, las relaciones que va estableciendo la mamá con el bebé. Por lo tanto no es sin la necesidad que se van estableciendo pero no es con la necesidad que se determina el objeto. Si el cuerpo biológico necesita una sustancia que lo alimente, la mamá le enseña que tiene otras particularidades como el calor, el afecto, el sostén, etc., y lo que es objeto para un bebé se nombra “pecho”, y no leche.&lt;br /&gt;Si bien en un primer momento podemos pensar que es la “zona” de la boca, por el amamantamiento, la generadora de un más allá de la necesidad que es el placer, dependiente ya no de un objeto alimenticio sino de lo que nombramos pecho, es claro que más adelante la madre, con sus cuidados, generará una nueva “zona” de estimulación-placer, que es la zona anal, y que es claro que se independiza de toda necesidad. En relación al control de esfínteres, es desde la cultura, desde el orden simbólico, que un desecho pasa a tener una significación muy diferente, como un “don”, en el sentido de aquello que se da o se retiene. No es por una necesidad biológica que se educan los esfínteres, es por un hecho cultural, y esto determina un valor diferente a la zona y a su objeto.&lt;br /&gt;Lo que estoy planteando es que, si en el origen se puede confundir la relación con los objetos de satisfacción con una conducta guiada por la necesidad biológica, en la constitución de la zona anal y su objeto, época también de mayor incorporación del lenguaje, la relación es mas claramente con un objeto simbólico, determinado por el orden simbólico. El orden simbólico implica entonces esta significación que hace que los objetos sean autónomos de su existencia real. Como dije, cuando hablamos de “pecho”, no nos referimos a la glándula mamaria que implica la posibilidad de alimentar, sino, cariño, protección, compañía, presencia, calor, etc., y es lo que nos remite a la función materna, a lo que entendemos como madre en un sentido más amplio que el biológico, y por lo tanto estamos diciendo que el objeto no es sin las palabras que lo pueden nombrar. Por eso al referirnos al objeto madre le damos una dimensión mucho más compleja de lo que habitualmente entendemos por objeto. La madre es mucho más que un objeto describible. Por eso es que la madre es presencia en relación a ausencia, afecto en relación a soledad, por eso la madre implica la posibilidad de sostén en la vida. Sin embargo lo nombramos objeto.&lt;br /&gt;Importa pensar ésto para diferenciar la particularidad del ser humano del resto de los animales, para dar a esta particularidad, el valor de algo único y diferente. Los objetos que busca el hombre no son propios del instinto, porque en el hombre, por la preexistencia del lenguaje, los instintos biológicos son pulsiones, nombre con el que llamamos a la energía que guía al deseo hacia la obtención del objeto, y este objeto es tal en tanto puede ser “recortado por palabras”.&lt;br /&gt;Si la pulsión busca al pecho materno, es porque pecho es el nombre de: alimento y cariño y protección y seguridad y calor, etc., etc.&lt;br /&gt;Por lo tanto, para un bebé en singular, no es lo mismo un pecho que otro, si bien otro adulto puede suplantar o una mamadera puede alimentar, el pecho va a ser “la manera” en que recibe el alimento, y esto es posible de ser traducido en palabras como ya indiqué.&lt;br /&gt;Gracias a las palabras, a los significantes, al orden simbólico, es que podemos nombrar ese objeto para la satisfacción, gracias a las palabras, cuando el objeto está ausente se lo puede llamar, primero con el llanto y luego con el lenguaje.&lt;br /&gt;En el sueño de Tabucchi, atribuido a Toulouse-Lautrec es a través de las palabras que se va creando este objeto, objeto materno, ligado a la satisfacción oral. Si bien aparece al final del relato la voluptuosidad, el encuentro sexual de dos adultos, lo que insiste desde el primer momento del sueño a través del alcanzar los frutos inalcanzables, que no son alimento puro sino placer, sensaciones, sabores, etc., es la necesidad de encontrar palabras para representar a ese objeto que estuvo en el comienzo biológico y que luego es irremediablemente perdido. Es la madre, en un sentido muy complejo, el modelo de todos los objetos de satisfacción, en principio tanto para el varón como para la mujer.&lt;br /&gt;Esto abre el campo de la “representación”, el orden del lenguaje, de las palabras, y de lo humano, por lo tanto la “carencia” para los seres humano se nombra: deseo.&lt;br /&gt;Pero si bien las palabras permiten obtener esos objetos para el deseo, no lo agotan, es decir, las palabras quedan cortas, como las piernas de Toulouse, pero no tan cortas como para no acercarnos a alguna satisfacción. Esto para señalar que el deseo tiene una dimensión que escapa a la conciencia.&lt;br /&gt;Habitualmente decimos: “quiero tal cosa”, usamos el verbo querer como sinónimo de desear, pero donde se pone en juego que estos términos no se recubren es cuando obtenemos lo que decíamos querer, porque en ese momento nos defraudamos, no nos parece ser lo que esperábamos, queremos ya otra cosa.&lt;br /&gt;En la constitución del sujeto humano, el deseo es algo que no puede ser satisfecho, por lo tanto no puede anularse el deseo. El deseo en tanto concepto es lo irreductible del ser humano, para utilizar metáforas, es la vida misma, es la esperanza, es el entusiasmo, el interés, las ganas, todo eso que define la vida, aunque no garantiza nada. El deseo es motor, es la actividad que demanda siempre un más o un menos de lo que puede ser nombrado. Esto es siempre claro en las expresiones que damos en relación a lo que obtenemos cuando decimos que queremos algo, nos surge: “pero, no era esto lo que yo quería”, “era más ….”, “era menos…”, “era otro”, “no es como el que tiene tal o cuál”, etc., etc., todas estas expresiones de reconocimiento de que hay en el deseo, algo que excede lo que podemos comprender concientemente.&lt;br /&gt;Que aceptemos este más allá de la satisfacción no impide que sigamos construyendo objetos “ilusorios” para lograrla. Podemos decir que Toulouse-Lautrec construye en Jane Avril el objeto que colmaría todas sus expectativas, si fuera posible que ella le respondiera, no habría sueño ni fantasía, pero aún más, si ella le correspondiera, lo inalcanzable estaría siempre presente. Es una cuestión de estructura, es decir, es así para todos, que no se puede satisfacer al deseo, porque el deseo es consecuencia de un imposible en el origen al que llamamos madre. Lo que es de estructura es que deseamos y que no hay forma de anular ese deseo. Como en el dicho de “la zanahoria y el burro”, la zanahoria hace mover al burro, esa cosa de tentar a alguien para que se mueva detrás de esa tentación, pero para que funcione, la zanahoria tiene que ser inalcanzable, ese es el motor, para que el burro se mueva, y para que el psiquismo funcione.&lt;br /&gt;Tenemos que pensar que la esencia del funcionamiento psíquico es que va detrás de algo que no va a alcanzar. Esa es la particularidad del deseo y de su sostén energético que llamamos pulsión.&lt;br /&gt;Este más allá que nombramos como deseo, Freud lo ubica en una escena distinta de la conciencia y crea por ello un espacio diferente al que llama: Inconciente.&lt;br /&gt;Este deseo es el Inconciente, escrito con I mayúscula para diferenciarlo del adjetivo. El Inconciente en tanto reprimido, no como la cualidad que define lo que escapa a la conciencia. El Inconciente reprimido es el efecto de la imposibilidad que es de estructura, la llamemos orden simbólico o lenguaje, o prohibición del incesto.&lt;br /&gt;Para Freud, el Inconciente es lo que no puede ser conciente, una otra escena en que se juegan los deseos infantiles e incestuosos. Lo que define al Inconciente es el mecanismo de la represión.&lt;br /&gt;La represión es la causa de que haya un “querer”, en el sentido vulgar del término, un “querer” que mueva al burro, que según Freud tiene que ver con lo infantil y lo sexual, o mejor dicho con la sexualidad infantil, más específicamente, con la sexualidad incestuosa.&lt;br /&gt;El deseo, en su esencia inconciente se lo define como infantil, sexual y reprimido, porque sexual e infantil remite a incesto, y eso debe reprimirse.&lt;br /&gt;La relación imposible con la madre, debe ser simbólicamente prohibida, y esto constituye el movimiento a través de objetos sustitutos de satisfacción, del deseo.&lt;br /&gt;Esta energía que surge de la imposibilidad, no puede agotarse. La única manera que tenemos de imaginar su satisfacción completa es como “realización del incesto”, y esto solo puede ser entendido como retorno al cuerpo materno, volver a ese lugar original de ausencia de tensión, lo que es imposible, y en todo caso, lo imaginable estaría vinculado con la muerte. La muerte sería el equivalente al retorno al interior del cuerpo materno, un límite a la propia vida, un retorno a una situación de ausencia de tensión, de placer sin displacer, de total ausencia de dolor y sufrimiento, todo esto como consecuencia de la ausencia de tensión, de un total equilibrio homeostático.&lt;br /&gt;Este es el orden del deseo, como vemos de “esencia” para los seres hablantes.&lt;br /&gt;Pero este deseo es inconciente, porque se constituye como consecuencia de lo que se rechaza a otra escena, es decir se reprime. De allí que la actividad humana toma su energía de lo reprimido que intenta volver a manifestarse. Aún cuando nosotros en el vivir cotidiano supongamos que actuamos por motivaciones concientes, Freud dice que todo acto humano comienza en el Inconciente, y que solo algunos pasan a ser reconocidos en la esfera de la conciencia. Por ejemplo, concientemente puedo afirmar que estoy en esta clase porque lo elegí, porque fue mi decisión, etc., pero de pronto me olvido lo que tengo que decir, me equivoco, o hago un síntoma, me angustio, etc., y eso demuestra que, inconcientemente, mi deseo es otro.&lt;br /&gt;Toda nuestra energía para la actividad cotidiana, aunque parezca extraño, surge de lo “inconciente reprimido”. Por eso, algo que no esté vinculado a nosotros, que no nos pertenezca de alguna forma, va a ser ajeno, y su realización fallida. En algunos casos se nota más claramente y es lo que habitualmente se relaciona con la actividad creativa o sea con la producción artística, científica. En las tareas trascendentes se pone más en evidencia que la actividad que se desarrolla está sostenida por una energía que va más allá de la utilizada en un trabajo rutinario. En la creación artística el deseo aparece jugando.&lt;br /&gt;Cuando un deseo inconciente sostiene una actividad los resultados sorprenden y agradan, se reconoce fácilmente que está hecho con “ganas”, que algo individual lo motoriza, no simplemente responder a las demandas de los otros.&lt;br /&gt;Otra manifestación del deseo reprimido, es la que produce impedimentos a la acción o modificaciones a la misma, en estos casos se habla de síntoma.&lt;br /&gt;Un síntoma es una acción que dice algo pero no para ser comprendido, es una acción rara, como un “acto fallido”. El “acto fallido” arruina la intención conciente, porque el Inconciente quiere manifestarse en forma opuesta pero verdadera, eso es el deseo inconciente.&lt;br /&gt;Hay un acto de comunicación, si es interferido, deducimos que algo de lo reprimido intervino allí y perturba la voluntad. El deseo se manifiesta entonces potenciando positivamente una actividad, porque logra una manifestación “sublimada”, es el caso de la actividad creativa profesional, al servicio de un fin social, amplio, comunitario, con la participación de otros, o, negativamente, en forma “sintomática”, cuando la actividad se cierra, se dificulta, se altera, por la intervención de la una individualidad que aísla.&lt;br /&gt;En la actividad artística lo que insiste es un deseo que se acopla a una acción, le da existencia y hace que sea más logrado, con más éxito. Si hay oposición entre deseo y lo que está permitido, hay conflicto y se dan las formaciones del inconciente, otra forma de decir que son manifestaciones disfrazadas de deseos reprimidos. Todas las formaciones del inconciente tienen estructura sintomática, que quiere decir que muestran algo que no se sabe que es.&lt;br /&gt;Podemos pensar que cuando el deseo inconciente logra ligarse a cierta actividad productiva, no habría intervención de la represión, no habría conflicto, aunque el deseo es de naturaleza inconciente, porque los artistas por ejemplo, no saben de donde sale o por qué eligieron tal idea o tema, pero la forma en que lo pueden trabajar es superando la individualidad sintomática.&lt;br /&gt;En cambio en el lapsus, el síntoma, el deseo aparece como conflicto, ahí el deseo es y debe seguir siendo reprimido, por eso se disfraza y se oculta con representaciones de palabra. En el síntoma se lee una acción del deseo rechazada por la conciencia.&lt;br /&gt;Cuando Freud entra en contacto con la enfermedad, se encuentra con alteraciones que la medicina tradicional no puede comprender, pero a diferencia de otros médicos, lo “genial” de él como inventor del psicoanálisis, es que sostiene que el síntoma no engaña, sino que muestra una verdad disfrazada, porque la verdad del deseo no puede manifestarse sin represión.&lt;br /&gt;Al atender a las pacientes histéricas, en el sentido propio de la enfermedad psíquica, (actualmente se puede utilizar la palabra para definir un estado de ánimo, como la excitación, o una conducta sexual de seducción y rechazo), Freud descubre que los síntomas que plantean no tienen explicación alguna para ellas, les son absolutamente ajenos. El síntoma conversivo, por ejemplo, que toma al cuerpo para su manifestación, puede en algunos casos confundirse con síntomas de naturaleza neurológica, es el caso de la “ceguera” llamada “histérica”, que es la manera de decir que la o el paciente “no ve” y no miente al respecto, pero la causa no se encuentra en la observación clínica tradicional.&lt;br /&gt;Si para el saber tradicional, la ceguera de la histeria es una mentira, para el psicoanálisis es verdad que no ve, pero, no porque se niegue a ver, sino, porque “el deseo reprimido, en tanto generador de culpa, no deja ver”. El “no ver”, es contradictoriamente un “dar a ver” que hay “algo” que “no se debe ver”, esta es la estructura del síntoma. Esto demuestra a su vez que, para el ser humano, no hay cuerpo biológico puro, sino que está trabajado por las palabras, por los significantes, que transforman las funciones biológicas y las ponen al servicio del deseo inconciente reprimido.&lt;br /&gt;El síntoma histérico tiene un sentido oculto, y lo es tanto para el observador como para el propio enfermo, entonces no es que el síntoma miente a sabiendas sino que sufre del efecto del inconciente. Sufre del deseo que no puede hacerse conciente, que debe permanecer reprimido, pero no puede anularse y por lo tanto “retorna de lo reprimido”. Esta es la estructura del síntoma psíquico, nudo entre el deseo reprimido y su manifestación en la conciencia, anudamiento de una satisfacción prohibida con un disfraz posible.&lt;br /&gt;Si “no veo” dejo tranquila a mi conciencia y a las “buenas conciencias”, en el sentido moralista del término, y guardo en un más allá, en el espacio inconciente la realización de lo prohibido, en otro espacio mantengo vivo un “ver lo que no debo”, satisfago con mucho esfuerzo y siempre a medias un deseo. Esta contradicción no puede ser anulada porque sería como dar vuelta un guante y hacer conciente lo inconciente, pero entre ambas “instancias” está la represión y por lo tanto el conflicto.&lt;br /&gt;Entonces, a la paciente que no puede ver uno podría decirle que, lo que le pasa es que no quiere ver porque tiene miedo de que se le aparezca lo que no debería ver, y seguramente reaccionaría rechazando esta explicación, porque la represión que actuó en la constitución y sostén del síntoma sigue vigente para que no se desanude. Solo a partir de un trabajo de la palabra y en el ámbito de la relación analítica, puede accederse al desanudamiento del síntoma y a la emergencia de la verdad reprimida. Por eso digo que el síntoma no es solamente para el afuera porque sino estaríamos al nivel del engaño, estaríamos hablando de simulación, y eso es lo que creía la medicina clásica. La histérica se engaña también, está absolutamente convencida de que no puede ver.&lt;br /&gt;Generalmente se habla de “histéricas” y es porque la patología es más frecuente en el sexo femenino, en quienes y en relación a la época, la represión de los deseos sexuales era más fuerte. Los síntomas tienen que ver con el lenguaje y el orden simbólico-cultural que los sostienen, no es lo mismo un síntoma conversivo hoy que hace 100 años, ni en Europa que en África.. En la Viena del siglo XIX, la represión producía esta sintomatología, hoy, en Buenos Aires, podríamos decir que un síntoma histérico es una bulimia o anorexia. En los hombres hay también síntomas histéricos, pero lo propio del sexo masculino es el síntoma obsesivo que tiene más que ver con las ideas, con pensamientos que se imponen y que la forma de controlarlos es a través de la duda.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-3209358313817432488?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3209358313817432488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/3209358313817432488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/teorica-n6-07-05-2002-prof.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-6964038582047201912</id><published>2009-04-09T21:02:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:46:32.470-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 5'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Teórico N° 5.&lt;br /&gt;30-4-2002&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a utilizar la publicidad para, creo que lo planteé como una excusa didáctica para articular con algo que es el vivir cotidiano, conceptos que a nosotros nos importan de la teoría psicológica en general, de la teoría psicoanalítica en particular, que tienen que ver con la identificación, ya que partimos de la base de que el ser humano no sabe quién es sino a partir del proceso de identificación. Adopta una imagen exterior, es decir, la hace propia, se apropia de la imagen exterior; y el otro concepto que articulamos es el concepto de deseo. Dos características que hacen al ser humano, en tanto carente, carente en su origen, y que esta carencia también se lee en el orden del deseo como “no saber qué quiero” para traducirlo en los términos del lenguaje común, cotidiano. “No se quién soy”, “no sé qué quiero” es el comienzo de la vida del ser humano, consecuencia del hecho de que en el acceso a la vida cada ser humano se confronta con algo que lo preexiste, algo que le preexiste es el orden simbólico, que fundamentalmente caracterizamos como lenguaje. Esto es para plantear que en última instancia, lo que estamos haciendo es describir al ser humano en su generalidad, es decir, todos los seres humanos dependemos del orden simbólico, en el que nos incluimos, es decir , dependemos del lenguaje en el que nos incluimos y no podemos no incluirnos en ese orden anterior a nosotros mismos.&lt;br /&gt;Esto está marcado por el hecho mismo del nacimiento, hecho que marca que un acontecimiento absolutamente biológico se transforma en un acontecimiento absolutamente simbólico. En el momento del nacimiento el cuerpo biológico, desprendido del cuerpo biológico de la madre, accede al mundo de la vida a partir de un acto reflejo, es decir, de un acto absolutamente biológico. Ese acto lo nombramos como grito del nacimiento o el llanto del nacimiento, le estamos dando una significación a ese momento absolutamente reflejo, en el cual el organismo necesita expulsar los restos del líquido amniótico que están en las vías respiratorias, para conectarse con el mundo exterior, para poder respirar, hablando en sencillo. Es decir dentro del interior del cuerpo materno, el organismo, ustedes saben, vive sumergido en el líquido amniótico, ese líquido es lo que hay que expulsar, vía reflejo, para poder abrir las vías respiratorias al sistema aéreo, para poder incorporar el aire. Ese expulsar es un acto reflejo pero para nosotros no es un acto reflejo, para nosotros es el llanto del recién nacido, es el momento en el cual verdaderamente llega a la vida o nos anuncia que llegó a la vida, esta es la forma en la cual no puede el organismo, no puede la biología escapar del orden simbólico, escapar al lenguaje, escapar a lo que más precisamente nosotros denominamos el orden significante. Todo hecho que ocurre en el orden de lo humano está sujeto a la interpretación, estar sujeto a la interpretación significa que siempre hay un orden simbólico que preexiste al hecho, que le da una determinada significación. Por eso es que ese reflejo no se lo toma como reflejo, se lo toma como un acto interpretable:”lloró fuerte”, “lloró débil” “va a ser Atila” “va a ser un sometido” “es una chancleta”, lo que quieran, todas las significaciones que se pueden dar en la sala de partos, en el momento en que esa persona, por llamarla de alguna manera accede a la vida, ya tiene una determinación que es una lectura que hacen los que la reciben a la vida.&lt;br /&gt;Por supuesto que ese cuerpo que acaba de producir un reflejo no tiene la menor idea de todo lo que se piensa de él, ni de todo lo que se vino pensando durante los nueve meses de su gestación, y..no sé, desde que la mamá tenía 12 años y soñaba con tener hijitos, evidentemente la vida es algo sumamente complejo como para poder tomar un ejemplo y trasmitirlo. Lo que sí me interesa, es decir que en ese momento un hecho absolutamente biológico pierde absolutamente su biologicidad. Por supuesto si ese chico está en riesgo de vida aparece nuevamente la biologícidad, hay que entubarlo, hay que cambiarle la sangre, hay que ponerlo en una incubadora, porque hay que defender ese organismo, para que ese organismo funcione normalmente como organismo. Ya una vez accedido a la vida, ese organismo necesita ser una persona y necesita ser importante para otra persona, otro ser humano que sea capaz de sostenerlo. Eso es lo que se ha comprobado, que evidentemente una criatura que enferma, si no tiene el sostén del adulto a través del afecto, del reconocimiento a través del cariño, muere por más cuidados médicos que reciba. Esto ha sido muy estudiado en las “Casa cuna”, en los hospitales para niños en general. O sea que en el momento en que se corta el cordón umbilical, es decir, se corta el fluido sanguíneo del cuerpo materno al cuerpo del feto, por lo tanto pasa a ser bebé, a partir de ese momento se necesita el contacto, el sostén afectivo, llamémoslo psicológico de un adulto que sea capaz de recibirlo a la vida. Bueno, esto llevándolo a una situación límite, a una situación extrema pero para que entiendan que en el orden humano hay cosas que están dadas “per se”, que no es algo que lo tengamos que inventar, ni que son fortuitas. Es decir, entramos a un mundo simbólico, y no hay posibilidad de no entrar a un mundo simbólico, eso que quede claro, y que como consecuencia de entrar a un mundo simbólico, siempre tenemos una distancia con el orden de la realidad, o mejor dicho, en relación a lo más preciso, que es en relación al orden real, el orden de fenómenos reales, a lo que accedemos solamente a partir de representaciones. O sea que ya no es “las vías respiratorias” que están funcionando en el orden de lo material, por decirlo de alguna manera, sino que son esas vías respiratorias que producen mensajes que son entendidos, que son escuchados e interpretados por otro ser hablante que es un adulto. Por eso es que el acceso a la vida, es un acceso temporal, algo que se va produciendo, no es algo que se produce de una vez y para siempre, sino que es algo que se va construyendo permanentemente, esa construcción tiene que ver con el sostén de los adultos que lo reconocen como un producto y que le dan un lugar en el afecto, ese lugar en el afecto es irremediablemente un lugar simbólico. Más adelante, cuando ese bebé que ya accedió a la vida y ya accedió al orden simbólico, empieza a jugar con los sonidos, empieza a descubrir, descubrir queda mal, pero es la forma como los adultos podemos hablar de un bebé, pero que empieza a poder sentir sensaciones agradables al hacer ruiditos con su sistema fonatorio, llega un determinado momento en que está planteando ese ma-ma ma, ese laleo que hacen los bebes, ese pa pa pa, que es simplemente un juego, un juego fonatorio, que siente que es capaz de hacer ese ruido, descubre que hacer ese ruido es agradable y no es que, como creemos los adultos, así como creemos que el sol sale por el este, no es que me reconoció y entonces dijo papá, no es que me reconoció y entonces dijo mamá, sino que estaba jugando y la mamá se puso tan contenta que dice: “¡mamá, dijo mamá! o “papá, me dijo papá! Ahí lo sanciona y el pibe se aviva que a partir de ahí, la mamá se pone contenta y va a decir : mamá! y el papá se pone chocho y va a decir “¡papá!”. Esto es lo que ocurre, no es que los seres humanos nacemos con la capacidad de reconocer al otro y de sancionar la función del otro, es a través del adulto que nos quiere, que los seres humanos accedemos a estos lugares, lugares absolutamente simbólicos, y que están sancionados por el orden de la palabra. También es gracias a la presencia del otro, gracias a la presencia del adulto, que nuestro cuerpo deja de ser un cuerpo absolutamente manejado por la biología, es decir manejado por el instinto, y pasa a ser un cuerpo que es capaz de generar sensaciones placenteras, es también la presencia de ese adulto que va a sancionar zonas del cuerpo como zonas capaces de generar placer. Esas zonas erógenas, entonces, no se construyen desde la biología, sino que se construyen desde la relación con el otro. Es por la existencia de la mamá, y en este caso del pecho, que el bebé puede reconocer como una zona placentera la zona de sus labios, la zona de sus labios en contacto van a generar una satisfacción que le da a esa zona un valor erógeno. esa zona como valor erógena, se sanciona como zona oral porque es la zona de la alimentación, es la zona de la boca. Luego la segunda zona que va a cobrar significación en el cuerpo, por armar una cosa más descriptiva, es lo que se considera la zona anal. La zona anal es una zona del cuerpo también generadora de placer. Esto quiere decir que en determinado momento, se empieza a reconocer que esa zona es también importante para la mamá, porque la mamá le empieza a decir: “hacé cacá alli” “avisame cuando quieras caca”, “si tenés ganas de hacer caca, llamame” bueno, esas cosas que dicen las mamás, qué sé yo... con lo cual empieza a darle importancia a una parte del cuerpo, que una parte del cuerpo es importante para la mamá, quiero decir, no es que nuestro cuerpo tenga ya una parte importante, esa parte importante en cuanto a sensaciones, tiene que venir sancionado de parte de la mamá. Junto con esto, lo que podemos decir, es que aparece otra zona erógena, que es la zona genital, pero básicamente antes de la genitalidad, por decirlo de alguna manera, sería la zona de los genitales en su función de micción, es decir la zona uretral,y el placer en la micción, para luego “investir” con satisfacción, los genitales externos: pene y clítoris. Lo que me interesa es decir que el cuerpo es un cuerpo trabajado por el interés que el adulto tiene en relación a ese cuerpo. No es un cuerpo biológico, no es un cuerpo de la naturaleza, no es un cuerpo instintivo, es un cuerpo que construye zonas generadoras de placer, por lo tanto, en el orden de lo humano, estas sensaciones van a constituir la forma en la que se va a vincular con otro cuerpo. El cuerpo del chiquito se vincula con otro cuerpo, el cuerpo de la madre, habla de una vinculación con sentido, ya no es una vinculación absolutamente espontánea, como lo que decíamos del animal, que come por instinto, sino que acá, el ser humano come por una necesidad, pero esa necesidad queda rápidamente subsumida al placer. Esto es básicamente descriptible, en el hecho de que el bebé mama, incorpora de la leche materna o del biberón, lo que fuere, y una vez saciado su hambre, una vez que incorporó todo lo que necesitaba para tranquilizarse, sigue jugando con el pecho de la madre, sigue jugando con la tetina de la mamadera, o tiene lo que es el uso del chupete, con esta práctica de succión con lo succionable, también puede ser el dedo, lo que fuere. Esto ¿qué quiere decir? Quiere decir básicamente que en el orden de lo humano, lo que hay es búsqueda de placer, como un plus independiente de la satisfacción de la necesidad. Por lo tanto no estamos en el orden del instinto, estamos en el orden de la pulsión, es algo que se construye en la relación con el otro, con el otro adulto que lo sostiene. Por lo tanto, partimos de esta carencia, es decir, el ser humano es carente en cuanto que no sabe qué quiere, y va construyendo lo que quiere, a partir de lo que se le ofrece. Es decir, no sabe que lo que quiere es el pecho, solo cuando la mamá le ofrece el pecho, y él puede acceder a ese pecho, que es la satisfacción, puede decir: ¡oh, eso es lo que yo estaba esperando!. Me parece que es importante que quede claro que el orden del deseo, el tiempo, el tiempo verbal es el tiempo futuro, o en todo caso, como acabo de utilizarlo yo, un tiempo pasado, pero nunca un tiempo presente. No es que yo digo “quiero tal cosa” es “yo quería tal cosa” o “yo hube querido” como se dice ese tiempo verbal.&lt;br /&gt;-yo quise...&lt;br /&gt;-yo quise, pero más en el sentido que: “lo que yo quería era lo que apareció”, o sea nunca un saber qué se quiere, leerlo como: eso apareció? Ah! Eso era lo que yo quería; o yo quiero algo que va a aparecer, no hay un tiempo presente. Lo decíamos en función de la publicidad que la publicidad articula esta variable, la publicidad articula algo del orden de la promesa, articula algo por venir, que ese algo por venir tiene un valor porque nosotros, como seres humanos, no tenemos idea de lo que queremos, sino que estamos a la espera de algo que se nos ofrezca para esta insatisfacción, o esta sensación de algo como falta. Por eso es que cuando queremos definir algunas caracterizaciones de lo que sería algo específicamente en el orden de la psicología o el psicoanálisis, lo nombramos como objeto, objeto para el deseo, y utilizamos tres categorías: la categoría de un objeto que tenga algo de perdido, un objeto que tenga algo de prohibido y un objeto que tenga algo de perteneciente a otro. Y si uds. toman estas categorías, y por ejemplo toman la publicidad pueden ver que articula estos tres conceptos. Articula el hecho de que “lo tiene o lo pierde” o “ya lo perdió y entonces puede obtener algo a cambio” o “para ud no es, es prohibido y por lo tanto, despierta mayor interés”, o como consecuencia de eso”si ud. lo perdió o ud. no puede tenerlo, otro sí lo tiene y entonces despierta más interés lo que hablábamos ya en algún momento de la campaña que American Express hizo hace un año, ésa de los afiches en los que aparecía el fondo de la tarjeta y la imagen de alguien reconocible, y alguien que tiene una cierta identidad, y ... no sé, decía nada más que eso, no había ningún mensaje más que el mensaje visual, que implicaba algo que es, bueno: “hay quienes pertenecen porque la tienen”, “hay quienes la tienen porque merecen tenerla” y “hay quienes no la tienen porque no merecen tenerla”, entonces uno decía “bueno, quiero formar parte de esos que la tienen y entonces, consigo la tarjeta para pertenecer a... qué sé yo, no sé quiénes estaban..Bueno, lo que es interesante es que articulan una condición de estructura, o sea que eso es así, todos podemos sentirnos tocados. Creo que era American que también hacía una publicidad televisiva que era un auto que iba circulando, marcando determinados grupos de pertenencia, unas señoras de la Recoleta, o en el microcentro señores con maletines o casas importantes, etc, para decir que había un determinado grupo al que iba dirigido, bueno, tener ese producto era pertenecer a ese grupo, y excluir a los otros, no? Porque esa es una de las ventajas, si yo pertenezco, dejo afuera a otros, evidentemente yo no me quedo con ganas, o creo que no me quedo con ganas, seguramente hay otro grupo en el cual yo voy a querer entrar y entonces yo me quedo con ganas. Pero la idea entonces, es generar algo de esto: usted no puede!!. Hay una publicidad que a mí me impactó mucho, también televisiva, que era de un hombre que salía con una caja enorme de una casa de electrodomésticos y la estaba poniendo en el baúl del auto y una voz en off le decía: cómo!? ¿y no tiene una conexión con no sé qué cosa..., y al pobre hombre se le transfiguraba la cara, porque todavía no lo había usado al televisor y ya era viejo, ya había perdido el valor porque había otro que tenía un elemento más que era importante. Bueno, esta es la forma en que trabaja la publicidad, porque así es como trabaja el deseo. Si yo me acabo de comprar algo, y me entero que hay otro mejor, yo ya me voy a quedar con que me perdí el mejor, quiero tener el mejor, pero básicamente algo me perdí. Algo que me es prohibido y algo que le pertenece a otro. Bueno, digo que le pertenece a otro, ya está en la Biblia, ya está en los mandamientos: no desearás a la mujer de tu prójimo, por que lo pusieron? Porque es la más deseable, digamos, por qué habría que sancionar esto, porque aparece un interés mayor con que pertenezca a otro. De dónde viene esto en la teoría? De la teoría viene el hecho de que, como dije en términos generales, del hecho de que todo objeto es básicamente perdido, porque para el orden de lo humano, no hay posibilidad de tener un objeto predeterminado. Con lo cual podemos decir, si el objeto para el deseo es perdido, es porque existe el lenguaje, que en otros términos seria como decir ”la Cosa”, filosóficamente hablando, “las cosas” semiológicamente hablando, están perdidas en la medida en que existe la palabra, y fantasmáticamente, fantaseadamente, para construir una teoría mítica, lo que está para el ser humano irremediablemente perdido, puede tener un nombre y ese nombre tiene que ver con la madre: “mamá”...(¡he llegado a sorprenderlos, o fue el avión?). Es decir, el lenguaje es lo que nos separa irremediablemente de las cosas, por lo tanto si somos deseantes es porque esa cosa está perdida para nosotros, queremos acceder a ella porque la perdimos, la perdimos por estructura, ya no podemos tener una cosa que nos satisfaga como el animal, un animal puede tener una cosa que lo satisface, nosotros, como está la barrera del lenguaje que nos separa irremediablemente de las cosas, la perdimos, es decir, el objeto del deseo tiene algo del orden de lo perdido y por eso es que nos vamos detrás de eso.&lt;br /&gt;Hasta ahí me siguen? Es una forma de pensar la estructura psíquica, somos así, es la forma en que nosotros podemos relacionarnos con los objetos de satisfacción, como cosas perdidas, como cosas a las que no tenemos acceso directo. Para articularlo en una especie de cuentito, y que se entienda un poco más, esta idea de lo perdido, decimos que eso que perdimos es a nuestra madre, en nuestro imaginario, se dan cuenta? Nosotros no nos ponemos a pensar, nadie pensaría: ah, porque tengo lenguaje entonces no están las cosas, entonces yo quiero, tengo que hablar, y le doy significación a las cosas, y entonces las cosas se me escapan y siempre se me están yendo. Nosotros no pensamos así, pensamos en sencillo, en una teoría más entendible, de que estábamos bárbaro dentro del cuerpo materno, estábamos en una situación de total placer, de total comodidad, de total ausencia de tensión, y se produce este momento en el cual aparece el tembladeral, el feto que estaba de lo más tranquilo ahí adentro, llega un momento en el cual, algunos dicen que ya quiere salir, otros que lo sacan a patadas; pero esas ya son formas de entender el hecho, de significar el hecho. La cuestión es que el ser humano accede a la vida, se corta el cordón umbilical, y tiene que respirar porque si no se muere. Antes le venía todo el oxígeno vía el flujo sanguíneo, es decir que no había que hacer ningún esfuerzo y tiene que empezar a esforzarse por vivir en este valle de lágrimas que es la vida!!. A partir de ahí, ya nunca más se puede poner a dormir como dentro de la panza materna, aún cuando lo imagine, aún cuando siempre esté como una fantasía de los seres humanos volver a esa situación de ausencia de tensión, estar en una isla abanicado por una mujer única..., qué sé yo, la fantasía, o en el caso más extremo vía las drogas. Acceder, tener contacto con una droga que anule la tensión al punto tal de producir una situación equivalente a la ausencia de tensión, del momento prenatal, que generalmente es vinculado con la muerte, porque, bueno, un heroinómano va a acceder a la muerte, en última instancia, vía la droga, vía la búsqueda de ausencia de tensión a lo que se accede es al final de la vida, no? Por lo tanto esa situación está irremediablemente perdida. Esa situación irremediablemente perdida está luego construida o reconstruida imaginariamente por todos nosotros como un “paraíso perdido”, y ese paraíso perdido lo podemos nombrar mamá. Cuando estábamos adentro de mamá, todo estaba bárbaro, no nos dábamos cuenta, no hay ningún registro, por eso digo que después es que nos inventamos este momento original como el paraíso perdido, por eso tiene valor...si tiene valor como paraíso es porque a Adán y Eva los rajaron de ahí, como dice el mito, los echaron, por qué? Porque desearon, es decir que el deseo construye el paraíso que existió y que después se deseó porque se perdió, en el mismo momento en que se desea se construye el paraíso como algo que se pierde. Es decir, en el momento en el que accedemos a la vida, y nos damos cuenta, ojo, cuando yo digo nos damos cuenta no nos damos cuenta nada, esto es algo que reconstruimos, cuando aparece el trabajo de vivir, es que decimos: qué bien que estábamos antes; y eso no tiene nada que ver con lecturas políticas – sociológicas, etc. Entonces nombramos mamá a eso, perdimos a mamá, cosa que existe en la realidad, en cualquier ser humano, por más grande que sea, alguien que está en transito de muerte o en una situación límite, amenazado, generalmente nombra a la mamá, en situaciones extremas; es un dato, no es una invención.&lt;br /&gt;Intervención: ..comentarios sobre sexo femenino o masculino.&lt;br /&gt;Respuesta: No, no creo, yo creo que en principio no hay diferencia de sexos en eso, somos deseantes porque nos falta algo y nos falta tanto a uno como a otro, después se complejiza, pero la relación con nuestra madre es algo fundamental y original tanto para el hombre como para la mujer, no hay diferencia. Después sí, porque hay diferencia en el momento en que se sanciona que la anatomía nombra a alguien como varón y nombra a alguien como hembra, pero además, la identidad sexual es algo que se construye y no existe desde el primer momento. Pero lo que importa es que tanto para la bebita como para el bebito la mamá es lo más importante, y no hay otra; cuando se llega a una situación límite, la referencia es a ese nombre “mamá”, nadie pide a papá, no aparece papá, en el imaginario de cualquiera de nosotros no aparece, pués no aparece como alguien que mima, que sostiene, que arrulla, que da placer, en general son nombres que atribuimos a mamá, o son sensaciones que nosotros nombramos como “mamá”. en la situación límite lo que se busca es una mamá, no un papá. Ya vamos a ver que papá aparece en un segundo momento, digamos en un segundo momento en el cual esa mamá que se perdió, se recupera, vía el contacto directo con ese cuerpo, ya extraño, porque ya se ha producido la separación, entonces en un primer momento se pierde originalmente, pero se pierde ya antes de saber que uno lo pierde, o sea se pierde en el momento que ya se perdió, no hay forma de nombrarlo. No es que uno dice: “¡Uy, ahora ya salí de acá adentro, ahora tengo que hacer un esfuerzo para respirar. Qué bien que estaba ahí adentro!, pero bueno, yo la verdad que quiero ahora estar acá afuera!”, nada, todo eso no existe, esta es la forma en que nosotros leemos este momento original, y por eso es que nombramos algo como perdido, que perdimos como estructura, es decir todos, y que a eso perdido entonces lo podemos nombrar mamá. Ya lo perdimos y lo reconocemos en momentos en los que estamos muy al borde, muy amenazada nuestra vida, nosotros nos referimos a ese momento con el nombre de mamá. pero como dije antes, en el momento en que se pierde esa mamá se recupera rápidamente otra mamá, porque si no hay mamá, el ser humano no sobrevive. Si no hay una mamá que entonces dice: Uy, llegó Juancito, que lo estaba esperando hace nueve meses o 25 años, no importa desde cuando estaba esperando tener un hijo, es una idea que es totalmente así. Es como el chiste de Mafalda, de Susanita. Le preguntan cuál es el tiempo futuro perfecto del verbo amar y ella dice “hijitos”, y ella tiene 9 años, es decir, es una nenita que ya está pensando en que lo que quiere es tener hijitos, porque es un deseo femenino, absolutamente femenino. Entonces pasó un montón de tiempo hasta que llegó Juancito, y la mamá lo quiere, y la mamá lo protege, y la mamá le da mimos, y la mamá le da la teta, lo atiende y lo hace sentir bien y entonces de pronto, Juancito empieza a decir: bueno, tengo mamá, todo lo que quiero es a mamá, que mamá esté ocupada de mí; por supuesto no lo piensa pero empieza a diferenciar, si mamá está me siento bien, si mamá no está me siento mal, si mamá no está cuando yo siento cosas desagradables, me siento mal, bueno, todo eso. Y empieza a darse cuenta, bueno no, a tener el dato irremediable de que a veces la mamá no está, que está siempre presente, y cada vez que él empieza a sentir algo , como que tiene hambre, como que le aprieta el pañal, o como que le quema el pis, o como que tiene gases, lo que fuera, tiene que hacer una especie de sonido para que la mamá aparezca, llora, y de pronto la mamá que no tiene la menor idea de lo que le pasa, lo da vuelta, le saca el pañal, le da la teta, y cuando termina de hacer todo eso el nene sigue llorando, y bueno todas esas cosas que tienen que ver con la relación que se establece entre ese bebé y esa mamá. pero para ese bebé aparece una mamá que a veces no está, hay momentos en que no está y entonces aparece claramente que esa mamá no está porque está con otro. Invéntenselo, es para entenderlo, no es que un bebé va a decir “está-no está”, Si está, está conmigo, si no está, ¿con quién está? Con otro. Entonces mamá está con otro, yo quiero a esa mamá que está con otro, que le pertenece a otro. O que es posible que esté con otro, más adelante él va a decir, ese otro generalmente tiene un sonido más grave, aparece por ahí pisando fuerte, ronca, grita, exige la comida, háganse la historia que quieran, pero va a ser papá, o sea, va a venir después como papá, o sea que yo comparto a mamá con papá, o sea hay dos, irremediablemente... hay miles... puede haber otros, qué se yo. Ese papá se puede multiplicar, ese papá puede ser el tío, todos los señores que quieran puede ser el despertador, puede ser el jefe de la oficina, que no necesariamente tiene que ser de sexo masculino, puede ser el libro que le atrae, un programa de TV, la vecina, lo que fuere, todo lo que me separa de mamá, en principio es papá, después más adelante va a quedar mas claro que es papá. Cuando ya empieza a tener un desarrollo distinto y una relación distinta con mamá, ya crecido el ser humano, llega un determinado momento en que pasa el bebito, el varoncito especialmente, para la mujercita también pero ya ahí parece otro tema complicadísimo de transmitir, pero seguro que lo preguntan, un momento en que el varoncito está absolutamente enamorado de la mamá, no hay nadie más lindo que la mamá, no hay nada mejor que la mamá, nadie más importante (“no hace las milanesas como mamá!), eso es largo, no se termina fácil, tampoco los papás se terminan tan fácil, y entonces va a aparecer un señor que dice: “bueno, todo muy lindo, vos estás muy contento con tu mamá pero a mamá me la llevo a la cama y vos te vas a tu cama, o ella viene al cine conmigo y vos te quedás con la mucama”. Lo que quieran, pero aparece ya un acto que le da sentido a esta idea que tenía antes, si mamá no está, está con papá, y ahora es cierto, aparece un tipo, un hombre, puede no serlo, puede ser una señora también, pero que cumpla la función de decirle, esta mujer es mía, por lo tanto vos no podés. Para vos es prohibida. Este es un momento en donde ya están organizadas ciertas cuestiones del psiquismo, que permiten que el chico relacione el placer con la prohibición: tengo placer con mamá, me siento muy bien con mamá pero hay alguien que dice que eso no puede ser, esto es muy complejo, no podemos transmitirlo en detalle, pero, aquí aparece todo lo que sería la emergencia del cuerpo sensual, es decir la emergencia de la sexualidad infantil, y por lo tanto, cuando aparece esta prohibición, también aparece la prohibición de la satisfacción masturbatoria, en general los chicos descubren el contacto con el propio cuerpo en estos momentos; es el momento en el cual ya no existe la idea de una mamá que fue una sensación, que perdí, como el paraíso perdido, no es la idea de un papá como eso que me ausenta a mamá, ya aquí aparece la idea de un cuerpo que tiene sensaciones que están vinculadas a otro cuerpo, el de la madre, y que aparece un tener cuerpo, cuerpo que, como ya habíamos dicho, tiene un valor simbólico: ese cuerpo me pertenece, no te pertenece a vos. No sólo no te pertenece sino que además está prohibido para vos, porque es mío. En ese momento lo que dice la teoría, es que el padre interviene encarnando la ley, encarnando la prohibición, planteando que tanto uno como el otro deben separase. Lo que importa de la prohibición es que va hacia los dos términos de la relación. Hacia el hijo diciéndole: “no podés más obtener este placer con mamá”, y hacia la mamá: “vos no podes más obtener este placer con tu hijo”. En términos más específicos es la prohibición que vamos a ver más detenidamente más adelante, que se nombra como prohibición del incesto. El padre dice”vos no podés buscar más satisfacción con tu madre” y a la madre le dice”vos no podes reintegrar lo que expulsaste” es decir, no podés volver a obtener esa satisfacción que es: la cara de las señoras embarazadas que se las ve felices, ¿no? Se sienten completas. Esa es una prohibición, que no toma estos planteos tan serios, sino que es simplemente que “bueno, llegó el tiempo de que el nene vaya al jardín, en casa se aburre” y que aprenda que hay otras mujeres, una segunda mamá =la primera maestra, y a la mamá también: “es tiempo de que este chico haga otras cosas, es el momento de la separación”.&lt;br /&gt;Bueno, no es temporal, lo estamos armando en algún momento para que el cuentito nos sirva para pensar una estructura, pero esto es algo que…bueno, que los psicoanalistas se rompieron la cabeza, trataban de ubicarlo alrededor de los cinco años, luego lo adelantaron a los primeros meses de vida, básicamente porque son cuentos, son mitos y como todos los mitos tratan de explicar algo del orden de la estructura.&lt;br /&gt;Pero bueno, no sé si he podido transmitirles la idea de que la condición de perdido, prohibido, y perteneciente a otro, es una condición de estructura para el deseo, entonces si alguien quiere generar este movimiento deseante, con reforzar alguna de estas condiciones lo produce. ¡Que mejor cosa que decir:”prohibido para menores”, que aparece ahí el entusiasmo, ¿no?, los chicos antes, no sé si ahora existe eso, pero antes “prohibido para menores de 14 años”, era indicador de un rito de pase, como en las culturas llamadas primitivas. Ir al cine a ver una película prohibida, fuere lo que fuere, un documental horrendo o algo erótico, es consecuencia de la prohibición, por lo que el interés se ve acentuado.&lt;br /&gt;Esto quiere decir que el objeto de satisfacción, o asociado a ella, es tanto un objeto que ya pasó, o que todavía no apareció, que está siempre como potencial, porque en el momento que se obtiene pierde el valor.&lt;br /&gt;En tanto pensamos al deseo como inconsciente, es decir movido por lo reprimido, por aquello que por estructura está excluido, fuera de su realización, es a través de las formaciones del inconsciente que podemos acercarnos a su manifestación.&lt;br /&gt;Dijimos que las formaciones son cinco, nombramos los síntomas, los lapsus o actos fallidos, los sueños, el chiste y la producción artística, y nos interesa tomar en particular, ahora, el trabajo del sueño, que en tanto equivalente al síntoma como todas, se particulariza en que, en su “decir y no decir”, trabaja metafóricamente y metonímicamente para generar un producto nuevo, que muestre sin mostrar, o muestre con tanto disfraz que no se descubra verdaderamente lo que se muestra.&lt;br /&gt;El sueño dice del deseo pero en tanto velado, en su producción el deseo se hace presente, cuando en general es de un tiempo pasado o futuro, y eso se llama “realización del deseo”. El sueño es una realización del deseo, lo hace presente, pero al costo de ocultarlo, disimularlo, etc.&lt;br /&gt;Tomamos el ejemplo del sueño porque está cerca de las fantasías, esos sueños cuando estamos despiertos, que son parecidas a las escenas de los mensajes publicitarios.&lt;br /&gt;No obstante, cualquier formación del inconsciente tiene su misma función, un acto fallido, una equivocación con el habla, una palabra sustituida, hace presente lo que debería permanecer ausente. En cualquier acto fallido, en cualquier lapsus verbal, se dice lo que no debería decirse, pero aparece en un contexto en el cual al tiempo en que se lo dice se lo enmascara. Hay un video, de un tal Arias, que se llama algo así como, “Las patas de la mentira”, que se saben que son cortas, en donde recopila dichos equívocos por parte de figuras políticas, por ejemplo, Duhalde diciendo, “a partir de ahora vamos a “recurrar” las provincias en lugar de recorrer, donde para quienes no conocen el sentido de la palabra para el lenguaje marginal sería una simple equivocación, pero si no, una denuncia involuntaria. Un político no puede decirlo sin un traspie, sería su condena. Alguien también puede decirlo con un síntoma, porque nadie puede confundirlo con un acto voluntario y conciente. Si alguien tiene un síntoma como manifestación de algo en el orden de lo psíquico, un síntoma conversivo o una fobia o una idea obsesiva, o lo que fuere, esos síntomas hablan pero en una lengua extraña, pero están diciendo lo reprimido. Los sueños también, por eso los sueños hacen presente una articulación que siempre se escribe en un tiempo pasado o futuro, que es el tiempo gramatical del deseo en tanto no realizado.&lt;br /&gt;Vamos a trabajar algún sueño de ficción. Antonio Tabucchi es el autor de un libro titulado: “Sueños de sueños” en donde este escritor italiano inventa sueños que pudieron haber tenido personas conocidas de la historia de la cultura, es decir, a algunos de los personajes de la historia de la Humanidad, les crea un sueño. Estos sueños están trabajados, deformados como los sueños, pero artísticamente, con lo cuál están más próximos a las fantasías concientes con lo que pueden compartirse, y tienen belleza. Por lo tanto son sueños en los que nosotros reconocemos anhelos, o deseos concientes, y no al deseo reprimido e inconsciente, que es singular del sujeto que sueña.&lt;br /&gt;Tabucchi dice que todos esos relatos son ”tan sólo pobres suposiciones, pálidas ilusiones, inútiles prótesis” creados por el deseo de conocer los sueños de los artistas admirados, e inventa sueños de Caravaggio, de Goya, de Freud, de Collodi, el creador de Pinocho, de Dédalo, de Toulouse Lautrec, y muchos otros.&lt;br /&gt;Leer estos sueños nos acercan al hecho innegable de que desde siempre el sueño ha sido considerado como el tiempo y espacio en el que la realidad, como representación de lo reprimido es superada o transformada.&lt;br /&gt;En el caso de Dédalo, personaje legendario, padre de ese otro gran símbolo de la libertad que es Icaro, es encerrado junto con su hijo en el laberinto de Creta que el mismo Dédalo construyó, y del que logran escapar gracias a las alas que con plumas y cera pudo construir.&lt;br /&gt;La historia refiere que Icaro se aproximó tanto al sol que por efecto del calor la cera se derritió y cayó al mar. Una de las tantas versiones de que los anhelos humanos de libertad son castigados, aunque refieran al hecho de volar como los pájaros.&lt;br /&gt;En el relato, el minotauro, ser mitológico mitad hombre y mitad toro, quien cumple la función de carcelero en el laberinto, es un ser tierno, enamorado de la luna, y que gracias a las alas de Dédalo logra satisfacer ese deseo-anhelo de llegar a ella, y liberar su amor.&lt;br /&gt;La historia que corresponde al sueño de Henri de Toulouse-Lautrec, pintor y hombre infeliz, refiere la limitación que experimenta en no ser correspondido en su amor por la bailarina de Can-Can, Jane Avril, a causa de lo que cree es su fealdad, o sus condiciones físicas poco standards. En el relato, sus piernas se alargan y logra transformar su baja estatura, para estar a la altura de ese “objeto ideal” que es Jane. Es también muy interesante como en este sueño se va desplazando el impedimento entre dos adultos, a una relación infantil y maternal, donde el matiz de prohibición es más notorio.&lt;br /&gt;La referencia bibliográfica es: Tabucchi, Antonio. “Sueños de sueños”. Ed. Anagrama. 1996.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-6964038582047201912?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/6964038582047201912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/6964038582047201912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/teorico-n-5.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-5353337777859873628</id><published>2009-04-09T21:00:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:43:56.241-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 4'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Teórico Nro.4.&lt;br /&gt;23 – 4 – 2002.&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el momento que la reconocemos y la hacemos propia nos da una cierta identidad, entonces, es producto de la identificación, cuando uno dice “yo soy yo”, no es que uno diga yo soy yo porque “yo” tengo experiencia de ser “yo” por un proceso de introspección, sino que en general, el proceso por el cual obtenemos la identidad es “yo soy eso” o yo soy esa imagen que veo exterior a mi. La imagen exterior a mi, con la que me identifico, fundamentalmente, es la imagen mía en el espejo, nosotros no tenemos posibilidad de tener una representación de nosotros mismos, en el comienzo de la vida más que a través de una imagen que nos refleje, nosotros no podemos ir mirándonos de chiquitos, de bebés, las distintas partes de nuestro cuerpo y luego sacar como conclusión que esa imagen sumada de las distintas partes me representan, ya lo vamos a ver con más detenimiento cuando veamos el tema de la imagen. Me interesa que les quede claro que la identidad se produce por identificación y ésta se produce por una imagen exterior, que nosotros la incorporamos como propia y esa forma es a través de este reconocimiento, ese soy yo, ahí estoy yo, o me parezco a ... por eso es que utilizamos el ejemplo de la publicidad que planteaba Marc Augé y donde, esencialmente, dice que en los espacios del anonimato, en los espacios donde no hay una identidad definida, porque lo que se le pide a todo el mundo es que sea un consumidor y no alguien que participe de algún grupo más particular, lo que aparece con mucha fuerza es la necesidad de la imagen publicitaria para dar identidad, entonces, les decía... “ese señor que es mirado embobado por una azafata ... soy yo”, esta idea de que la identificación se produce con la imagen publicitaria es muy importante pensarlo, porque como se dan cuenta esta identificación es una identificación engañosa, nadie se cree que realmente es esa persona, pero pone en juego ciertos puntos de reconocimiento, que es una persona, que es de sexo masculino o femenino, de acuerdo a lo que sea, que tiene ciertas características culturales, que pueden ser reconocidos ciertos ideales que pueden ser asociados a nuestros propios ideales en relación a esa imagen etc. etc., y por lo tanto la identificación no es que yo, verdaderamente, soy el héroe de Camel, no soy esa persona, no soy realmente el modelo sino que me reconozco en algunas características de ese modelo, por supuesto, entonces la publicidad es válida para el medio en el cual esa publicidad se juega, es muy difícil poner modelos coreanos, por ejemplo, para una publicidad en Argentina... en general uno trata de reconocerse, de encontrar ciertos referentes identificatorios para poder adoptar esa imagen como propia. Transitoriamente, en ese momento yo soy esa persona, esto es del orden de la conciencia, por supuesto ninguno de nosotros va a decir, realmente, yo soy esa persona, me parezco, me reconozco en algunas cosas y en lo que más me puedo reconocer es que habitualmente puedo adquirir, por ejemplo, la loción para después de afeitarse que usa ese señor que está en esa publicidad y entonces, ya me siento más cerca de esa identificación que me produce una identidad similar.&lt;br /&gt;El hecho que se produzca la identificación en la publicidad implica básicamente, por lo que estoy planteando, que el receptor de ese mensaje, que es la imagen publicitaria pueda sentirse parte de esa escena, o sea, que pueda entrar en la escena, en la publicidad se busca que el receptor se movilice hacia el interior de la escena, escena que lo plantea tal como la escena teatral, podríamos decir que hay un escenario donde se juega una ficción que el espectador y el actor saben que es una ficción pero es una ficción creible durante el tiempo en que se desarrolla el espectáculo, el espectador cree en esa ficción al punto que puede emocionarse, enojarse, puede llorar, puede reirse según los objetivos que se juegan en esa ficción, o sea, que en ese momento el espectador se identifica con la escena y con los personajes de la escena, se identifica más con uno que con el otro, se identifica con el malo o con el bueno, con las tensiones, con las rivalidades, los celos, las cosas que nos hacen habitualmente humanos, si hay escenas donde la argumentación se repite e insiste a través de los tiempos, es porque son las escenas humanas, yo siempre digo, si uno lee la mitología griega que en algún momento la vamos a trabajar en algunos mitos, la mitología griega es un gran culebrón de aquellos tiempos, en donde estaban jugadas todas las pasiones, las traiciones, los hijos naturales, los hijos no reconocidos, los hijos abandonados, todo lo que existe en las telenovelas actuales que insisten con los mismos temas, me parece que no se les abre mucha posibilidad de alguna alternativa, siempre es parecido. La idea, entonces, es que nosotros somos los espectadores de esa escena, pero que podemos entrar en esa escena, si no podemos entrar hay espectáculos difíciles para poder entrar en la escena, por ejemplo, si uno va a ver el teatro Kabuki, puede ser que si no está en China o en un ámbito en el que se sienta identificado con la cultura china, con lo que eso promueve, con lo que manifiesta, con lo que promete, etc. etc. es muy raro que uno pueda reconocerse e identificarse con un espectáculo del teatro Kabuki o entenderlo. Suele ocurrir con muchos espectáculos en los cuales el espectador no puede entrar en la escena y no puede entrar a formar parte de la escena y, por lo tanto, no se identifica, obviamente, hay como distintos grados de participación de la escena, pero lo que me interesa es que participamos de la escena con esta ficción, o sea, somos parte de la escena, por un tiempo, por un rato, por el tiempo en el que dura el espectáculo nosotros nos reconocemos con ese espectáculo, hay momentos en que realmente la identificación puede ser tanta que se confunde la realidad con la ficción y hay espectáculos que pueden producir o promover que esta confusión aparezca acentuada; generalmente, en el grupo catalán “La Fura dels Baus” se suele trabajar en esta línea, producir esta confusión entre el actor y el espectador, donde no queda claro quién es quién, donde no se sabe quién es el actor y quien el espectador y donde todo espectador, potencialmente, podría llegar a ser, en la fantasía de cada uno de los espectadores, un posible actor, esto, evidentemente, refuerza la confusión y por eso es que producen esos efectos tan impactantes o mucha angustia, o mucho desafío, lo que en algún momento, también, interfiere la posibilidad de que ellos trabajen; son espectáculos a mucho riesgo en cuanto a poner en juego este tema de la identificación y de la dificultad para poner distancia y decir, estos están arriba del escenario, estos están abajo del escenario, estos son los espectadores, aquellos son los actores, esa diferencia suele ser bastante tranquilizante para participar de una escena y poner en juego este mecanismo de identificación, cuando nosotros andamos por la vida y por la calle, en general, estas identificaciones son muy transitorias, puntuales duran un ratito, nos permiten llevar a cabo determinado tipo de acciones, nos permiten entrar en un shopping e ir a buscar eso que no se sabe bien qué es, que es lo que queremos, pero ahí nos lo van a ofrecer, para eso tengo que entrar en la escena y en la escena entro vía la identificación.&lt;br /&gt;Por otro lado voy a poner en juego algo que, también, es característica del ser humano, o sea, si la característica del ser humano es que obtenemos identidad vía la identificación y no es que estemos seguros de nuestra identidad de una vez para siempre sino que es una identidad que la podemos ir transformando permanentemente, también carecemos de este sentido de lo que estamos deseando, básicamente, somos deseantes, no nos manejamos por necesidades, deseamos objetos para nuestra satisfacción pero estos objetos que deseamos son absolutamente contingentes, porque en principio y por una cuestión teórica, la estructura del ser humano es la de un sujeto que está en falta permanentemente, la estructura es el deseo, y voy a seguir deseando que aparezcan los objetos. Para tomarlo en relación con lo que serían las tendencias, los impulsos, los instintos, tomemos un ejemplo que es bastante primario: cuando hablamos de la necesidad que moviliza al organismo vivo a obtener determinado elemento que nosotros podemos nombrar como alimento, en términos generales podemos decir que es la energía necesaria para mantener el equilibrio del organismo y sobrevivir, es decir, todo organismo vivo tiene un consumo de energía que es producto del trabajo que significa vivir, por lo tanto, el organismo vivo tiene que incorporar determinada energía, porque esa energía se va gastando, si no incorpora esa energía, ésta se gasta y el organismo muere, hablando de un organismo elemental, mínimo. En los organismos más complejos, en los animales, esto ya puede tener la necesariedad de que ese individuo animal incorpore un alimento, la incorporación del alimento está siempre predeterminada en la esfera animal, por una conducta que llamamos “conducta animal”, biológicamente los animales saben qué tienen que incorporar para sobrevivir como individuo, conocen desde el comienzo de la vida cuáles son las características del alimento que van a ser equivalentes para toda su existencia, un pajarito nace sabiendo que va a comer semillitas o gusanitos o insectos y es eso lo que va a comer durante toda su vida, en ningún momento se le va a ocurrir “...hoy cambio y en lugar de semillitas, muerdo una gacela”, porque no está preparado para nada, no significa nada y no va a obtener nada con esto, son conductas rígidas, repetidas, preestablecidas. Los seres humanos, como somos animales que hemos dejado de serlo, aunque muchas veces nos comportamos insultando a los animales, hemos perdido la conducta que nos guía hacia una necesidad, si bien nosotros creemos que tenemos necesidad de comer, la necesidad de comer, en los seres humanos, ha quedado absolutamente relegada, transformada por un deseo, un deseo que hace que lo que incorporamos nos produce placer, no es que nosotros incorporamos la energía necesaria para sobrevivir como organismo, porque eso es lo que, por ejemplo, podría ser el alimento de los astronautas, que tienen pautado determinado tipo de sustancias necesarias que las incorporan con píldoras y uno podría decir que esto es lo más aburrido que hay, no tiene ninguna gracia, la gracia la tiene ir a comer a algún lado, estar acompañado, ir a comer con alguien, comer determinada comida, etc. etc., o sea, que en el orden de esta cuestión elemental que es la supervivencia del organismo, el ser humano actúa, fundamentalmente, no por necesidad sino por placer, y ese placer es algo que lo promete un objeto que nunca es un objeto fácilmente identificable, por eso es que, generalmente, heste objeto es un objeto fantaseado, imaginado, ¿qué es lo que te causaría más placer?, en este momento me dirían, y sería, lo que no tengo, entonces, pienso algo que me podría dar ese placer e implica algo que está por venir, no es un presente, por lo tanto, lo que se pone en juego, en el orden del deseo, es que no es presente, sea que va a venir, sea que ya pasó, el deseo nunca se juega en presente, nunca es: “está acá”, el presente sería el presente para los animales, los animales pueden tener una necesidad y pueden incorporar un alimento, en el orden de lo humano, el tiempo presente es siempre una ficción, por lo tanto, si yo lo que busco es placer, en general, voy a estar en la expectativa de donde va a venir ese placer, generalmente, es con un objeto y ese objeto va a ser el objeto de mi deseo, si ponemos en juego el placer, si ponemos en juego el deseo, si ponemos en juego el objeto podemos plantearnos el deseo por excelencia, en el ser humano es el deseo de obtener placer con otro, por lo tanto, lo que habitualmente nombramos como deseo es deseo sexual, el deseo sexual es este movimiento hacia otro que siempre es ajeno y que promete algo de la satisfacción, que es del orden del placer, por eso utilizamos la referencia del alimento, no comemos por necesidad, comemos por placer, esto le ocurre al ser humano, y no en el orden animal, en este orden no existe la posibilidad de ser anoréxico, es esta “enfermedad” que está de moda desde hace un tiempo, en donde la gente se niega a comer, a incorporar alimentos, al punto de poner en riesgo su vida, eso es algo que le pasa al ser humano y no a un animal, ningún animal va a decir me veo regordo, no voy a comer porque voy a aparecer en la publicidad de la “National Geographic”. Igualmente, aún cuando el tema de la anorexia es mucho más complejo que hacer una dieta, o sea que el tema ya no es comer poco sino negarse a comer, esto es algo que aparece en el orden de lo humano como también, es del orden de lo humano la sanción de la obesidad, esto no le pasa a los animales, o sea , un animal no come por comer, no come por placer de comer, no mata por el placer de matar, aún, cuando en los programas de la National Geographic se puede hablar de orcas asesinas o de ballenas suicidas o de cosas por el estilo, pero no es más que la forma en que los seres humanos tratamos de entender conductas que nos resultan absolutamente extrañas y que no podemos darles ninguna significación, no puede existir una orca asesina, en el sentido de que mataría por el placer de matar, eso es propio del ser humano. Ser deseantes y el objeto del deseo como objeto de satisfacción, y la satisfacción, para el ser humano es el placer, la obtención del placer y no la satisfacción de una necesidad. Somos carentes porque no sabemos quienes somos, porque nuestra identidad la construimos permanentemente y la construimos vía identificaciones, no es algo que obtenemos de una vez y para siempre, no es que digamos “yo ya sé quien soy” sino que esto es algo que se trabaja permanentemente y en cualquier momento podemos tener experiencias, de lo que en términos de enfermedad psicológica conocemos como despersonalización o desrealización, es decir, no tengo la menor idea de quien soy, no me reconozco en ninguna imagen, eso es una cuestión extrema, le puede pasar a los pacientes que consideramos esquizofrénicos, éste puede mirarse en el espejo y no saber qué es lo que está viendo en el espejo o sentir que lo que está viendo es una amenaza para él y no tiene nada que ver con él o que es una imagen que se desdibuja o que se pierde o que se fragmenta, eso que es el extremo. La enfermedad mental desde que ha sido trabajada por el psicoanálisis es, solamente, una cuestión de grados, no es que los locos, afectivamente hablando, no denigratoriamente, los locos tengan cosas diferentes a nosotros, nosotros tenemos cosas similares a ellos, psicológicamente hablando, nada más que lo que aparece en nosotros minimizado, controlado, con determinadas características, por supuesto, en este caso, en el enfermo mental aparece, absolutamente, exagerado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en el orden de lo que la Semilogía nombra como: la función conativa del lenguaje, esta función conativa instrumentada en un mensaje, especialmente publicitario o propagandístico hace que el receptor responda, reaccione, haga algo, como dije la vez pasada, lo que sería la esfera de los mensajes persuasivos que acentúan la condición conativa del lenguaje que son las propagandas, las publicidades, los mensajes en general, grupales, sociales, etc. etc., apuntan a esta condición por excelencia del receptor, ser humano, que no sabe ni quien es, ni que quiere, todos nosotros, en principio, por estructura, tenemos que definirnos así, no sabemos ni que somos, ni quien somos, ni que queremos, si la función referencial del lenguaje está llevada a su máxima manifestación tenemos mensajes informativos. El mensaje informativo es atenuar lo más posible la participación del receptor, en general, un buen mensaje informativo tiene que no hacer pensar, uno no tiene que dudar, por ejemplo, en las autopistas, en donde si la ambigüedad está puesta en evidencia hace que se corran riesgos; en las autopistas, los mensajes tienen que ser muy claros, en donde la gente no tenga porque dudar, si tiene que doblar o no, acercarse o no, etc. etc., en este caso, lo que tenemos que hacer es conocer que los seres humanos somos así, que podemos dudar de la cosa más evidente, por ejemplo, el diseñador que hizo esta marca, ¿estaría, realmente, informado de que para allá tengo que salir?, porque esa es una condición del ser humano, desconfiar de todo, para no poner en juego esta desconfianza que nos lleva a dudar del mensaje tal como viene, el mensaje tiene que decirnos lo que tenemos que hacer, explícitamente.&lt;br /&gt;En el caso de la publicidad, el mensaje, entonces, va a apuntar, fundamentalmente, a que yo no sé que soy y ni sé que quiero, por lo tanto, acentuar eso para, en la ficción, convertirnos en ese personaje que está en la escena publicitaria y que nosotros podemos tomar como un modelo de identificación, un personaje de la escena en donde yo pueda incorporarme. Tomamos como análisis, la campaña “Caro Cuore Ragazza”, 3 escenas en donde se pone en juego el target de las modelos y la acción en juego, y algo del orden de la promesa que son las frases que acompañan la imágen: “Gioca con noi”, “Vestimi di piume”,etc., también “Tascani”, trabaja en 2 tiempos de la imágen y dos tiempos de la frase: “Cada vez que alguien se pone nuestra ropa, sabe que le va a durar poco”, para agregar en otro tiempo: “puesta”.&lt;br /&gt;Es en estas publicidades donde queda claro que lo que se está ofreciendo es del orden de la promesa y no del orden de ninguna certeza ni de ninguna realidad, porque yo puedo, porque no sé quien soy, insisto con esto, y es algo que construyo permanentemente, puedo entrar en la escena y como yo no sé que quiero, porque esa es la forma en la cual estoy en la vida, generalmente, es que puedo estar en la escena y consumir algo de esta ficción, no necesito estar loco para comprar ropa Tascani y esperar que ocurra el milagro, puedo jugar, ni las agencias publicitarias tienen juicios ni la gente contrata abogados para hacer juicios, pero nadie va a ir a reclamarle a la marca Tascani que gastó tanta plata en ropa, se paró en la esquina y se pasaron las horas y nadie le dio bolilla y se fue con la ropa sin ninguna arruga a colgarla en su placard, nadie le va a reclamar a Tascani, me engañaron, y Tascani sabe que en ningún momento le va a llegar este reclamo, por qué? Porque la publicidad es del orden de la ficción, una ficción en la que estamos incluidos, porque no sabemos quienes somos y que queremos y, entonces,&lt;br /&gt;consumimos todo el tiempo imágenes y promesas, también, en el mensaje propagandístico, en la política, en todo lo que quieran, vivimos consumiendo algo del orden de la promesa, de lo que va a venir que, generalmente, va a ser un poco mejor de lo que existe. Como no sabemos quienes somos y que queremos, siempre estamos al borde de experimentar ese sentimiento que es el único afecto que nombramos verdadero, en el ser humano, y que se llama angustia. El amor y el odio son sentimientos bastantes engañosos porque uno puede amar apasionadamente y no saber porqué, odiar apasionadamente y no tener idea de porqué y ésto que decimos siempre de que el enamoramiento es tan engañoso y cualquiera que está enamorado puede recibir la pregunta de otro ...¿por qué estás tan enamorado, qué es lo que te pasa? Y lo más probable es que el que está enamorado no pueda decir de qué, por qué y cuál es la razón de estar enamorado, entonces, lo importante es que el único afecto que no miente es cuando sentimos angustia. La angustia es el afecto por excelencia y que aparece cuando no tenemos de que agarrarnos, generalmente, cuando no tenemos ni un disfraz, por ejemplo, una imagen, una promesa, es decir, un objeto de satisfacción; si yo me invento que lo que quiero es tal cosa, es decir, transformo mi deseo en un “querer algo” y lo que soy es tal cosa, aún cuando uno elija ser la peor cosa del mundo, pero por lo menos soy algo, si no encuentro algo para hacer y algo que me prometa una satisfacción corro el riesgo de angustiarme, esto es lo que decía la vez pasada, si uno está en un país extraño, con un idioma extraño, con una cultura extraña, códigos distintos y encuentro la M de Mc Donald¨s, uno de pronto dice, por fin algo conocido, uno sale de la angustia y va a comer esa hamburguesa que es tan asquerosa como en cualquier lugar del mundo, pero es conocida, yo me siento que no soy tan extraño, que no corro el riesgo de la angustia.&lt;br /&gt;La campaña Bennetton, la utilizo a los fines ilustrativos para hablar de conceptos que a mi me interesan, como la angustia, el deseo, la identificación, por eso utilizo la campaña Bennetton, porque durante mucho tiempo, hasta las últimas publicidades, Bennetton juega en el borde, en el riesgo de la angustia y lo que hace, cosa que me parece interesante, es el hecho de que promueve una escena angustiosa, la imagen es una escena angustiosa y angustiante, sea la imagen antigua de un paciente terminal de Sida, sea la imagen de ese auto incendiado por el terrorismo en Italia, sea el barco que expulsa a los yugoslavos que quieren cruzar a Italia e infinidad de imágenes, que en su momento aquí se hizo una muestra en el Recoleta sobre los diferentes motivos de las distintas campañas de Bennetton; en todas estas imágenes lo importante es que uno no se encuentra con los modelos de Caro Cuore ni con los modelos de Tascani, uno se encuentra con una imagen, que en principio, llevaría a girar la cabeza y cerrar los ojos, llevaría a decir, “...no yo con esto no me meto o qué es esto?” o cosas por el estilo. A mí lo que me interesa de esta campaña es que si bien, en principio, esta campaña da cuenta de lo que, habitualmente, las campañas publicitarias tratan de velar, tratan de ocultar, disimular, logra un determinado objetivo y logra que el movimiento del receptor vaya, rápidamente, hacia un lugar de tranquilidad, sería lo mismo que estar en un país distante, desconocido y encontrar la marca de Mc Donald’s, uno de pronto dice “...quiero a Mc Donald’s” es lo que es, que es el imperio, que es lo que quieran, pero en el momento que se ve la marca Mac Donald’s, uno se reconoce en esa marca y se alivia. El movimiento que hace la publicidad de Bennetton es que frente a esa imagen tan impactante uno, rápidamente, busque en el entorno o en la escena de la imagen una marquita, el rectangulito verde que dice Colores Unidos de Bennetton, el hecho que uno diga “...Ah, era Bennetton! es tranquilizador. Por lo tanto, acá nuevamente la ética, vale o no vale, no tomo partido por esto, podríamos decir, provocando la amenaza de angustia, Bennetton vende marca, tanto que a Bennetton no le interesa o no le interesó vender productos, sino vender marca, porque al tener marca puede vender lo que fuere, ropa, autos, relojes, etc. y después de haber pasado por una experiencia tan angustiante lo que es encontrarme con la muerte, la destrucción, la amenaza, el desamparo, la pérdida de territorio, pérdida de referentes, ideales...frente a todas estas pérdidas tengo Bennetton, tengo una identidad que la puedo tomar o no, en principio, me tranquilizo, me reconozco en ese cuadrado.&lt;br /&gt;Bueno, la idea es trabajar este tema, el mensaje publicitario que trabaja con condiciones propias del ser humano, es decir, no es que la publicidad deforma al hombre, eso tiene que ver con la ética que pone en juego el mensaje, que es lo que hay que analizar, la publicidad, simplemente, responde a una cuestión de estructura, que a diferencia de los animales nosotros no tenemos idea de quienes somos ni de que queremos pero que siempre estamos buscando, ser alguien y obtener algo, eso que vamos a obtener nunca es definitivo. La publicidad trabaja eso, la vida trabaja eso, cuando uno obtiene ese algo suele decir ...”Ah, era eso? en el orden de lo humano siempre está lo imposible. Tomemos un chiste, que es otra de las formaciones del inconciente, en tanto vehículo de un deseo reprimido. Un hombre vagabundea por una playa y encuentra una lámpara de Aladino, la frota y el mago encerrado en ella le ofrece cumplirle un deseo. El hombre pide un puente para llegar hasta Oriente, porque anhela conocer esos lugares pero le es imposible, por miedo, subirse a un avión. El mago, aunque lo sea, dice que es mucho esfuerzo de cálculo y realización, y le sugiere que piense en otro deseo. El hombre entonces quiere saber que pasa por la cabeza de las mujeres, horrorizado ante este pedido, el mago dice: ¿de cuantos carriles quiere el puente?. No lo tomo en el sentido de un chiste “machista”, que lo es, sino que tiene que ver con que la mujer es, fundamentalmente, el objeto del deseo para el hombre y el objeto de interrogación para la mujer misma, y representa, básicamente, lo desconocido y, por lo tanto, implica la esencia del deseo, por eso es que para la mitología el deseo está encarnado en una figura especial que es Pandora, y es la encarnación del deseo.&lt;br /&gt;Para concluir la clase, les leo la existencia de Pandora en el Mito de Prometeo.&lt;br /&gt;Prometeo es aquel que crea a los hombres y que queriéndoles dar autonomía a los hombres, éstos que en un principio podrían ser de un único sexo, que no había diferencia de sexos, le roba el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, la idea es que con el fuego, los hombres puedan independizarse de los dioses, es una lectura mítica de un hecho antropológico. Uds. saben que en el desarrollo de la humanidad, de la civilización, la obtención del fuego ha sido muy significativo, gracias al fuego, el ser humano pudo cocinar el barro, hacer vasijas y así poder guardar alimentos y agua, y entonces, se independizó de las épocas de las lluvias que llevaba a que las tribus nómades tenían que seguir los lugares que tuvieran lluvias, porque ahí iban los animales a tomar agua etc. etc., entonces, el fuego dio independencia a la humanidad y en esta versión mítica, le dio independencia a los hombres en relación a los dioses.&lt;br /&gt;Júpiter, el dios del Olimpo se enoja con esta rebeldía de los seres humanos y los castiga, “Júpiter inventa la forma más rápida de destruir el paraíso de los hombres: la mujer.&lt;br /&gt;…………………………..Cuando Pandora llega a este mundo, encuentra a Epimeteo (“el que reflexiona tarde”). En cuanto la ve, éste se encanta con ella y, conmovido, recibe de sus finas manos la peligrosa caja que ella le ofrece. Es un presente de Júpiter, declara Pandora. Epimeteo no sospecha ni por un instante que todo el sufrimiento humano emergerá de allí. Todavía desorientado por el deslumbramiento que le ha producido la bella figura, olvida el juramento hecho a su hermano Prometeo, de jamás aceptar presente alguno de Júpiter. Agradecido, abre la tapa de la caja fatal. Inmediatamente, saltan de adentro todas las desgracias del mundo. …….Y el hombre pierde su paraíso.”&lt;br /&gt;Me interesa destacar esta cuestión del deseo, el deseo que aparece siempre como algo que nos incomoda, que nos intranquiliza, que nos hace sentir en riesgo permanente de encontrarnos con ese sentimiento tan doloroso y que es propio del ser humano y que es&lt;br /&gt;la angustia, entonces, son los griegos que hace muchísimos años que inventaron esta ficción, este mito y se les ocurrió que la forma de producir la intranquilidad en el ser humano es crear la diferencia de los sexos.&lt;br /&gt;Freud pudo hablar de eso el siglo pasado para decir que lo que nos hace deseantes es que la humanidad está dividida en dos sexos imposibles de reducirse a un sexo. Existen los dos sexos y este otro sexo para cada uno es lo que nos falta y lo que, fundamentalmente, estructura al ser humano como deseante, somos deseantes porque somos dos desde el comienzo y nunca podemos ser uno, aunque con el deseo, con la promesa nos podamos ilusionar con que lo somos, por ejemplo, si fulana me da bolilla soy uno, soy completo, hacemos uno, pero es una ilusión, eso está dentro de la estructura del ser humano. Entonces, la existencia de la mujer es la representación de la existencia del otro sexo que no se puede reducir, no hay posibilidad de decir hay un único sexo, ser hombre y mujer, solamente lo puede hacer la locura, sino es imposible.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-5353337777859873628?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/5353337777859873628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/5353337777859873628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/teorico-nro_09.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-1937593598403474749</id><published>2009-04-09T20:56:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:43:03.584-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 3'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Teórico Nro. 3:&lt;br /&gt;16 – 4- 2002&lt;br /&gt;Prof.: Lic. Héctor DEPINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entre otras cosas, la importancia que tiene para la teoría, que puede tratar de explicar los fenómenos psicológicos, -por supuesto lo pensamos en el orden de lo humano, de la conceptualización de que estos fenómenos se desarrollan en tres áreas que están articuladas, tres órdenes que están articulados, que uno depende de los otros y no existe uno independiente de los otros. Pero sí que alguno puede tener dominancia o preponderancia por sobre los otros. Dijimos que a estos tres registros, tres órdenes de fenómenos, los nombrábamos real, imaginario y simbólico. Decíamos que en el orden de lo humano lo real está perdido como real, porque lo real es lo que es, y para el ser humano no existe lo que es más que como una hipótesis. Quiere decir que nosotros no tenemos relación con las cosas porque desde el momento en que las cosas tienen nombre y desde el momento en que el hombre tiene un lenguaje, y no puede no tener lenguaje, nombra a las cosas – esta es una independencia absoluta en relación a lo que puede ser en el orden animal la relación que tiene con las cosas. Para un animal no hay el recuerdo de aquel lugar, o de aquel objeto, no hay el nombre que me permite hacer presente lo que está ausente. Para el hombre existe esta posibilidad. El lenguaje le permite independizarse de las cosas, pero al mismo tiempo lo obliga a perder las cosas. Las cosas son en última instancia lo que se puede suponer, y como suposición, lo que de alguna manera nosotros damos por existente. Pero solamente a las cosas llegamos a través de estos dos órdenes que son el simbólico y el imaginario. El simbólico donde pone el énfasis en la palabra y el lenguaje, el imaginario que pone el énfasis en el orden de las imágenes. Pero estamos forzando, separándolos para que se entienda la diferencia, cuando en principio, lo que estamos diciendo es que estos órdenes actúan permanentemente en conjunto, no pueden estar separados. Entonces forzamos a decir que las cosas no existen, que lo real está perdido, que simbólico es la palabra, que el imaginario es del orden de las imágenes. Forzando descriptivamente para poder tratar de entender fenómenos que son complejos y en donde los tres órdenes actúan simultáneamente. Pero además, lo que dijimos es que en la vida cotidiana, los hombres estamos fundamentalmente inscriptos en conductas que pueden ser descriptas desde el orden imaginario. Desde el orden imaginario que es el orden de la creencia, que es el orden de la ilusión, que es el orden del yo y de la conciencia, que es lo que nos permite a los seres humanos tener una sensación, absolutamente engañosa pero una sensación al fin, de estar dominando los hechos que se producen. Yo quiero esto, yo siento esto, yo decido esto, yo pienso esto, generalmente utilizamos la fuerza de esta creencia para sostenernos y para tener nuestra identidad que nos permite deambular por la vida.&lt;br /&gt;Pero bueno, lo que está planteado es el hecho de que si este imaginario, que es el registro más importante en el cual ocurren los fenómenos psíquicos, es del orden de la ilusión, la verdad para el psiquismo, la verdad para el ser humano va a aparecer solamente desde lo que queda afuera del orden imaginario, es decir fundamentalmente el registro simbólico, el registro de la palabra, en donde va a articularse lo que nos hace absolutamente originales y es que somos deseantes. Contra la ilusión de la creencia, contra la ilusión imaginaria de que nosotros dominamos la escena, aparece la verdad de esa escena jugada en lo que para nosotros es más desconocido, que es nuestro deseo. Si digo que es lo más desconocido es porque hablamos de un deseo esencialmente inconciente, es decir del cual nosotros solamente tenemos datos. Esta verdad del deseo, por supuesto no es la que se juega en la cotidianeidad del vivir. Nosotros vivimos fundamentalmente en el orden de la creencia. La verdad del deseo es solamente puntual, aparece en determinados momentos, en experiencias muy particulares, o lo que puede ser una experiencia psicoanalítica, es decir una experiencia de análisis jugado en el orden de la palabra y que pueda dejar emerger la verdad deseante, porque esta verdad deseante es siempre singular, es para cada uno. Es qué es lo que yo verdaderamente deseo y pongo en juego en mis acciones, en mis elecciones, en mis intereses, en mis aspiraciones. Esa verdad del deseo generalmente es oculta para todos nosotros porque es absolutamente compleja en cómo seguimos construyendo y organizando. A esta verdad del deseo que aparece enunciada por algunos datos como pueden ser las formaciones del inconciente, se le opone lo que puede ser la creencia, por eso es que habitualmente, cuando decimos el deseo inconciente emerge a través de una formación del inconciente, el yo lo desconoce. Cuando alguien hablando produce involuntariamente un lapsus, es decir se equivoca en decir lo que iba a decir y dice algo que no es lo que pensaba decir, aparece este deseo, este deseo que es inconciente, que se desliza por la porosidad que tiene el lenguaje, ya lo vamos a ver más particularmente, se desliza por la posibilidad que una palabra tiene de estar remitiendo siempre a otros sentidos, se desliza por el hecho de que una palabra puede tener más de un sentido y emerge. Y emerge sorprendiendo al individuo. El lapsus sorprende al individuo. ¿a qué individuo sorprende? Sorprende al yo, fundamentalmente, sorprende al individuo de la creencia, sorprende al individuo de la conciencia y rápidamente, lo que este individuo va a hacer – insisto con lo de individuo porque realmente la hipótesis central es que no hay un individuo, si estamos hablando de que hay distintos órdenes de fenómenos, si estamos hablando de que hay distintas escenas en las cuales se pone en juego el psiquismo, el hombre más bien está dividido, que indiviso. Individuo implica como que no hay división, es una creencia positivista de la ciencia o de la filosofía. Lo que importa es que entonces, este individuo que nombramos, el que reconocemos, el que “no nombramos como yo”, desconoce la emergencia de ese deseo y fundamentalmente desconoce la razón de ese deseo.&lt;br /&gt;Básicamente puede decir “no, bueno, yo no lo dije, no sé, bueno, la verdad es que lo dije porque todos me escucharon, no puedo decir que no lo dije, pero no lo quise decir. Debo estar cansado, estaba pensando en otra cosa, estaba distraído....suena parecido...”. solamente si uno realmente tiene interés de encontrar la razón de la emergencia de ese hecho atípico, puede avanzar –cosa que no es fácil- en descubrir la razón de esa equivocación. Esta es una hipótesis muy fuerte, es una hipótesis que sostiene la verdad del deseo inconciente como existente en el orden del psiquismo humano.&lt;br /&gt;Esto implica que para el psicoanálisis existe la hipótesis del deseo inconciente. Para la psicología de la conciencia no existe esta hipótesis: uno puede decir, para las psicologías de la conciencia, que el haber cometido un lapsus es un error. Es un error colateral, como nos enseñaban trágicamente en la guerra del Golfo o ahora, en la guerra de Afganistán, que los medios nos venden la idea de que la guerra ya no es guerra, no mata sino que destruye puntos muy precisos que conviene destruirlos, como si fuese un rayo láser que destruye los lugares destructivos o potencialmente destructivos, y cuando de pronto se filtraba una noticia de que bombardearon un hospital y mataron a cien personas, eso era un daño colateral. Quiere decir que no había sido buscado, que no se quería, nadie pretendía matar gente. Bueno, no sé por qué me fui al daño.... Bueno, para la Psicología de la Conciencia, el inconciente sería un daño colateral. Sería algo que le falló al yo, entonces se le escapa. Nosotros le damos valor a todos esos daños colaterales, es decir, le damos valor a todas esas cosas que se escapan porque creemos que es allí donde podemos ubicar la causa de lo que es esencialmente propio del hombre, y que es la creatividad, la creación. El hecho de ser originales, el hecho de inventar, el hecho de poder crear una posición diferente, el hecho de crear una ficción diferente, etc., etc. Es desde la verdad del deseo en tanto deseo inconciente que la creación puede generarse. Pero lo que sí es habitual es que nosotros consideramos a esa verdad del deseo inconciente como algo extraño. Por eso, si Uds. empiezan a trabajar con las formaciones del inconciente es para que entiendan esto. La verdad del deseo es extraña para el individuo mismo que está deseando. Por eso le aparece siempre como sorpresa, le aparece como sorpresa cuando sueña, que dice “sí, soñé esto pero la verdad que no tengo ni idea qué quiere decir, no sé por qué habré soñado esto” o cuando se equivoca, cuando toma un colectivo que va para un lado distinto del que tendría que tomar, o un acto fallido, cuando dice una palabra en lugar de la otra, o un lapsus, cuando se olvida de determinados nombres, cuando se olvida de determinadas situaciones, cuando produce, lo más específico de todo, un síntoma, es decir una situación dolorosa e inhabilitante en el orden de lo psíquico, una conducta fóbica, un –como se llama ahora, que están tan de moda- un ataque de pánico, todas esas cuestiones son la presencia del deseo en tanto deseo inconciente, que se impone a la conciencia y al yo, y lo sorprende. El yo, rápidamente va a decir “eso no tiene nada que ver”. Y eso es lo que hacemos espontáneamente, no es porque seamos malos, no es porque seamos tontos, no es porque seamos ignorantes que producimos este hecho. Este hecho lo producimos porque es la defensa que tiene el yo para seguir viviendo en la vida. Es decir, si nos estuviéramos todo el tiempo preguntando o todo el tiempo desconfiando de las cosas que vemos y que percibimos, y que entendemos, nos resultaría muy difícil vivir. Entonces, la diferencia que estamos forzando es para que entiendan que existen órdenes diferenciados, que luego aparecen articulados. Porque este deseo que es del orden del inconciente, pero que es del orden simbólico y de la palabra, no deja de aparecer articulado con lo que para el ser humano es fundamental, que es la fantasía. No hay deseo que no se articule con la fantasía, y la fantasía es esencialmente visual. Porque si nosotros fantaseamos, fantaseamos con imágenes, fantaseamos con escenas, le damos importancia a personajes como en una escena teatral, en la cual ubicamos determinado tipo de cuestiones. En la fantasía es claro que todos reconocemos eso: que es una fantasía, que es una ilusión, que es una creencia. Es decir, rápidamente ahí en la fantasía, cuando esta fantasía es accesible a la conciencia, todos nosotros podemos decir “bueno, yo me lo imaginé así, no es que realmente sea así, pero yo me lo imagino así y me gusta, me da placer”, transformo la situación displaciente en algo placiente y eso es una construcción de mi fantasía. Eso no quiere decir que en esta fantasía no actúe el deseo inconciente, el deseo inconciente va a actuar, pero va a actuar siempre como sorpresa. El yo no lo va a entender. En última instancia sería “bueno, yo hice esta fantasía, o yo tengo esta fantasía, o yo tengo este sueño que es como una fantasía cuando dormimos, ahora, la causa verdadera de por qué armo esa fantasía, permanece oculta y puede aparecer como sorpresa: “por qué se me habrá ocurrido tal cosa?”. Cuando esa fantasía sirve al objetivo de la creación, uno no tiene por qué interrogarla, obviamente si Saramago inventa una fantasía en la cual a los personajes de la novela La Caverna le ocurren fenómenos de marginación que le impiden entrar en el gran shopping que es la ficción de la novela, es algo que tiene que ver con la creación. Sin embargo, si esa fantasía es llevada a un proceso de análisis, entonces se podrá interrogar cuál es la causa que genera determinada fantasía. No para modificar la fantasía, sino para acceder más a la verdad del deseo que se pone en juego en la fantasía. Es decir , lo que quiero es que quede claro que diferenciamos esto pero esto después se mezcla todo. A los fines didácticos tratamos de diferenciar las áreas o las escenas, pero estas escenas luego están absolutamente articuladas. Nadie puede decir que no existe lo real –qué sé yo que es lo real- de la superficie dura o no tan dura de la cama, que nos permite recostarnos, pero que para nosotros no existe como real. Existe esto: dura, no tan dura, porque yo ya pienso en un colchón, en una cama, en las distintas variedades de colchón, en los colchones que son buenos, malos, agradables, desagradables, lo que significa la cama, todo lo que despierta la idea de la cama, que no es solo para dormir... bueno, todo eso hace que para nosotros lo real está, pero no le damos demasiada bolilla. Sin embargo tenemos imágenes de esas cosas que existen y además esas cosas tienen una significación singular para cada uno de nosotros. Esa significación singular es el deseo. Como Uds. no son estudiantes de psicología ni de psicoanálisis ni nada por el estilo, nosotros ponemos más el énfasis en lo que es el vivir cotidiano, es decir, en el orden de los fenómenos imaginarios, pero no podemos ignorar darles esta información. La hipótesis del deseo inconciente como la verdad para cada uno de nosotros es algo que está presente en cada acto. La mayoría de las veces no le prestamos atención y la mayoría de las veces, si no estamos en un proceso de análisis no llegamos a averiguar las causas, si no hacemos síntomas, si no sufrimos, si no tenemos experiencias de angustia, entonces es posible que no nos interese averiguar la razón de lo que nos pasa. Generalmente vivimos en el máximo, podemos decir en una nube de, como puede decirse ahora, en una ilusión, desconociendo la verdad de lo que nos pasa. Pero esto es lo que queremos plantear: existe la verdad del deseo diferenciada de la ignorancia de la creencia que es fundamentalmente el yo y la conciencia. El yo y la conciencia, si ponemos un palito en el agua vemos un palito quebrado: esa es la ilusión del imaginario. La verdad de ese fenómeno tiene que ver con la ley de la refracción. Nadie en el vivir cotidiano se pone a decir: ah, eso es la ley de la refracción, sino “ay, parece quebrado, qué raro, qué extraño fenómeno produce, qué efecto produce, etc. etc.” porque la creencia es más fuerte, se impone a lo que es la verdad del sujeto.&lt;br /&gt;La vez pasada trabajamos fundamentalmente un desarrollo que viene de la antropología que tiene que ver con el espacio y que es oportuno porque tiene que ver con esto real que es el espacio en el cual estamos involucrados, para la filosofía tradicional, pensemos en un Kant. Kant decía que el espacio y el tiempo eran condiciones a priori de la experiencia. Quiere decir que nadie vio nunca un espacio, según Kant, pero nadie puede imaginarse un objeto que no esté dentro de un espacio. Entonces, es necesario pensar que hay espacio para poder pensar que hay objetos. Uno no puede pensar o es difícil para el hombre pensar en la inmensidad del espacio, un espacio sin límites, como puede ser el universo, los distintos sistemas solares y también es francamente inquietante o preocupante pensar en un límite para ese espacio, como qué habría después de ese espacio... qué es un vacío, dónde está el vacío, si el vacío sólo puede existir en relación a un espacio...bueno, como se darán cuenta es un tema complejo, pero el espacio en última instancia es un real, el espacio es lo que es, nosotros podemos acceder a él vía la representación, vía las imágenes, vía los conceptos. Y lo que dice Marc Augé, “Los no lugares, espacios del anonimato” es que a ese espacio para el ser humano solo le cabe la posibilidad de ser un lugar. Es decir que no hay espacio que no se transforme, para el ser humano, en lugar. Quiere decir esto, ya lo planteamos, que tenga un valor para los seres humanos. Y este valor está determinado por sus percepciones, y por las representaciones que pone en juego y por lo que habitualmente decimos, los afectos con los que se vincula con ese espacio: me gusta, no me gusta, lo quiero, no lo quiero, me sirve, no me sirve, me hace sentir bien, me hace sentir mal, lo disfruto, no lo disfruto, me da placer, no me da placer, bueno, todo lo que quieran. Estas sensaciones que tienen que ver con los afectos le dan un valor singular a ese espacio que se transforma en un lugar y que puede tener tanto un valor compartido como un valor propio. Cuando el valor es un valor propio, tenemos que pensar cómo se pone en juego ahí el deseo singular. Ya lo vamos a ver, pero es más particularmente con un síntoma, que es lo que habitualmente se nombra como síntoma de conversión histérica, en donde una parte del cuerpo, es decir, un espacio pasa a tener una significación absolutamente atípica, original, y de valor singular. Es decir, cuando un paciente histérico se queda ciego, no se queda ciego porque tiene una lesión de los órganos de la visión ni del sistema nervioso, sino que se queda ciego porque “no quiere ver” y no quiere ver algo que tiene que ver con su deseo inconciente y hace que entonces, ese espacio, ese real que es el ojo, deje de tener la función que tiene. Eso es muy típico, lo vamos a ver en la construcción del síntoma, la próxima reunión.&lt;br /&gt;Lo que quiero decir es que hay un espacio que es el real al que tenemos un determinado acceso vía una hipótesis, pero hay un lugar que está trabajado por nuestra singularidad y por nuestra percepción. Si el lugar es un lugar compartido, es un lugar de valor simbólico, y ese lugar de valor simbólico puede ser válido para más de uno. Cuando Marc Augé trata de diferenciar lo que es el espacio del lugar, utiliza metáforas como el espacio que se transforma en un lugar sagrado en lo que sería una tribu, para ponerlo en términos antropológicos clásicos, porque finalmente son los ejemplos más simples, podemos decir que el brujo de una tribu, el shamán, dice: este es el espacio donde se van a producir los ritos religiosos, lo puede marcar con el dedo, lo puede marcar con unas piedritas, no importa, todo la gente de la tribu va a decir: yo ahí, no entro, ése es lugar sagrado. ¿Cuál es la diferencia entre ese y el otro? Nada, simplemente que estuvo sancionado simbólicamente e imaginariamente como un espacio diferente del resto y no hay ninguna diferencia real que hace que este pedazo de tierra sea distinto al de afuera, pero este es lugar sagrado, y aquí tiene valor lo que va a ocurrir, un lugar absolutamente sagrado. Si quieren, los espacios de la modernidad, donde también se producen los ritos religiosos, también son lugares sagrados diferenciados del resto, es una iglesia, es un templo, es una mezquita, lo que fuere. Eso no quiere decir que sólo con lo sagrado se haga diferencia, también el hogar es un lugar, el lugar donde yo vivo, y es mi casa, y a mí me importa, eso ya es un lugar y no un espacio. Bueno con ésto pueden darse cuenta que en el orden de lo humano, vivimos en lugares y no en espacios, aún cuando utilicemos el significante espacio para definir determinadas situaciones. Lo que dice M. A. Es que la modernidad ha construido a propósito lugares despojados de su referencia, entonces pasan a ser “no lugares”. Esto a los fines descriptivos, por supuesto, no es que algo pueda dejar de ser lugar para un ser humano. Pero hay lugares “más lugares” que otros. Cuando él utiliza el ejemplo de los shoppings, de los aeropuertos, de las estaciones de servicio, de los supermercados, etc., dice que son espacios creados no para que la gente, los individuos, se sientan en un lugar, sino para que los individuos se sientan en un no lugar, en sencillo, que no se sientan cómodos, circulen, generen lo que hay que generar: la conducta para lo que se está establecido. Bueno, entonces esos “no lugares”, fundamentalmente están creados con un cierto objetivo, es decir, que el individuo, los seres humanos que forman parte de esos espacios, pierdan su identidad. Cuando decimos “pierdan su identidad” decimos pierdan lo más singular de cada uno. Tomamos el ejemplo de que en cualquiera de esos lugares, la identidad es algo que es una situación absolutamente incómoda para obtener algún tipo de resultado. De casualidad, no hace mucho, vi un episodio de los Simpson, donde la mujer de Homero, tenía un ataque de pánico ya en el avión, cuando estaba por despegar, que tienen que frenar el avión, bajan, ya la habrán visto. Bueno, evidentemente, lo que “hace” un aeropuerto es generar esta situación para que no se produzcan estos hechos. Meten al individuo en un tubo, los aeropuertos son algo en donde uno entra y ya pierde desde ahí mismo el contacto con el piso, empieza de subir por escaleras y está todo cerrado, si bien uno ve lo que pasa afuera, uno ya está alejado del piso, y todo lo que es ir adentro de esa lata cerrada que es un avión, aunque es absolutamente eficaz, es para que uno ignore que se está metiendo en una situación como en la que se está metiendo. Y que nos llenan de cosas, nos hacen sentar, y nos dicen que nos ajustemos, todo eso para que uno ignore que por esa cosa mágica de la ciencia y de los fenómenos de la gravedad y del vacío, uno esté volando a diez mil metros de altura y cosas por el estilo. Es decir, digo esto porque no es que M. Augé dice que la gente es mala y hace espacios que puedan transformarse en no lugares. Tienen una función. Acá siempre está el límite de la ética. Si esa función está al servicio de que todos nosotros toleremos una situación para la cual no estamos preparados, que es volar durante 20 horas arriba de una cosa de ésas, o lo que fuere, bueno, bienvenido, tiene sus efectos positivos. Por lo menos para mí los aviones son importantes aunque los detesto. Pero son máquinas muy buenas y muy importantes. Por supuesto que si detrás de esto hay una ideología totalitaria o una ideología fachista o esclavizante o qué sé yo, bueno, el efecto será otra. Nosotros utilizamos siempre, en la dictadura nuestra, la que padecimos, en la dictadura se armó una serie de proyectos arquitectónicos en los cuales se eliminaban las salas de espera - y Uds. lo ven, existen- las salas de esperas en los hospitales, o las escuelas pasaban a tener media pared y después vidrio que no era simplemente para la funcionalidad, sino para crear espacios en donde la gente circule, y donde evite agruparse, sentarse, charlar, discutir y crear opciones diferentes. Esa es una función en donde se pone en juego la ética que explica un determinado hecho o un determinado fenómeno. En el caso de los shoppings lo que se busca es ”olvidate de que estás buscando ese echarpe negro, que es parecido al de la abuela, y comprá lo que te estamos vendiendo, lo que está a la venta y que hemos fabricado para vos y que es lo que te va a hacer mejor, y que te va a hacer más linda y más moderna y más actual y más exitosa y más lo que quieran...” Por eso es que lo que decíamos la vez pasada, es que en estos espacios, lo que importa fundamentalmente es que al perder la identidad, el espacio en sí ofrece una identidad de mentiras, una identidad “de jugando” como dicen los chicos, para poder soportar la angustia. Porque si uno de pronto entra en un lugar y ya no tiene ningún referente, ya no sabe ni quién es, ni qué está haciendo ahí, se angustiaría. Y la angustia es el único afecto que no tiene ningún tipo de engaño para el ser humano. La angustia es el sentimiento único de los seres humanos y es el sentimiento que aparece siempre y cuando no tenemos dónde referenciarnos. Entonces, rápidamente, si uno se angustia dice: Ah, que suerte, ahí en este lugar absolutamente desconocido hay una marca de Mc Donnal’s, uh!, en este lugar del que no sabemos nada, venden ropa, o aparece la publicidad concreta que eran los ejemplos que leí la vez pasada de Marc.Augé. Estos ejemplos están sostenidos por la publicidad. La publicidad entonces hace que nosotros seamos por un momento lo que la publicidad quiere que seamos.&lt;br /&gt;El prólogo de este libro que es una ficción, una fantasía, que a mí me gusta leer, porque no deja de ser bastante moderno y nos sirve para distendernos un poco, porque talvez estos conceptos les resulten un poco difícil de comprender. En este prólogo hay un personaje y alguien que describe el accionar de un determinado personaje, que se llama Juan Pérez, o por lo menos así lo tradujeron, o tendría seguramente un nombre francés, ya que esto ocurre en París. Dice: “Antes de buscar su auto, Juan Pérez decidió retirar dinero del cajero automático. El aparato aceptó su tarjeta y lo autorizó a retirar 1.800 francos. Juan Pérez apretó el botón 1800. El aparato le pidió un minuto de paciencia, luego le entregó la suma convenida, y le recordó no olvidarse la tarjeta. Gracias por su visita, concluyó, mientras Juan Pérez ordenaba sus billetes en su cartera.”&lt;br /&gt;Se dan cuenta? Esto es lo que es el vivir cotidiano y va marcando que uno se crea que uno realmente tiene algún valor para esa máquina. A mí no deja de sorprenderme, cuando pongo la tarjeta que me digan Bienvenido, Héctor Depino, digo, cómo saben que soy yo. O, siempre cuento la anécdota, con un amigo volvíamos de Mar del Plata en auto y puso la tarjeta de peaje en una máquina de esas automáticas, que le dijo Muchas gracias, señor, y él le dijo De nada a la máquina. Bueno, somos humanos, nos resulta difícil esto. Por eso hay tanto éxito de la ficción, no? (sigue la lectura)&lt;br /&gt;“El trayecto fue fácil, el viaje a París por la autopista A11, no presenta problemas un domingo por la mañana. No tuvo que esperar en la entrada, pagó con su tarjeta de crédito el peaje de Tourdan, rodeó París por el periférico, y llegó al aeropuerto de Roissy por la A1. Estacionó en el segundo subsuelo, sección J, deslizó su tarjeta de estacionamiento en la billetera, luego se apresuró para ir a registrarse en las ventanillas de Airfrance. Con alivio se sacó de encima la valija, (20 kilos exactos), y entregó su boleto a la azafata, al tiempo que le pidió un asiento para fumadores, del lado del pasillo. Sonriente y silenciosa, ella asintió con la cabeza después de haber verificado en el ordenador. Luego le devolvió el boleto y la tarjeta de embarque: - “Embarque por la puerta B a las 18 horas”, precisó. El hombre se presentó con anticipación al control policial para hacer algunas compras en el dutyfree, compró una botella de cognac, un recuerdo de Francia para sus clientes asiáticos y una caja de cigarros para consumo personal. Guardó con cuidado la factura junto con la tarjeta de crédito. Durante un momento recorrió con la mirada los escaparates lujosos, joyas, ropas, perfumes, se detuvo en la librería, hojeó algunas revistas antes de elegir un libro fácil, viajes, aventuras, espionaje, y luego continuó su paseo sin ninguna impaciencia. Saboreaba la impresión de libertad que le daban a la vez el haberse liberado del equipaje, y más íntimamente, la certeza de que sólo había que esperar el desarrollo de los acontecimientos, ahora que se había puesto en regla, que ya había guardado la tarjeta de embarque y había declarado su identidad. “¡Es nuestro, Roissy!!”. ¿Acaso hoy –esta es una pregunta del autor- en los lugares superpoblados no era donde se cruzaban ignorándose, miles de itinerarios individuales, en los que subsistía algo del incierto encanto de los solares, de los terrenos baldíos y de las obras en construcción, de los andenes y de las salas de espera, donde los pasos se pierden, el encanto de todos los lugares de la casualidad y el encuentro donde se puede experimentar furtivamente la posibilidad sostenida de la aventura, el sentimiento de que no queda más que “ver venir”?&lt;br /&gt;El embarque se realizó sin inconvenientes. Los pasajeros cuya tarjeta de embarque llevaba la letra Z, fueron invitados a presentarse en último término y Juan asistió bastante divertido al ligero e inútil amontonamiento de los X y los Y, a la salida de la sala. Mientras esperaba el despegue y la distribución de los diarios, hojeó la revista de la compañía e imaginó, siguiéndolo con el dedo, el itinerario posible del viaje. Eraklion, Larnaca, Beirut,...., Bombay, Bangkok, más de 9.000 kilómetros en un abrir y cerrar de ojos, y algunos nombres que daban qué hablar cada tanto en la actualidad periodística. Echó un vistazo a la tarifa de a bordo sin impuestos: “duttyfree, price list”, verificó que se aceptaban tarjetas de créditos en los vuelos transcontinentales, leyó con satisfacción las ventajas que presentaba la clase business de la que podía gozar gracias a la inteligencia y generosidad de la firma para la que trabajaba. (En Charles de Gaulle II y en Nueva York, los salones Le Club le permiten distenderse, telefonear, enviar fax o utilizar un minitel, además de una recepción personalizada y una atención constante. El nuevo asiento Espacio 2000 con el que están equipados los transcontinentales, tiene un asiento más amplio, con un respaldo y un apoyacabezas regulable separadamente). Prestó alguna a los comandos con sistema digital de su asiento Espacio 2000, luego volvió a sumergirse en los anuncios de la revista y admiró el perfil aerodinámico de unas camionetas nuevas, algunas fotos de grandes hoteles de una cadena internacional, un poco pomposamente presentados como los lugares de la civilización (“El Mammounia de Marrakech que fue un palacio antes de ser un Palace Hotel, el Metropol de Bruselas, donde siguen muy vivos los esplendores del siglo XIX). Luego dio con la publicidad de un auto que tenía el mismo nombre que su asiento: Renault Espacio. “Un día la necesidad de espacio se hace sentir, nos asalta de repente, después ya no nos abandona el irresistible deseo de tener un espacio propio, un espacio móvil que nos llevara lejos. Nada haría falta, todo estaría a mano. En una palabra, como en el avión, el espacio está en usted. Nunca se ha estado tan bien sobre la tierra como en el espacio” concluía graciosamente el anuncio publicitario.&lt;br /&gt;Ya despegaban. Hojeó más rápidamente el resto deteniéndose unos segundos sobre el hipopótamo, señor del río que comenzaba con una evocación de África, cuna de las leyendas y continente de la magia y de los sortilegios y echó un vistazo a unas crónicas sobre Bolonia. En cualquier parte uno puede estar enamorado, pero en Bolonia uno se enamora de la ciudad. Un anuncio publicitario de un video movi japonés retuvo un instante su atención: “”vivid colors, vibrant sound and non-stopaction, make them yours forever”” Bueno, por el brillo de los colores le llamó la atención, lo pone en inglés porque como todos sabemos ya es una lengua colonialista.&lt;br /&gt;Un estribillo de Trenet le acudía a menudo a la mente desde que, a media tarde, lo había oído por la radio en la autopista, y se dijo que la alusión a la foto, vieja foto de mi juventud, no tendría dentro de poco, sentido alguno para las generaciones futuras. Los colores del presente para siempre, la cámara, congelador.&lt;br /&gt;Un anuncio publicitario de la tarjeta Visa terminó de tranquilizarlo. Aceptada en Doubai, en cualquier lugar a donde viaje, viaje confiado con su tarjeta Visa. Miró distraídamente algunos comentarios de libros y se detuvo un momento, por interés profesional, en el que reseñaba una obra titulada Euro-marketing y, entre comillas dice: “la homogeneización de las necesidades y de los comportamientos de consumo forma parte de las fuertes tendencias que caracterizan el nuevo ambiente internacional de la empresa. A partir del examen de la incidencia del fenómeno de la globalización, en la empresa europea, (no en todo el mundo) sobre la validez y el contenido de un euromarketing y sobre las evoluciones posibles del marketing internacional, se debaten una gran cantidad de problemas. Para terminar, el comentario mencionaba las condiciones propicias para el desarrollo de un mix lo más estandarizado posible y la arquitectura de la comunicación europea.&lt;br /&gt;Un poco soñoliento, Juan Pérez dejó la revista. La inscripción “fasten seat belt” se había apagado. Se ajustó los auriculares, sintonizó el canal 5 y se dejó invadir por el adagio del concierto N° 1 en Do mayor de Joseph Haydn.Durante algunas horas, el tiempo necesario para sobrevolar el Mediterráneo, el mar de Arabia y el Golfo de Bengala, estaría por fin solo.”&lt;br /&gt;Bueno este es el prólogo......&lt;br /&gt;En primer lugar por lo que dije antes, porque está bien escrito, es agradable la lectura. Porque termina diciendo “al fin va a estar solo” y siempre uno se pregunta: ¿Más solo que lo que está hasta ahí? Porque la verdad que la descripción es la de alguien que está absolutamente solo, no es de alguien que está acompañado, sino que se cree absolutamente acompañado, más bien que se siente absolutamente rodeado de todas cosas que se le imponen y que no está verdaderamente acompañado. Pero esta soledad del “al fin solo” es una soledad diferente, en ultima instancia podría llegar a ser una soledad elegida. Y una soledad elegida, “bueno, al fin solo, ya no tengo más nada que hacer, me distiendo, me olvido, ignoro que estoy acá arriba, sobrevolando lugares donde pueden pasar misiles y cosas por el estilo, y elijo estar solo conmigo mismo, solo con mis sensaciones, mis fantasías, mis pensamientos, mis ideas, mis sentimientos, lo que fuere. Es una soledad que no es soledad en la medida en que es una elección. Lo que diferencia Marc Augé es una soledad construida para que alguien se crea que no está solo y una soledad que es una soledad en la que alguien quiere estar solo, porque quiere estar en conexión consigo mismo. Esto también nos sirve para pensar que una psicología descriptiva sería del estilo de este relato, donde podríamos decir bastante poco, podríamos decir lo que nos ocurre todo el tiempo, es decir, que todo el tiempo hacemos estas cosas, movidos por estas propuestas que tienen que ver con los mensajes que nos da el afuera y a los que respondemos. La hipótesis de la verdad del deseo inconciente, hace que a esta psicología descriptiva le podamos dar una explicación o un argumento que tenga un valor diferente, es decir, la verdad del deseo. Esa verdad del deseo puede aparecer en el momento en el cual caen de alguna forma, todas estas identificaciones que son las que nos sostienen en vuelo, nos sostienen en viaje. Mientras que de pronto, en ese momento, lo que puede aparecer es la verdad de cada uno, de alguna forma. No nos podemos poner a inventar cómo aparecería pero bueno, aparecería con una fantasía, aparecería con algo, con un recuerdo, con una imagen, con algo que le es propio, y que produciría algo diferente. Por lo tanto, insisto que quede claro, vivimos en un espacio entre comillas, por todo lo que dije, en un lugar, nuestra identidad es una identidad prestada y uds. como comunicadores sociales de imagen, están al servicio de esto, ustedes van a dar imagen, van a construir imagen, van a producir mensaje en imágenes que sirvan para la identidad, o sea, básicamente, si el motor que los lleva a ustedes a ser diseñadores gráficos, es que hagan mensaje que se vean rápido, se entiendan rápido, comuniquen rápido, que hagan no dudar, que uno los entienda sin dudar, etc., es decir están al servicio de este vivir cotidiano lo más fácil posible, pero lo más engañoso posible. No está mal que sea engañoso, en algún momento uno puede preguntarse bueno, a ver, qué otra cosa quiero además del yogur con bactobacilo no sé cuánto que me ofrecen porque me dicen que es lo mejor para mi hijo que le dicen petiso y se vuelva grande, yo mezclo todas las propagandas, no importa, cualquiera de las publicidades lo que están dando, es identidad, prestando identidad. Uno no le cree a las publicidades, pero más o menos se ilusiona con que sí, si uno no les creyera absolutamente, no podría entrar en la escena de la publicidad y para entrar en la escena de la publicidad, uno tiene que, en principio, identificarse con la escena, con los personajes, o con algo de esa escena. La identificación es un proceso que lo vamos a trabajar mucho porque es importante, es un concepto psicológico muy importante, por el cual nosotros nos vemos en la imagen que es exterior a nosotros y nos reconocemos. Por eso es que la publicidad que utilizaba acá Marc Augé es “ese señor al lado de la azafata que lo miraba embobada, soy yo”: ése soy yo, y si ese soy yo me siento más cómodo, ya no me siento que ya no sé quién soy, sino que soy ése y me compro la colonia salvaje y por ahí en alguna otra vida, una azafata me mira embobada o cosa por el estilo. Es decir, la idea es que me tengo que identificar. Si la imagen que aparece es como ... qué sé yo, como un afgano de turbante, un talibán, ofreciendo una publicidad, es muy probable que yo diga que no me reconozco, no me pertenece esa imagen, no me puedo identificar y entonces, por supuesto, la publicidad no tendría efecto. Estas son verdades de Perogrullo, obviamente si Uds. trabajan en publicidad, no van a poner personajes fuera de la cultura para producir un efecto de comunicación, pero bueno, siempre decimos, ha habido campañas publicitarias donde el efecto identificatorio produce el efecto contrario. Por ejemplo una campaña de control de la natalidad que se intentó en África, que ponían un señor, una señora y un hijito, todos tan hermosos y armónicos, que lo que daba era más ganas de tener hijos que limitar a la familia tipo de uno o dos hijos. La identificación es entonces, entrar en la escena de la publicidad y se puede entrar porque, y esto es por algo de lo que dije antes, porque la naturaleza del ser humano en tanto deseante está muy fallida. Qué quiere decir esto? Que si nosotros nos engañamos rápidamente con lo que nos ofrecen es porque a la verdad de nuestro deseo tenemos muchas dificultades de acceder y porque en general , si a cualquiera de nosotros nos preguntan, algo así como esas frases de “te sentís realizado o qué es lo que deseás”, uno no tendría palabras, no sabría qué decir. Empezaría a inventar, diciendo” la verdad, me gustaría” y ya utilizar determinado tipo de expresiones concientes que no son más que relleno. Cuando uno dice: si yo llegara a tener ese auto... o si esa mujer me diera bolilla...Sabemos por estructura que quien tiene el auto, cuando lo tiene, dice: ah, esto era? O: por qué no el otro? Bueno, con las personas es más difícil hacer ejemplos porque hay otras cuestiones en juego, pero también puede ser. Cuando uno obtiene lo que tanto creyó que quería tener, cuando lo obtiene ya ahí empieza a resquebrajarse y a decir: esto era, realmente?&lt;br /&gt;Un comentario que hace Miriam Dinsmann en voz baja, me cuestiona que yo estoy poniendo el énfasis en el ámbito publicitario y no en otras áreas del desarrollo del diseño gráfico, como el diseño editorial por ejemplo, o sea que ella toma la voz de Uds., pueden opinar Uds. Habitualmente nosotros planteamos y consideramos al diseño gráfico como una actividad del orden de la comunicación visual y generalmente tomando lo que son las hipótesis que maneja, por ejemplo las materias de comunicación en la carrera, y tomando los aspectos comunicacionales del lenguaje. Ya lo saben, entre los seres humanos no hay comunicación, es decir, la única comunicación existe entre las máquinas o en el orden de lo animal; en la manera que existe el lenguaje, la comunicación está como dificultada, como complejizada, está en fracaso generalmente, porque uno nunca tiene garantía que lo que dice va a ser escuchado de la misma manera en que uno lo está diciendo, o va a ser entendido de la misma forma, etc. O sea, la complejidad del fenómeno del lenguaje hace que la comunicación humana no sea una comunicación lograda y exitosa. Es exitosa la comunicación entre una máquina y otra, porque una máquina manda un mensaje y la otra máquina recibe ese mensaje, es una comunicación que no se presta a duda. La máquina no va a desconfiar y va a decir: ¿qué me habrá querido decir esta otra? Eso le pasa a los seres humanos. Los seres humanos son los que reciben la información y buscan intenciones y tienen suspicacias o cosas por el estilo. Entonces, lo que decimos es que si bien el diseño gráfico trabaja para una comunicación exitosa, y pone el énfasis en la cosa referencial del lenguaje, es decir, según lo que Umberto Ecco utiliza como la condición referencial informativa del lenguaje, la información lograda, que da cuenta de un determinado objeto y de un determinado fenómeno, es un área del diseño gráfico, pero es un área donde lo que se trata es de evitar que el receptor tenga mucha participación. Cuando en el área de los fenómenos ”comunicacionales” de la comunicación visual, uno quiere dar cuenta de un referente preciso como puede ser en la señalética: uno puede decir ¿para dónde es la dirección del tránsito en una calle?, uno utiliza imágenes que sean imágenes claras, que no se presten a dudas, que el que las vea, rápidamente actúe en consonancia a esa información, no que se ponga a pensar qué habrá querido decir ese mensaje. Pero tomando en cuenta otra área del lenguaje, que es el área de lo que sería el fenómeno creativo, en general, la condición persuasiva del mensaje según Umberto Ecco, hace que el receptor tenga una participación en el mensaje y eso es fundamentalmente lo que ocurre en el área de la publicidad, de la propaganda, de los desarrollos de estos diseños en los cuales el mensaje exige la interpretación del receptor y exige la participación del receptor. Es decir, yo pongo el énfasis en el área de la publicidad porque es lo que abre más la posibilidad de esta complejidad del hecho de interacción entre los seres humanos. Lo otro acota, es decir, si uno quiere trabajar en un mensaje informativo y quiere que esa información llegue lo más prolijamente posible, lo más limpiamente posible, lo que va a hacer es evitar que aparezca la participación del receptor. Eso hay que limitarlo, no hay que poner adornos ni invenciones. Llega un momento en que en esa área no hay mucho para inventar, porque lo que se quiere es que la gente entienda rápidamente lo que uno quiere decir. En el orden de la imagen publicitaria, de la imagen propagandística, hay mucho para inventar porque en última instancia es crear una escena donde el receptor pueda meterse adentro y encontrar allí algo que le sirva para decir : eso es lo que yo estaba buscando, no sabía. Sabiendo por supuesto que eso que encuentra es simplemente una trampa, un engaño, un señuelo, es simplemente un objeto que está en lugar del verdadero objeto de deseo, pero esto es lo que se pone en juego. Si queremos que el receptor participe, bueno vamos a trabajar este área de fenómenos, si queremos que el receptor quede lo más pasivo posible, trabajamos una información lo más limpiamente posible. Esto quiere decir que en el orden de los fenómenos de comunicación humano, por la existencia del lenguaje, por la existencia del orden simbólico y la complejidad de lo que estamos hablando, la comunicación nunca es exitosa pero podemos intentar que sea lo más exitosa posible, haciendo que el receptor no ponga en juego su singularidad o exagerándola para que el receptor ponga en juego su singularidad. No sé si esto queda más o menos claro, pero es cierto el comentario de Miriam, yo estaba poniendo el énfasis sólo en un aspecto porque daba por sentado que por ese lado a mí me importa más poner en juego las variables de la complejidad del psiquismo, que es lo que intentamos trabajar acá con Uds.&lt;br /&gt;El otro día conté a la noche un chiste, que van a ver ustedes también el valor que tiene el chiste, en el orden de la comunicación y en el orden de la comunicación fallida y que tiene que ver con la necesidad de que seamos creativos, y que en relación a la información haya posibilidad de manejarse con cierta libertad en relación a la crisis, tener algún tipo de respuesta a los problemas. El cuento es sencillo, por ahí lo conocen. Un perrito de ciudad es llevado por su dueño a un safari por el África y en un determinado momento el perrito se suelte y se mete en la selva, se independiza de los humanos, y suponiendo que es un perrito de ciudad se pierde en la selva. De pronto ve venir una pantera terrible, una amenaza para un perrito chiquito, y ve unos huesos ahí cerca y hace como que está masticando y comenta: qué rica que estaba esta pantera. La pantera, escuchando pero desconfiando de que algo de verdad podría haber en ese hecho, da media vuelta y se va. Un mono, que presencia la escena, como siempre los monos tienen esta función, corre a informarle a la pantera de la macana del perrito, que el perrito no había matado ninguna pantera ni se había comido a ninguna pantera, que era todo una mentira. La pantera entonces, ofendidísima en su amor propio, en su narcisismo, vuelve a vengarse de lo que le había ocurrido, con el mono encima, que viene a disfrutar de su maldad. El perrito ve que la pantera vuelve a todo lo que da y con un aspecto amenazador, no sabe qué hacer, no tiene ningún tipo de argumento. Cuando la pantera está muy cerca, se da vuelta, y dice: qué tarado este mono, hace media hora le pedí que me traiga otra pantera y no viene. Bueno, esta es un poco la idea de poder ser creativo, no? Ya no tenía otra pero se le ocurrió algo francamente genial al perrito. Bueno, seamos así, creativos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ref. Bibliográfica: Augé, Marc. “Los no lugares – Espacios del anonimato”. Gedisa editorial. 1993.b&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-1937593598403474749?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1937593598403474749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1937593598403474749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/teorico-nro.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-1084107269026042896</id><published>2009-04-09T20:54:00.000-07:00</published><updated>2009-04-10T06:39:52.176-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Clase teórica N° 2.&lt;br /&gt;09-04-2002&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que le habrán dado alguna leída al programa y sabrán los temas que proponemos. Queremos que lean con una actitud responsable, abierta, creativa y juguetona, es decir, queremos que tengan una relación con el aprendizaje que no sea simplemente cumplir con lo que se les obliga a cumplir y tomar pasivamente la información sin ningún tipo de actividad en relación a ese acto que es el acto de aprendizaje.&lt;br /&gt;En una entrevista publicada en un diario y realizada a Jaim Echeverri, el nuevo rector de la Universidad, alguien que ha tenido una historia en al Universidad, que en su momento estaba en desacuerdo con el CBC, etc., él dice que es época para que los egresados universitarios sean egresados de cabeza abierta, es decir que la Universidad abra las cabezas de los estudiantes universitarios y no que los forme en actividades puntuales o en profesiones muy cerradas. Toma un ejemplo: los egresados de filosofía están en mejores condiciones de dirigir una empresa que aquellos que han estudiado administración de empresas; quiere decir que él piensa algo que yo también pienso, que cuanto más dificultades hay, cuanto más podamos considerarnos ubicados en un momento crítico y difícil, sobrevive, y no por hacer metáfora de la teoría darwiniana,no sobrevive el más apto, pero sí sobrevive aquél que tiene más capacidad de enfrentar la situación nueva y de reconocerla como una situación nueva y de anticiparla y poder reaccionar en relación con eso, es decir tener una actitud creativa, por eso utilizaba lo de juguetona con el aprendizaje, implica no tenerle miedo, tenerle respeto, como se le puede tener respeto a un juego porque tiene sus condiciones, pero poder entrar en relación con el aprendizaje y ser creativos en relación con este aprendizaje.&lt;br /&gt;Nosotros necesitamos que ustedes tengan esa actitud con el aprendizaje porque los temas, ya lo hemos dicho, son temas que hemos recortado de una amplia propuesta temática que abarca la psicología y estos temas no son sencillos, no son sencillos de entender, de aceptar, de trasmitir, entonces necesitamos que haya actividad en relación a la recepción de esta información.&lt;br /&gt;La vez pasada yo hablé de un tema particular y hablé de este tema particular, la guerra, porque, lo dije, no quería hacer como que este año empezaba como cualquier otro año o este cuatrimestre empezaba como cualquier otro.&lt;br /&gt;La idea es que en esta propuesta aparece la psicología en la voz de uno de los exponentes que para nosotros es mas significativo que es Sigmund Freud, un pensador al que adscribimos la creación del psicoanálisis, alguien que dialoga fundamentalmente con otro pensador reconocido por nuestra cultura como un científico eminente, que es Albert Einstein, y que en este diálogo se preguntan qué es lo que hace que los hombres sean capaces de ser tan destructivos y en este diálogo lo que ambos se plantean es que hay una condición en el hombre que hace que el hombre sea destructor del hombre, y destructor del hombre por su propia ambición. Esta destructividad que es inmanente a la condición humana, Freud la nombra instinto e “instinto, particularmente, de muerte”. El hecho de que él se plantee que existe en el ser humano algo que es tan “natural” como un instinto y que esa naturalidad lleve a la destrucción es una contradicción que existe solamente en el orden humano, no podemos hablar de un instinto de destrucción en las esferas animales, es decir en los niveles biológicos, en donde el instinto es el instinto para sobrevivir, el mecanismo fundamental que utiliza el organismo vivo para poder avanzar en la supervivencia tanto del individuo como de la especie. Por eso es que para el ser humano hablar de un instinto de muerte es hablar de una contradicción, hablar de un instinto que ya no es un instinto y hablar de un objetivo del instinto que ya no es el objetivo del instinto. Esto plantea de alguna manera, lo dije la vez pasada, que vamos a hablar de un hombre que está marcado por el hecho de lenguaje, es decir que está marcado por el hecho de pertenecer a un orden simbólico, un ser humano que no aparece de la misma manera en que nosotros querríamos vernos. Es decir en principio aparece un ser humano que en lugar de ser amable, amoroso , alguien que pretende el bien de los otros, es capaz de no ser amable, ser destructor y fundamentalmente desear la destrucción del semejante. El hecho de la guerra hace que nosotros como seres pensantes, científicos , si se quiere, podamos tener reparos y una cierta actitud de cuestionamiento y de crítica.&lt;br /&gt;La guerra es un fenómeno absolutamente humano, no existe guerra en ninguna otra especie animal y la guerra es la destrucción para someter al otro para poder imponerse sobre el mas débil y para poder obtener determinados resultados a partir de ese dominio.&lt;br /&gt;Esta guerra no es algo que se modifique con el tiempo, no es algo que la civilización logra transformar en los individuos, los individuos necesitan permanentemente volver a incorporar esta condición humana de respetar al otro, porque en todo individuo siempre está la posibilidad de que reaparezca el no respetar al semejante, o de considerar al semejante como una amenaza , es algo que vuelve a aparecer en todo individuo, por eso lo que quiero decir es que la civilización , esto lo dice Freud,, no es algo que se logra de una vez y para siempre, no es que, siguiendo la teoría darwiniana, dejamos de ser los grandes gorilas y pasamos a ser seres civilizados y nos podemos quedar tranquilos, no es cierto, la civilidad es algo que tiene que volver a conseguirse permanentemente, no es algo que se obtiene de una vez y para siempre que se trasmita genéticamente y que podamos estar tranquilos de que ya no vamos a volver a actitudes bárbaras como aquellas que se les atribuye supuestamente a los seres más primitivos. Ni con la experiencia como las que puedan tener determinados pueblos, de sufrimiento, de marginación, de persecución , se produce que se eviten las guerras y se evite la destrucción del otro y se transforme al otro, un semejante en un enemigo.&lt;br /&gt;No necesitamos pensar lo que hoy está en la mira de las noticias, la guerra de Medio Oriente, guerra que viene de hace mucho tiempo, de dos pueblos absolutamente agredidos en la humanidad y que siguen destruyéndose tomando determinado tipo de objetivo o tomando determinado tipo de argumento para llevar adelante esa destrucción. No voy a tomar posición, sino que vemos a dos pueblos que conviven, que están uno al lado del otro, que en determinadas ciudades viven en los mismos territorios, que se están destruyendo. O una experiencia no tan lejana como la de los Balcanes, en donde también, serbios y croatas, podían destruírse aunque formaran parte de la misma familia, es decir alguien que es el vecino se convierte rápidamente en enemigo, al que hay que destruir, el que es una amenaza, al que hay que eliminar para poder sobrevivir, esta es una condición humana que Freud describió claramente como el "narcisismo de las pequeñas diferencias". Y se refiere al hecho de que por muy pequeña diferencia, a aquel que es distinto, se lo puede considerar un extranjero, pero no sólo un extranjero sino que por esta condición de extranjero, un enemigo.&lt;br /&gt;No hace mucho una persona, cuando los episodios de los saqueos del 19 y 20 de Diciembre, comentaba que a la salida de un supermercado una señora, que por su imagen uno podía ubicar rápidamente en lo que sería una clase media baja, o clase baja, decía que lo que nos estaba pasando era culpa de los "bolita", o culpa de los "chilenos" o culpa de los "paragua", o no sé cómo, me olvido de cómo se utilizan esos epítetos. No hay dudas de que para nosotros, de nuestros vecinos de frontera podemos llegar a decir que son extranjeros. Podemos dejarlos ubicados en determinado lugar mientras no produzcan ningún efecto pero si existe algo que nos toca o nos amenaza es muy probable que rápidamente ubiquemos en estos extranjeros a posibles enemigos y digamos: debemos echar a los chilenos de la Patagonia, cuando después de todo es Benneton el que se compró la Patagonia y son capitales europeos o capitales yanquees los que tienen la Patagonia, pero nosotros nos creemos que en última instancia eliminando a los chilenos podemos eliminar a esa amenaza, o a los bolitas o a los paragua o a los que quieran, y aparece inclusive entre los mismos grupos. Esta situación la puedo referir a una persona que trabaja en mi casa desde hace mucho tiempo que es de origen paraguayo y que convivió unos días con un electricista que es de origen boliviano y en un momento me dijo "che, el bolita hizo el arreglo?", Y yo no podía creer que podía existir este comentario que puede ser simpático, aunque suena bastante racista y viniendo de alguien que supuestamente pertenece a un grupo que también puede ser excluido, entonces, por supuesto le pregunté de nuevo, porque no le había querido escuchar lo que había dicho y cuando lo confirmé atiné a decir: "pero es alguien que hace mucho que está acá", por el electricista , que no lo consideraba boliviano, me parecía que ya era alguien que era parte de nosotros. Me parece importante que esa condición de construir un extranjero y transformar ese extranjero en una amenaza potencial es algo que está en todo ser humano, es decir esto que en determinados momentos se convierte en algo muy evidente, en algo muy notorio, está como condición del ser humano, esta condición Freud la describió como el “narcisismo de las pequeñas diferencias”, porque, si alguien puede decir qué es lo que hace diferente a alguien de origen boliviano de alguien de origen paraguayo, lo que van a manifestar son “creencias”, sin ningún tipo de sostén verdadero, “quién es quién”, “por qué es más que quién”, “son negros”, “son tramposos”, prejuicios, no hay ningún argumento objetivamente valedero.&lt;br /&gt;Esta situación que hace que el otro sea en principio un potencial enemigo tiene que ver con la idea que tenemos nosotros de nosotros mismos, algo que para el ser humano es importante pensar y es que los seres humanos nos creemos de determinada manera y creemos que todo lo que nos rodea es tal como nosotros lo creemos, es decir tal como nosotros lo vemos, tal como nosotros lo pensamos, esto implica para la psicología el entronado de una figura que en los seres humanos se llama: Yo. Nosotros habitualmente hablamos y pensamos desde la primera persona del singular, yo, y desde allí creemos construir toda nuestra realidad, todo nuestro entorno, desde este yo, lo que hacemos fundamentalmente es construir relaciones con los semejantes de absoluto amor, de absoluto odio y fundamentalmente de absoluto desconocimiento. Amamos al semejante de la forma engañosa en la que solemos amar, en el sentido en que creemos que el otro tiene todas las condiciones ideales que nosotros queremos para nosotros, lo odiamos si en lugar de ser aquel que está con nosotros se convierte en este posible enemigo, es decir en este posible vecino que nos va a quitar el lugar, y fundamentalmente tratamos de ignorar lo que verdaderamente se pone en juego en la relación con el semejante y digo esto porque existen tres pasiones. Pasiones, en tanto entusiasmos excesivos, que están organizadas en torno a este Yo, que son ejercidas por el yo, y que fundamentalmente son del orden de lo imaginario y que implican: el amor, el odio y el desconocimiento.&lt;br /&gt;Decir entonces, que el yo se maneja con estas tres pasiones implica decir que a este yo , al que habitualmente le creemos, debemos no creerle demasiado, o más bien, debemos interrogarlo, porque el yo se maneja por ilusiones y por lo tanto por desconocimiento. Este yo que es el que nosotros reconocemos fácilmente, porque es el yo de la conciencia, el yo que nos identifica, rápidamente dicho, se maneja entonces con la “realidad” al servicio de un rechazo de la verdad.&lt;br /&gt;La realidad para los seres humanos, en principio es una realidad imaginaria, sostenida por el yo y fundamentalmente por estas pasiones de amor odio y desconocimiento. Si decimos que en principio el ser humano es un ser capaz de destruir al otro porque el otro es una amenaza para esta integridad yoica, por lo tanto el yo se maneja con el criterio de: "éstos valen porque los quiero y son iguales a mí; éstos no valen porque no los quiero y son diferentes a mí y no quiero saber nada más del asunto".&lt;br /&gt;Esto implica hablar de un hombre, cualquiera de nosotros, que en principio no es muy agradable. Alguien que se maneja con estas pasiones que son absolutamente discriminatorias, alguien que se enamora y no quiere entender por qué se enamora, alguien que odia y no quiere entender lo que le pasa, es un ser que se guía fundamentalmente por creencias, por ilusiones, por engaños y que, básicamente, construye la realidad desde su propio punto de vista, desde su subjetividad y desde su egoísmo, por decirlo de alguna manera.&lt;br /&gt;Este hecho que, como yo estoy influenciado por la situación actual, hoy pongo en primer plano, es lo que vamos a trabajar durante todo el cuatrimestre como: el espacio de los fenómenos imaginarios, que caracterizan al ser humano.&lt;br /&gt;Esta esfera de fenómenos imaginarios, es la que construye la realidad, una realidad que siempre es una realidad trabajada por la fantasía de cada uno y que hace que no haya posibilidad de hablar de una “realidad objetiva”, es decir que una realidad en la cual exista la posibilidad de que dos personas se pongan de acuerdo, tiene que producirse por un consenso y no de entrada. Insisto que la realidad está construida imaginariamente, es decir con la fantasía, por este yo que nos construye un mundo que por lo tanto es absolutamente ilusorio.&lt;br /&gt;Pero, no existe sólo el orden de lo imaginario, los seres humanos vivimos en, o desplegamos nuestro psiquismo, en tres áreas que están integradas entre sí, que no pueden estar una sin la otra, y que actúan en conjunto, aunque en algunos momentos haya prioridad de una por sobre las otras dos. La prioridad mayor para el ser humano, es la prioridad del orden imaginario. Vivimos guiados por las imágenes, por la creencia que esas imágenes despiertan en nosotros y por las ilusiones que esas imágenes producen en nosotros y nosotros sostenemos. Sin ningún acotamiento a la fascinación de la imagen estamos en la locura, pero por lo general siempre hay algún límite.&lt;br /&gt;A este orden imaginario le va a poner límites, fundamentalmente, el orden de los fenómenos simbólicos, que es esencialmente el lenguaje. El lenguaje es lo que va a intervenir en relación con la imagen para producir un límite a esta producción de un sentido yoico que no se detiene. Para tomar un ejemplo entendible en términos generales, algo que yo siempre refiero que es del orden imaginario que cada uno de nosotros diga permanentemente "el sol sale por el este". El “sol sale por el este” es una expresión de total ignorancia y de absoluto egoísmo, en donde se evidencia que el ser humano interpreta la realidad desde su propio punto de vista, esto es un fenómeno imaginario. Esto quiere decir que los seres humanos “creemos” que somos el centro del universo y “creemos” que los planetas giran alrededor de nosotros y “creemos” entonces que el sol aparece por el este y “creemos” que el sol se nos presenta y luego se oculta porque somos nosotros los que interpretamos la realidad.&lt;br /&gt;Por el avance de la ciencia y a partir de los descubrimientos y de las leyes científicas de Newton, o de todos los físicos, podemos tener una idea del universo y sabemos que el lugar del que nosotros formamos parte, aunque sea en forma muy pequeña que es la Tierra, y que esa Tierra forma parte de un sistema, ese sistema es un sistema que nosotros nombramos como sistema solar. ¿Por qué lo nombramos como sistema solar?, porque el centro de ese sistema es el sol y los planetas giran alrededor del sol, entonces si los planetas giran alrededor del sol, el sol supuestamente está en una posición y nosotros somos aquellos que, estando en el planeta Tierra, giramos alrededor de este astro que es el sol y lo visitamos o dejamos de visitarlo, lo vemos o no. Por lo tanto, queda bien claro que si decimos "el sol sale por el este" es porque nosotros queremos pensar que el sol está para nosotros y no nosotros para el sol. Es el orden simbólico, que es la ley, la ciencia y fundamentalmente el orden del lenguaje, el que corrige esta creencia, esta creencia que no obstante sigue insistiendo, y que hace que nosotros por más que lo hayamos aprendido, por más que sepamos que el sol no sale por ningún lado, seguimos insistiendo que el sol sale para nosotros.&lt;br /&gt;Este hecho es un hecho de estructura. La estructura del ser humano es prioritariamente imaginaria, prioritariamente ilusoria, prioritariamente de creencia.&lt;br /&gt;Si fuera solamente imaginaria, si el psiquismo del ser humano se desarrollara solamente en la esfera imaginaria, estaríamos en una barbarie total, en la cual lo único que existiría es el semejante como posible objeto de amor o como posible objeto de odio, y entonces viviríamos en la amenaza permanente y no habría ninguna posibilidad de estar en grupo, de compartir nada, de tener criterios comunes de tener organizaciones, de tener civilización, de tener cultura. La civilización, la cultura, el orden , el grupo, las reglas , las leyes, el derecho, todo eso es condición simbólica. Si no existiera esta condición simbólica no habría posibilidad de convivencia, es decir estaríamos totalmente amenazados unos por otros. Esto es lo que Freud plantea, la necesidad de que exista un orden de derecho para poder organizar las relaciones entre los seres humanos. El no tenía tan planteado, como hoy podemos plantear, el orden imaginario como diferenciado del orden simbólico pero es como si en el momento que habla con Einstein le estuviera diciendo: los seres humanos somos seres que sueltos, solos, sin ninguna estructura superior que nos ordene somos capaces de destruirnos unos a otros, porque vivimos permanentemente engañándonos. Solamente una estructura que nos ordene y que él la pone como derecho, es decir como organización, solamente esto, puede acotar este funcionamiento que es un funcionamiento peligroso.&lt;br /&gt;Estas dos áreas o esferas, en el sentido abarcativo del término, se juegan permanentemente, estamos hablando de algo muy genérico, estamos hablando de grupos, estamos hablando de la humanidad, estamos hablando del ser humano en sentido amplio, pero aún en cada individuo se juega esta articulación entre lo que es del orden de lo imaginario y lo que es del orden de lo simbólico.&lt;br /&gt;Estos órdenes de fenómenos para el funcionamiento del psiquismo, implican un tercer término, este tercer término es lo que nombramos como real. Real, imaginario y simbólico son entonces las tres esferas de fenómenos en las cuales se desarrolla el psiquismo, que actúan una en relación con la otra y que producen efectos, una en relación con la otra.&lt;br /&gt;Este real es lo que es. Para tomar un ejemplo, un árbol puede ser real para el árbol porque es lo que es, o sea, el árbol no se pregunta:-ah! si yo tuviera algunos otros cerca que cuando soplara el viento me mandara algunas ondas refrescantes, o si estuviera cerca de aquel que es más grande y me protegiera..!!. Obviamente para el árbol es lo que es, eso es lo que es, pero ni para un pájaro, ni para un ser humano el árbol es lo que es, Para el pájaro el árbol es aquel que le permite ubicarse, protegerse , que le permite hacer su nido, que le permite crear un espacio en el cual desarrollarse y para el hombre el árbol no es lo que ve, es lo que representa, es el concepto que tiene , es la utilidad que puede sacar, es la relación que puede establecer con él, es la corteza en la cual puede escribir lo que quiere, es el follaje que le despierta determinado tipo de sensaciones, etc., etc., quiere decir entonces que para el ser humano lo real está perdido absolutamente, nosotros no tenemos posibilidad de acceso a lo real, pero eso no quiere decir que lo real no exista, nosotros tenemos acceso a la existencia de lo real a partir de lo simbólico y de lo imaginario. Es decir a partir de estos dos órdenes de fenómenos que han sido desarrollados por el ser humano es que podemos dar cuenta de lo real.&lt;br /&gt;Podemos nombrar un árbol, pero, en el momento en que nombramos el árbol estamos nombrando la cosa real de ese árbol, y en el mismo momento en que lo nombramos lo estamos perdiendo como cosa real, ya es un nombre. Esto es algo muy amplio, es algo que uds. ya han trabajado en lo que es comunicación, el hecho de que para el ser humano, la palabra está en el lugar de la cosa y que irremediablemente la palabra “mata” a la cosa. Para nosotros no hay cosas, hay cosas nombrables y si hay cosas nombrables es porque esas cosas no están. Esencialmente para el ser humano las cosas y objetos están irremediablemente perdidos, y porque están irremediablemente perdidos es que le podemos agregar todo este elemento que es la ilusión, la fantasía, la creencia, la imaginación y los nombres.&lt;br /&gt;Si bien para el ser humano existe el orden simbólico, el imaginario y el real, tres esferas en las que se va a desarrollar el psiquismo, en los animales podemos reconocer un orden de fenómenos imaginarios, más allá del real. Los animales se manejan por imágenes y reconocen en un determinado objeto lo que es imagen para ellos, pueden darle una imagen a esa cosa, pero nunca pueden enterarse de que le están dando esa imagen, al no tener palabras, no pueden discriminar real de imaginario. Podríamos decir que si para un vegetal las cosas son como son, eso es lo real, para un animal las cosas son como las ve, pero no puede diferenciar entre lo que ve y lo que existe. Si a una paloma, en época de ovulación, es una experiencia que ustedes van a leer, se le presenta el contorno de un palomo , la sola visión de ese contorno de la paloma macho, produce la ovulación y en ningún momento la paloma está en condiciones de decir: era una imagen o era realmente un macho el que estaba ahí?.&lt;br /&gt;Lo mismo que si un chimpancé se pone delante de un espejo y se la pasa jugando o buscando un chimpancé alrededor del espejo, en ningún momento puede llegar a discriminar entre el objeto real y el objeto imaginado. El objeto imaginado, el objeto visto, el objeto captado, es lo real para el animal, no hay diferenciación. Solo en los seres de palabra, en los seres humanos, es que podemos armar esta diferenciación, existe lo real diferenciado de lo imaginado y existe lo imaginado diferenciado de lo simbolizado.&lt;br /&gt;Insisto que hay una preponderancia del orden imaginario también para los hombres, por sobre el orden simbólico, pero que es el orden simbólico el que pone un cierto límite a esta preponderancia.&lt;br /&gt;El año pasado comencé las clases con un comentario sobre un libro de Saramago. José Saramago, ustedes lo ubicarán, es premio Nóbel de literatura, un escritor portugués que vive exiliado de Portugal, en las Islas Canarias, y escribió hace un tiempo un novela que la llamó " La caverna", entre otros libros como “Ensayo sobre la ceguera”, a propósito de lo visible. Este título remite a una imagen muy fuerte utilizada por un filósofo griego de la antiguedad, trescientos años A.C., que es Platón. Platón utiliza la alegoría de la caverna para dar cuenta de la condición humana y de la educación. Pone en boca de otro personaje nombrado para toda la civilización, Sócrates, el relato de lo que sería la caverna y aparece la idea de un comienzo de la humanidad, en el cual supuestamente algunos seres humanos podrían haber sido encerrados en una caverna, como una hipótesis, atados o encadenados por el cuello y por las piernas, de manera tal que no pudieran girar la cabeza y que estarían condenados a mirar hacia el fondo de la caverna. El hecho de que haya el fondo de una caverna es que la abertura de la caverna, que abarca toda la caverna, según esta metáfora, está a las espaldas de los individuos encadenados. Afuera de la caverna va a existir, según el relato, un terreno alto en la forma de las tarimas que utilizan los titiriteros, es decir para ocultar y para dejar aparecer los títeres como moviéndose autónomamente y detrás de este lugar un gran fuego que iluminaría el interior de la caverna con sombras.&lt;br /&gt;La idea es, esto es 300 años A.C., no existía el proyector cinematográfico, que el fuego iluminaría a otros hombres que circularían transportando objetos de diferentes condiciones en esa superficie, fuera de la caverna la que proyectaría sus imágenes al fondo de la caverna, con lo cual esas sombras serían lo único a lo que tendrían aceso estos seres humanos esclavizados, encavernados como lo plantea Platón.&lt;br /&gt;Los hombres de afuera de la caverna también hablarían, pero lo que escucharían los hombres encavernados, serían los ecos de la voz , no escucharían la voz directa y, el planteo fundamental de Platón en esta alegoría es que los seres humanos encavernados en estas condiciones, creerían absolutamente que la realidad es la sombra y que el objeto no existiría y creerían en la “apariencia” del objeto y no en el objeto en sí.&lt;br /&gt;Creerían en el eco de la voz y no en la voz directamente. Es importante que Platón utiliza esta metáfora para decir que, si cualquiera de esos individuos ubicados desde el nacimiento en esta condición, en algún momento posterior se le quitaran las cadenas que lo obligan a mantener la cabeza dirigida hacia el fondo de la caverna y las cadenas que lo apresan para no moverse y se lo llevara a la puerta de la caverna, lo primero que ocurriría es que este ser humano quedaría absolutamente ciego frente a la visión directa de la luz y que en caso de poderlo superar, como cuando uno mira al sol y de pronto en un segundo momento puede empezar a ver el contraste, puede empezar a vislumbrar determinado tipo de imágenes, en el momento en que percibiera los objetos tal como son, diría que los verdaderos son aquellos a los que está acostumbrado a ver y que éstos son las sombras, es decir son las apariencias.&lt;br /&gt;Esto que es muy interesante, les digo Platón es un pensador de 300 o 400 años AC, coincide bastante con lo que nosotros estamos planteando, el ser humano no necesariamente está en una caverna desde que nace, pero podríamos decir que se guía fundamentalmente por apariencias y que muy contadas veces acepta cuestionar esas apariencias y acepta plantearse que esas apariencias pueden ser sólo apariencias, es decir que no coincidan con el verdadero objeto o la verdad de ese objeto, es decir, si es el caso de una emoción, si es el caso de un afecto, uno puede guiarse por la apariencia sin interrogar la verdad de esa emoción, de ese sentimiento o de ese afecto.&lt;br /&gt;Platón utiliza esa metáfora para decir que hay algunos pocos que pueden llegar a hacer el camino de la oscuridad a la luz y no quedarse en el intento, y que hay unos pocos que pueden luego hacer el camino inverso de la luz a la oscuridad, porque cuando vuelvan habiendo entendido que el objeto es objeto y es apariencia, y que lo que él estuvo captando permanentemente es apariencia, y luego reconoce que hay algo diferente a esa apariencia, o una apariencia distinta, podríamos decir hoy, porque no deja de ser apariencia, si vuelve a la caverna y les dice a los otros compañeros de la caverna: “miren afuera, las cosas no son como nosotros estamos acostumbrados a verlas acá”, lo más probable es que la gente de adentro rechace este planteo, que rechace esta consideración que le trae el otro y solo algunos pocos podrán decir: sí?, de que se trata?, porque no me llevas para ver si aprendo algo, para ver si puedo abrir mi cabeza, ya que estuve aquí encerrado durante tanto tiempo. Estos son términos míos, no son de Platón, ni de Sócrates, pero un poco la metáfora que utiliza es para decir que la educación no puede estar en manos de cualquiera. Solamente puede estar conducida por aquellos capaces de mirar la verdad, una verdad que en un primer momento es enceguecedora y difícil de tolerar. La verdad siempre articula una amenaza para la ilusión. Pero a mí no me interesa esta metáfora de la educación, porque entonces va a decir que es el filósofo aquel que puede educar al pueblo. Lo que me interesa que quede claro, es que esta metáfora de un estar encerrado en la creencia de que las apariencias son lo único que existe y no se lo puede cuestionar, es algo que utiliza la literatura en la escritura de Saramago. Saramago ubica esta situación, esta experiencia original de la humanidad, las condiciones para el desconocimiento, en un shopping center.&lt;br /&gt;No puedo hablar de la novela porque las novelas no se las pueden contar porque se arruina la trama y entonces se desvirtúa, y después no se la lee. Yo recomiendo su lectura, es una historia sumamente tierna, como toda la escritura de Saramago, que muestra cuanto quiere a los seres humanos, y que logra que uno también pueda sentir lo mismo. Hay características de los seres humanos que van más allá de su robotización, hay la creación, la artesanía, no solo las apariencias. El poder interrogar la apariencia es ir hacia la verdad, verdad que en el orden de lo humano, se pone en juego en relación al deseo.&lt;br /&gt;Es decir que, en contradicción con lo que sería el engaño permanente de las pasiones yoicas, la verdad para el ser humano está asociada al deseo, es el deseo lo que transforma esta ilusión en algo diferente, le da valor, un valor verdadero para cada uno, ya no es lo que nos dicen a todos que tenemos que ver, sino lo que yo quiero ver según mi propio interés, ganas, expectativas y por lo tanto ir hacia la verdad del deseo es un gran esfuerzo, y a veces podemos hasta encontrarnos con que no queremos lo que deseamos. Esto abre todo un tema en relación a lo conflictivo que es el deseo para los seres hablantes, que son los humanos.&lt;br /&gt;Esto implica decir que los seres humanos nos conformamos rápidamente con lo que en términos de comunicación o marketing, sería el consumo de los objetos que nos vienen dados. Eduardo Galeano, el escritor uruguayo dice que “en el supermercado, los consumidores son consumidos por los objetos, la gente no compra sino que los objetos compran a la gente”, la prueba es cuantas veces nos arrepentimos de haber comprado algo que no necesitábamos o no queríamos. Las cosas se imponen y uno compra esa apariencia que es más fácil que interrogarse sobre los deseos.&lt;br /&gt;No es que uno se pregunta: ¿de qué tengo ganas?, sino ¿qué es lo que me ofrecen?, y en función de eso, ¿qué es lo que yo elijo?, porque no estoy eligiendo nada, estoy eligiendo dentro de lo que me ofrecen. La propaganda de uno de los supermercados, hace un tiempo, en la competencia para ver quién vendía mejor, promocionaba un: “¿Cuándo ud. compra, elige o compra lo que le ofrecen?" y entonces no tiene posibilidad de elegir.&lt;br /&gt;La idea entonces de esta metáfora que utiliza Saramago está planteada como la manera en que los seres humanos nos dejamos llevar por las apariencias que están construidas con determinado tipo de finalidad que por eso él las ubica en un shopping center, en uno de esos lugares donde está todo ofrecido para la compra.&lt;br /&gt;Un antropólogo contemporáneo que se llama Marc Augé, plantea que en el orden de los fenómenos humanos no existe el espacio en tanto que real, sino que existe el espacio trabajado por la representación, es decir por la apariencia y por el orden simbólico que hace que el espacio real se convierta en algo distinto, se convierta en un “lugar”. Para los seres humanos lo que existen entonces son lugares y no espacios, esto es lo que plantea que de pronto alguien que se pierda en la selva, más allá que por instinto de supervivencia haga determinadas cosas, recorte un determinado espacio y al recortarlo lo sancione como su lugar, es decir es el lugar en el que va a habitar, es el lugar que para él tiene una cierta significación, es el lugar que él puede reconocer como diferente a otro, es el lugar en el cual él va a desarrollar su actividad.&lt;br /&gt;El espacio como lo real está perdido en el sentido de que para los seres humanos lo que hay es representación de ese espacio y la representación de ese espacio transforma a ese espacio en un lugar , en un lugar imaginaria y simbólicamente acotable. Lo que es interesante de este autor es que él va a plantear que la modernidad , lo que hace es construir “no-lugares”, estos “no-lugares” son, según él lo plantea, “espacios del anonimato”. Fundamentalmente lo que él dice es así, como el ser humano no puede tener una relación directa con el espacio, tiene una relación con el espacio “imaginado” y “simbolizado” y por lo tanto con un “lugar”. Es el ser humano el que en el lugar puede construir no-lugares, construir no- lugares es construir espacios con una determinada función negativa es decir construir espacios en los que los individuos no puedan identificarse y sean por lo tanto anónimos. Lo que él está haciendo es leer las condiciones de la modernidad planteando que en la modernidad la arquitectura, la ideología mejor dicho, construye estos espacios que tienen esta función de sostener el anonimato de los seres humanos.&lt;br /&gt;Y él define los “no-lugares”, fundamentalmente los shopping centers, los supermercados, los aeropuertos, las estaciones de servicio, todos aquellos espacios construidos para que la gente no se siente, para que no se reconozca, fundamentalmente para que no se detenga y para que circule, por lo tanto para que no construya en ese espacio “un lugar”. El hecho de que se sostengan estos no-lugares, tiene que estar entonces reforzado por una condición, esa condición es la publicidad, fundamentalmente este escritor, Marc Augé, dice que para que los anónimos toleren el anonimato del no-lugar tiene que aparecer como un sucedáneo, como algo tranquilizador, la imagen publicitaria, la imagen publicitaria es la apariencia, es la apariencia de los personajes de la caverna de Platón.&lt;br /&gt;Leo un párrafo de este texto. El texto es "Los no-lugares, espacios del anonimato", de Marc Augé. En un determinado momento describiendo un no-lugar dice: "Asaltado por las imágenes que difunden con exceso las instituciones del comercio, de los transportes o de la venta, el pasajero de los no-lugares hace la experiencia simultánea del presente perpetuo y del encuentro de sí, encuentro, identificación, imagen. Ese elegante cuadragenario que parece experimentar una felicidad inefable, bajo la mirada atenta de una azafata rubia, es él; ese piloto de mirada segura que lanza su motor de turbina sobre no se sabe qué pista africana, es él; ese hombre de rostro viril que una mujer contempla amorosamente porque usa un agua de colonia con perfume salvaje, es también él...."&lt;br /&gt;La idea es entonces que frente al no ser nada hay una propuesta y esa propuesta es ser lo que se ofrece en la imagen publicitaria, por lo tanto es engañarse, claramente engañarse, “yo soy esa imagen que veo en ese afiche publicitario”, soy ese, porque primero he pasado por la experiencia de no ser nadie, es decir ser uno más de todos aquellos que van a entrar en alguno de estos espacios y van a circular y no tener ningún tipo de identidad diferencial. Evidentemente esto es algo que lo vamos a trabajar la próxima, pero en cualquiera de los ejemplos que yo he tomado, es bien claro que el anonimato es una necesidad para el objetivo con el que está construido ese “no-lugar”, es decir que en una fila de supermercado que la gente se ponga a charlar con la cajera y le pregunte por lo que hizo el día antes y por lo que va a hacer después y por el padre, la madre o los hijos o por el estado de salud o lo que fuere, es un obstáculo para el negocio. Esa individualidad que hace que yo sea alguien y reconozca a esa otra persona como alguien diferente y por lo tanto pueda establecer una relación, es un objetivo en contra del objetivo con el que se construyen estos no-lugares.&lt;br /&gt;Estos no-lugares están construidos para que cuanta más gente circule más se pueda vender, menos obstáculo haya para obtener un determinado resultado.&lt;br /&gt;Entonces hay que construir espacios en donde uno no sea más que el otro, que uno entre al shopping y se despoje de todas las identidades individuales y diga soy uno más que entra en un shopping center, pero además, para que ese individuo despojado de su identidad no haga crisis de angustia en esos espacios absolutamente despojados, hay que venderle primero, imagen. Vender imagen es restituirle la apariencia para que se pueda sostener, esto habla de un tema que vamos a trabajar también mucho y que se llama la identificación y que es la condición para que los seres humanos puedan sostenerse en un no-lugar, sin sentir o experimentar crisis de angustia, desasosiego y desesperación, como si de pronto a los personajes de la caverna se los sacara a la luz, al enceguecimiento de la luz y no se les diera nada a cambio, es decir, ahí en ese momento el individuo de la caverna probablemente se angustiaría, pero lo que rápidamente va a hacer un individuo sacado de una caverna en la cual estuvo acostumbrado a las sombras, enfrentado con la luz es volver rápidamente a las sombras y a decir –“¡qué suerte tengo, esto, aunque es de mentira, por lo menos me permite saber de qué agarrarme”!. Esta es la forma en la que funcionamos los seres humanos, es decir no es entonces porque los ideólogos de los no-lugares son malos, sino porque los ideólogos de los no-lugares instrumentan una condición que es humana. La condición humana es que nos sostenemos de apariencias creemos en las apariencias, nos ilusionamos con las apariencias y es muy difícil ir más allá de la apariencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-1084107269026042896?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1084107269026042896'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1084107269026042896'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/clase-teorica-n-2.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1029401494091537639.post-1122875053357910743</id><published>2009-04-09T20:46:00.000-07:00</published><updated>2009-04-09T20:48:25.750-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Teórica 1'/><title type='text'></title><content type='html'>Clase teórica  N°  1&lt;br /&gt; 02-04-2002&lt;br /&gt;Prof. Lic. Héctor DEPINO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la Psicología se la puede definir como: “ciencia de la conducta”, con la pretensión de ubicarla entre “otras” ciencias. Para nosotros lo que nos interesa es que esa ciencia de la conducta no sea simplemente una ciencia descriptiva, fenoménica de la conducta tal como aparece sino avanzar hacia lo que serían los “pre-supuestos” que, en tanto hipótesis, van a explicar la determinación de tal conducta y no otra. De esos presupuestos o de las motivaciones que pueden explicar la conducta, vamos a tratar de entender algunos de ellos y darles valor teórico para poder avanzar en lo que sería este conocimiento de las razones de las acciones de los seres humanos. Los seres humanos para nosotros están definidos por el hecho fundamental de ser seres de lenguaje y no son seres que han evolucionado y son superiores a otros seres vivos;  para nosotros lo que define al ser humano en tanto humano es que no puede evitar ser un ser de lenguaje, es decir estar imbuido del lenguaje que le preexiste y que no tiene  más remedio que acomodarse a él o sea que lo que lo particulariza como humano es este hecho, es un ser de lenguaje, aunque esté mudo, aunque a veces pareciera no tener palabra, todos nosotros somos seres de lenguaje, estamos incluidos en un universo de lenguaje desde el momento en que accedemos a la vida y no tenemos más remedio que aceptar esa condición que nos determina desde antes de haber nacido. Esto es lo que define particularmente al ser humano y esto es lo que hace que el ser humano forme parte de un universo simbólico, es decir no hay posibilidades  de hablar de un ser humano que no esté determinado por un universo simbólico; este universo simbólico es lo que nosotros nombramos generalmente como lenguaje, es decir este universo simbólico es lo que hace que en todo caso de lo que vamos a poder dar cuenta no es de hechos y de hechos objetivables sino de hechos  absolutamente interpretables, en la medida que existe el universo simbólico, hemos perdido la relación directa con las cosas y las cosas son ya lo que representan y no entes, en la medida que las cosas son lo que representan, lo que nosotros vamos a poder establecer son hipótesis explicativas de eso que se nos representa como cosas. Estas hipótesis explicativas son fundamentalmente, como decimos: hipótesis, es decir conjeturas, que son probabilidades; entre esas hipótesis, conjeturas y probabilidades nosotros vamos a recortar la que nos parezca más apropiada, la que nosotros creamos que es la que se sostiene con más fidelidad y la que para nosotros es la más importante, De esas hipótesis que explican la conducta, por lo tanto que son absolutas conjeturas, es decir no se las puede establecer como certezas, nosotros partimos de una fundamental, que es la hipótesis de la existencia del inconsciente, inconsciente en tanto inconsciente reprimido y motor de la conducta del hombre. ¿Por qué establecemos esta hipótesis? en principio porque recorta de la esfera de las conductas humanas todo lo que serían las motivaciones conscientes a las cuales todos podemos tener un relativo acceso, es decir si yo en este momento tengo ganas de ir a tomar un café, me doy cuenta de que tengo ganas de ir a tomar un café, y eso puede actuar como motivador de una conducta que es la de desplazarme hasta obtener eso que me está interesando; pero hay otras motivaciones que generalmente nos resultan ocultas y que fundamentalmente son ocultas por estructura, (estructura remite a lo necesario, es necesario que sean ocultas), y que, determinan nuestras conductas, a esas motivaciones que las llamamos inconscientes o que las llamamos reprimidas o que las llamamos ignoradas son a las que les vamos a prestar atención ¿por qué? porque la hipótesis del inconsciente es la que determina el hecho consecuente de que el hombre es un ser de lenguaje, que es un ser deseante; y que el deseo es del orden de lo inconsciente, oculto a nuestra conciencia y generador de nuestras conductas en tanto y cuanto son conductas desconocidas en sus causas, porque estas están ocultas a la conciencia.&lt;br /&gt;Por lo tanto, nos interesa recortar, de lo que sería una amplia definición de la Psicología como ciencia de la conducta y ciencia de la conciencia, lo que para nosotros es una hipótesis central y que es enriquecedora del conocimiento del ser humano que es la hipótesis del inconsciente, la motivación inconsciente de las conductas y el hecho de que este inconsciente como efecto del hecho de lenguaje nos hace seres deseantes. Somos deseantes porque estamos involucrados en un universo simbólico que nos ha alejado completamente de las cosas, es decir  que nos ha alejado completamente de la naturaleza. Si bien los seres humanos hablamos de volver a la naturaleza, los seres humanos somos seres de cultura fundamentalmente, somos seres que estamos involucrados en un universo simbólico y por  lo tanto somos seres deseantes, es decir esas tres condiciones son consecuencia una de las otras y es lo que define al ser humano: el ser de deseo, el ser de cultura y el ser de lenguaje. Estas cuestiones no son elecciones, el hombre no puede elegir tener o no tener lenguaje, debe tener lenguaje; el hombre no puede tener o no tener cultura, habitualmente se dice que alguien tiene más cultura que otros pero es una forma cotidiana de nombrar a la cultura. Tener cultura significa estar involucrado en un mundo simbólico con leyes que determinan el funcionamiento de los grupos humanos y que hacen a un sujeto efecto del simbolismo. Y a esta cultura no se la puede elegir, se es miembro de la cultura desde el momento en que se nace y se nace en una familia que es miembro de una cultura y que está determinada por el lenguaje. Como consecuencia de estas dos razones, de no poder elegir no tener lenguaje, no poder elegir no tener cultura, los seres humanos se definen como seres deseantes, seres deseantes que en primer término es la manera como nosotros podemos definirlo, en una primera aproximación, es que el deseo es “tener ganas de ...” y este “tener ganas de...” es consecuencia de no poder tener una relación directa con el entorno, no poder tener una relación directa con los objetos, no poder tener una relación natural con la vida que nos circunda.&lt;br /&gt;Esa es la hipótesis por la cual nosotros recortamos, del amplio ámbito de lo que puede conocerse como la Psicología, un desarrollo particular que hace que nosotros vamos a empezar trabajando con Uds. la hipótesis del inconsciente para poder después acceder a lo que determina y sostiene esta hipótesis del inconsciente, que es el lenguaje y la cultura, para poder revisar después lo que son las relaciones del hombre con su entorno, fundamentalmente con la imagen y una imagen que lo determina en muy amplios ámbitos y eso es lo que vamos a desarrollar con más intensidad para terminar con la cuarta unidad temática que nos interesa y que es la relación del hombre con la creación o con la creatividad en sentido amplio del término. Estas cuatro unidades son las que nosotros nos proponemos trabajar en estas reuniones y en estas reuniones vamos a trabajar con una reunión grupal completa en la cual les vamos a transmitir determinada información que Uds. no pueden tener acceso directo, es decir porque no hay suficiente bibliografía como para que se pueda sintetizar esta propuesta y una actividad que se produce a consecuencia y posteriormente de lo que llamamos la clase teórica y que es la reunión en grupos de discusión sobre los temas que han sido planteados en la teórica  y sobre la bibliografía  que Uds. sí  van a tener la posibilidad de leer porque van a tener acceso directo a la lectura de esos textos. Esta es a grandes rasgos la propuesta de lo que es nuestra materia.&lt;br /&gt;Otros años he empezado por otros temas y este año estoy como creo todos los argentinos, involucrado en una situación diferente, es decir, creo que si bien este año lectivo se inauguró con un “bienvenidos”, trabajemos y superemos las situaciones difíciles, no creo que sea posible ignorar las situaciones difíciles; las situaciones difíciles implican por supuesto la situación difícil en la que estamos involucrados como país, una situación que de alguna manera también produce ciertos efectos, como que en la reunión de inicio del ciclo lectivo de la carrera se habló de la cantidad de docentes que ya no pertenecen a la carrera porque se han ido no de la carrera sino que se han ido del país.; esta situación que es una situación por todos entendibles  es una situación que hace que este año no pueda ser exactamente igual que otros años. Esto no quiere decir que no trabajemos los mismos temas que trabajamos habitualmente pero que sí interroguemos sobre la situación en la cual estos temas se están generando y las variables en las que estos temas pueden ser leídos. Obviamente desde los últimos meses el mundo ha cambiado, hay situaciones que nos involucran de muy diversas maneras y yo estuve leyendo algunas cosas  que me interesaron de un autor que nosotros consideramos el rector de la mayoría de nuestra información que es Sigmund Freud y que es alguien que a fines del otro siglo, a fines del 1800, empieza a pensar al ser humano y empieza a tratar de explicar el funcionamiento de la conducta de los seres humanos  y crea la hipótesis  de que gran parte o la totalidad de las conductas de los seres humanos se originan desde un ámbito, un ámbito ajeno a la conciencia y que él va a nombrar como inconsciente, Esta persona, Sigmund Freud, crea todo lo que se conoce como el gran cuerpo teórico del Psicoanálisis aún cuando el Psicoanálisis es una práctica terapéutica y aparece como un desarrollo terapéutico, es decir para curar los trastornos que podríamos llamar trastornos emocionales o trastornos  psíquicos, o trastornos mentales, necesita como desarrollo de su práctica un cuerpo teórico que la solidifique, que la sostenga, que le de sentido y ese cuerpo teórico es la obra que escribe Freud y de la cual nosotros vamos a tomar algunos datos, es decir fundamentalmente la hipótesis central que es la de que la conducta nace en los seres humanos en el inconsciente y solo a posteriori puede, en algunos casos tornarse consciente.&lt;br /&gt;En 1915, Freud escribe un texto que se llama “Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte”.&lt;br /&gt;Consideraciones de actualidad es porque lo escribe en 1915; obviamente está en medio de la Primera Guerra y porque además tiene involucrado en esa guerra a dos de sus hijos, uno de los cuales muere en la guerra y él se pregunta por qué los seres humanos llegan a esta condición tan decepcionante que es generar la guerra y porqué los seres humanos logran transformar una actitud ante la muerte que sería absolutamente natural, como una parte de la vida, en algo absolutamente extraño y ajeno. Junto con ese artículo que es referido a la decepción  que plantea en él la actitud de los seres humanos en relación a la guerra, en relación a producir este hecho tan típico de los seres humanos y la actitud cambiante en relación a la muerte, lo que va a escribir Freud es  otro artículo que se llama “Lo perecedero” en el cual él va a plantearse por qué los seres humanos tenemos tanto trabajo en aceptar que algo pueda ya no estar entre nosotros, sea una persona, o sea un objeto deseado o querido, y que eso que perece, eso que cae, eso que desaparece, eso que ya no está presente, nos obliga a los seres humanos a hacer un trabajo de despedida , de desprendimiento. A este trabajo él  lo va a llamar: duelo, y es el trabajo que los seres humanos hacemos frente a una pérdida, una pérdida de un objeto&lt;br /&gt;cargado de amor, ya sea un objeto cargado de amor filial, de amor conyugal, de amor fraterno o de amor por la belleza. Básicamente este artículo “Lo perecedero” Freud se lo dedica a un poeta melancólico  que habla de cómo la flor pierde rápido su belleza y desaparece en poco tiempo.&lt;br /&gt;Muchos años después, en 1932 Albert Einstein le escribe una carta, se está por constituir la Liga de las Naciones Unidas y lo invita a Freud a opinar nuevamente sobre el por qué de la guerra; han pasado muchos años desde el 15 al 32, 17 años y están dadas las condiciones para la Segunda Guerra Mundial. Después de la Segunda Guerra Mundial algunos dicen que estamos en la Tercera Guerra Mundial. La guerra ya ha desaparecido como una organización de los países, con una sistematización, como la que caracterizó a la Primera y a la Segunda Guerra, porque la guerra en este momento tiene que ver con la globalización, tiene que ver con la generalización de una pobreza cada vez más extendida y la generalización de una riqueza cada vez más concentrada en organizaciones multinacionales, donde el poderío sigue siendo de unos pocos y en desmedro del sufrimiento de unos muchos. Obviamente los episodios  de septiembre del año pasado han provocado que esto cobre una vigencia muy particular y que la guerra, aún cuando ocurra puntualmente en Afganistán o puntualmente en Medio Oriente, o puntualmente en donde fuere, es decir nos involucre a todos  por el discurso del liberalismo que nos involucra obviamente.&lt;br /&gt;En 1932 entonces Einstein le escribe a Freud  y Freud le contesta con un texto y ese texto se llama  “El porqué de la guerra”. Albert Einstein dice:  “El afán de poder que caracteriza a las clases gobernantes de todas las naciones es hostil a cualquier limitación de la soberanía nacional; este hambre de poder político suele medrar gracias a las actividades de otro grupo guiado por aspiraciones puramente mercenarias”.&lt;br /&gt;Hay una larga carta en la cual Einstein se dirige al mundo y se dirige a Freud para pedirle su opinión en relación a este tema que es, el por qué de la guerra.&lt;br /&gt;En esta carta en la cual en principio Freud se disculpa de no estar en condiciones de poder dar cuenta de la propuesta que plantea Einstein en relación a encontrar una razón por las cuales  los seres humanos se de-gradan de esta manera; Freud comienza a explicar lo que serían ciertas razones que entiende  como la explicación psicológica del problema en relación a la prevención de las guerras.  Están anticipándose, Uds. saben que fue un problema para Einstein, Einstein crea la teoría de la relatividad, crea la energía  atómica y luego sabemos que la energía atómica fue utilizada por la guerra, la ciencia siempre, y eso es lo que más le preocupa a Freud, no que la gente común se deje llevar con facilidad por la guerra, sino que los grandes cerebros, los grandes pensadores hayan trabajado a favor de la guerra, que la ciencia haya estado al servicio de la guerra.&lt;br /&gt;Obviamente no hay dudas, todos sabemos que la ciencia se ha puesto al servicio de la guerra para hacer más efectiva la guerra, no hay mucho que pensar, si pensamos en lo que fue nuestra dictadura argentina o cualquier actitud en ese sentido; la tortura exige la ciencia para que la tortura sea tortura, obviamente no se puede torturar sin tener datos de cuando un hombre ya no soporta más la tortura; para eso se necesita la ciencia, eso es lo terrorífico que se puede ver en películas como  “Garage Olimpo”, es decir la ciencia al servicio del sufrimiento del hombre.&lt;br /&gt;Freud le responde a Einstein. Si bien Einstein dice que la relación causal de la guerra tiene que ver con la articulación entre el derecho y el poder , Freud le cuestiona esto y plantea sustituir la palabra poder, por la palabra fuerza,  y dice que el conflicto está entre el derecho y la fuerza, que es algo que tiene que ver con la evolución de la humanidad, es decir la fuerza del más poderoso somete al más débil desde el comienzo de los tiempos y que esta fuerza ha hecho que exista el vencedor sobre el vencido desde siempre. Solamente con la evolución de la humanidad, solo se ha transformado esta situación en donde el más fuerte somete al más débil a partir de la organización en comunidad y de la organización de los seres humanos en grupos, el grupo que hace que la unión haga la fuerza, es decir que la fuerza no esté sostenida en un representante humano que se impone a otro débil, sino que la unión de determinadas debilidades en el grupo permita obtener fuerza o poder por sobre otro grupo  o por sobre otros individuos.&lt;br /&gt;Pero para que esto se organice, para que este grupo se pueda sostener y esta comunidad se pueda desarrollar, lo que existe entonces es la creación del derecho; la creación del derecho implica las leyes que determinan el funcionamiento de los grupos humanos; por lo tanto el derecho pasa a ser consecuencia de la fuerza, es decir el derecho es lo que organiza la fuerza y hace que el poder ya no sea de un solo individuo sino que sea de una comunidad organizada. Esta comunidad organizada para que mantenga su asociación, para que esta asociación sea duradera, debe entonces crear leyes que organicen fundamentalmente las relaciones entre los seres humanos.&lt;br /&gt;Sin embargo Freud no es optimista si bien no es pesimista; no es optimista en cuanto a los logros duraderos y hay razones para creer, hoy,  que los logros de la civilización no son duraderos y que los logros de la civilización no se transmiten genéticamente sino que las leyes de la civilización deben ser aprendidos e incorporados permanentemente y no es que podamos decir que ya hemos superado la época del canibalismo, ya hemos superado la época en que los hombres se comían unos a otros y eso no va a volver a aparecer; sabemos que el fantasma del canibalismo  es algo que vuelve a aparecer siempre, en cualquier momento y en algunos casos puede concretarse en conductas objetivables.  Lo que importa es decir, los logros  de la humanidad son logros que se adquieren y que permanentemente deben tener que adquirirse, no es algo que esté ya dado y transmitido genéticamente por nuestros cromosomas, nuestros códigos genéticos, de una generación a otra; esto es lo que explica que podamos regresar en relación a los logros obtenidos en nuestra historia humana y regresar a situaciones como las que hoy  podemos estar involucrados o estar como participando.&lt;br /&gt;Fíjense que si el derecho es lo que determina la organización de los seres humanos en una comunidad que puede hacer prevalecer en todo caso la organización y los ideales por sobre la fuerza, la fuerza bruta en sentido genérico del término; el hecho de que hoy no podamos confiar en ninguna de las organizaciones que nos representan, el hecho de que como acá va a plantear Freud en relación a la propuesta de Einstein, que siempre va a haber el interés de los amos por mantener el poderío, y el interés de los sometidos por modificar las condiciones de sometimiento, es imposible por lo tanto que la guerra sea evitada si no hay una organización superior que pueda dar cuenta y reconocer estas condiciones de los seres humanos, organización superior que sería hoy la ONU, que grita cuando quiere o cuando puede y la escuchan tan poco. En general en los países de los tiempos actuales, lo que prima es el engaño y la mentira, y si nosotros tenemos la certeza de que nuestros gobernantes  nos mienten, nuestros gobernantes nos engañan, el hecho, por ejemplo de que podamos decir que el nuevo Rector de la Universidad, por lo menos robe la mitad de lo que robó Shuberoff como se escucha por ahí, dense cuenta cuánto hemos regresado en los logros de la humanidad y esto es algo que tiene que ver con los seres humanos; los seres humanos que pudimos haber logrado un desarrollo cultural y civilizado en el cual se pueda evitar la destrucción del hombre por el hombre, es decir es algo que no se logra permanentemente sino que permanentemente eso vuelve a aparecer. Por lo tanto Freud lo que va a decir es que lo que obra a favor, impulsando la evolución cultural, es lo que actúa contra la guerra, es decir la cultura contra la guerra, pero esta cultura contra la guerra no es algo que se produce de una vez para siempre sino que es un trabajo permanente de la humanidad. El va a decir y en esto sigue el diálogo con la carta de Einstein   y desarrolla una postura teórica metapsicológica, es decir que trata de explicar el funcionamiento de la conducta de los seres humanos en relación a la guerra y a la destrucción, y respondiendo a una hipótesis que plantea Einstein, de que debe existir algún instinto de destrucción en los seres humanos que hagan que seres pensantes, seres que han logrado un desarrollo cultural e intelectual importante se pongan al servicio de la destrucción de los otros, con lo cual Freud acuerda y reconoce esta hipótesis de Einstein y dice que él está completamente convencido de que existe en el hombre un instinto de destrucción. Ya vamos a ver que “instinto” es un término antiguo en relación a lo que va a ser la conducta instintiva en el ser humano pero en este momento Freud habla de un instinto de amor, un instinto que él habla como un instinto erótico o sexual que tiene que ver con la concepción del Eros platónico en el cual&lt;br /&gt;lo que busca el ser humano en posesión de este instinto es la unión con otro, la conservación de este otro  y  fundamentalmente las relaciones  de amor en relación a los otros. Pero él lo que va a decir que junto a este instinto erótico  o sexual o instinto de amor existe en los seres humanos algo que es el instinto de muerte, el instinto que está sostenido por el odio y la destrucción y que existe desde el comienzo articulado con el instinto de amor o el instinto erótico. Es una hipótesis que ha sido muy cuestionada dentro del cuerpo teórico del Psicoanálisis, la existencia de un instinto de Muerte porque es casi la contradicción misma de la noción que nosotros tenemos de instinto, si el instinto es lo que a veces asociamos con la defensa de la vida y con la posibilidad de sobrevivir y de mantener la vida tanto individual como la de la especie, el hecho de que exista un instinto de destrucción va en contra del instinto mismo; no obstante es una hipótesis fuerte que Freud va a sostener hasta el final de su obra y que en los últimos trabajos que el va a hablar del malestar en la cultura, va a sostener como la explicación de por qué el hombre es enemigo del hombre; por qué el hombre es capaz de destruir a otro semejante simplemente por el placer de destruirlo, por el placer de superarlo, por el placer de dominarlo y por el placer de estar por encima de él. Este instinto de Muerte como lo plantea Freud, en este momento lo está pensando en relación a las dos categorías que también pueden describirse en la Física, por-que está dialogando con Einstein, le dice que el instinto de Vida sería equivalente a la atracción entre los cuerpos mientras que el instinto de Muerte sería el equivalente a la repulsión entre los cuerpos; dos mecanismos de la Física y por lo tanto él dice que Einstein se enfrenta a estas condiciones de la misma manera que él se enfrenta a estas determinaciones de la conducta humana. Que estos instintos no actúan independientes, no hay puro instinto de Vida o instinto erótico y puro instinto de Muerte o instinto de destrucción; que ambos actúan fusionados y que es lo que hace que en el amor exista parte de este instinto destructivo  ya que es en el amor donde aparece la necesidad de dominio y de posesión del otro, que tiene que ver con el instinto destructivo, pero además de que existan estos instintos, fundamentalmente el instinto de muerte que es los más revulsivo para la comprensión de la conducta humana, Freud va a decir que existen motivaciones que guían además estas conductas y que estas motivaciones tienen que ver con los ideales y que tienen que ver con los deseos, con lo cual  dice que no es solo por instinto de Muerte que debemos padecer las guerras, sino sería una actitud absolutamente fatalista en la cual se diría que si el psiquismo humano está configurado por la interacción de un instinto de Vida y un instinto de Muerte, existiendo  el instinto de Muerte inevitablemente va a existir la destrucción e inevitablemente entonces van a existir las guerras. Lo que Freud plantea es que además existen ideales que determinan las conductas y estos ideales se van construyendo  en cada individuo; ya no es algo con lo que nosotros accedemos a la vida como lo que sería el instinto, sino que es algo que guía nuestra conducta; estos ideales son los que van a configurar lo que nosotros llamamos la conciencia; la conciencia moral, la conciencia ética que en términos más precisos está bastante generalizado en la cultura, lo que se conoce como Superyó; es decir la incorporación de las figuras parentales que guían y determinan nuestras conductas. Lo importante es que en este momento  la hipótesis de Freud es que no es posible frenar completamente la acción del instinto de Muerte pero que sí sería posible desviar esta acción del instinto de destrucción para determinados fines que sean más o menos acordes a los fines generales de una comunidad y no que tengan que ver con la destrucción por la destrucción misma.&lt;br /&gt;Alumna: ¿Qué es el Superyó?&lt;br /&gt;Profesor: El Superyó es un nombre que en la teoría psicoanalítica se le da a la incorporación en cada individuo de normas éticas y morales que generalmente nos vienen dadas de nuestras figuras de referencia, es de-cir de nuestros padres, fundamentalmente los padres son los que transmiten las normas éticas, morales, culturales y una vez que esas normas están incorporadas  nosotros podemos independizarnos de la presencia real de nuestros padres; a determinada edad, pasando la adolescencia, todos nosotros tenemos ciertos criterios por los cuales podemos decir que una conducta es adecuada o inadecuada, es buena o es mala, es éticamente correcta o no lo es, eso es lo que nosotros llamamos nuestra conciencia, lo que llamamos la voz de la conciencia, la que de alguna manera nos está diciendo si cometés tal acción podés ser juzgado negativamente o positivamente; a esa voz de la conciencia podemos llamarla más específicamente Superyó; si yo utilizo el término, no es porque me interese especialmente desarrollar estos conceptos de la teoría psicoanalítica sino por-que en general es bastante conocido dentro de nuestro lenguaje cotidiano, que una actitud muy moral o mora-lista puede considerarse como superyoica, que está por encima del yo y que está sometiendo la conducta del yo o juzgando la conducta del yo.&lt;br /&gt;Bueno, leo un párrafo que escribe Freud en este artículo “El porqué de la guerra”, que como dije es la respuesta a la carta de Einstein de todo esto que viene planteando de la pulsión de Muerte, diríamos más específicamente; él concluye que:  “De lo que antecede derivamos para nuestros fines inmediatos la conclusión de que serán útiles los propósitos para eliminar las tendencias agresivas del hombre…..existen pueblos cuya vida transcurre pacíficamente, entre los cuales se desconoce la fuerza y la agresión”. Estamos en 1932 y, pacíficamente es un dato, creo que tenemos que pensarlo como una. fantasía, fantasía que hoy existe como que en el Interior se puede vivir más tranquilamente, hay menos lucha, menos competencia, menos rivalidad, etc; él dice: “Apenas puedo creerlo, y me gustaría averiguar algo más sobre esos seres dichosos. También los bolcheviques esperan que podrán eliminar la agresión humana asegurando la satisfacción de las necesidades materiales y estableciendo la igualdad entre los miembros de la comunidad”. Yo creo que eso es una ilusión”. Bueno obviamente la Segunda Guerra arma el bloque socialista y luego hasta no hace tanto lo que se ha conocido como la Guerra Fría, esta guerra que mantuvo a las dos potencias, la ex Unión Soviética y Estados Unidos enfrentadas y paralizadas. Hoy eso ha caído, la Unión Soviética se ha desmembrado, el planteo bolchevique ha fracasado y en estos momentos todavía estaba la posibilidad ideal de que fuera exitoso. Yo creo que eso es una ilusión, el lograr la anulación de las desigualdades de los seres humanos. “Por ahora están concienzudamente armados y mantienen unidos a sus partidarios   en medida no escasa por el odio contra todos los ajenos. Este es un tema que también nos va a interesar trabajar, la unión de los grupos humanos en función de un enemigo común; el tener un enemigo común hace que los grupos se consoliden y se mantengan unidos.&lt;br /&gt;“..por el odio contra todos los ajenos. Por otra parte, como usted mismo advierte, no se trata de eliminar del todo las tendencias agresivas humanas, se puede intentar desviarlas, al punto que no necesiten buscar su expresión en la guerra”.&lt;br /&gt;En otro párrafo le dice: “Usted se lamenta de los abusos de autoridad, y eso me suministra una segunda indicación para la lucha directa contra la tendencia a la guerra. El hecho de que los hombres se dividan en dirigentes y dirigidos es una expresión de su desigualdad innata e irremediable .Los subordinados forman la inmensa mayoría, necesitan una autoridad que adopte para ellos las decisiones, a las cuales en general se someten incondicionalmente. Debería añadirse aquí que es preciso poner mayor empeño en educar una capa superior de hombres dotados de pensamiento independiente, inaccesibles a la intimidación, que breguen por la verdad y a los cuales corresponda la dirección de las masas dependientes.&lt;br /&gt;La importancia que está planteando Freud de creer en una autoridad que sea verdaderamente representativa de la mayoría y que se la pueda valorar éticamente.&lt;br /&gt;Bueno, salteo unos párrafos,  “desde tiempos inmemoriales se desarrolla en la Humanidad el proceso de la evolución cultura. (Yo se que otros prefieren denominarlo “civilización”. A este proceso debemos lo mejor que hemos alcanzado, y también buena parte de lo que ocasionan nuestros sufrimiento. Sus causas y sus orígenes son inciertos, su solución dudosa……Quizás lleve a la desaparición de la especie humana, pues inhibe la función sexual en mas de un sentido…”.Dice que formar parte del desarrollo de la civilización, exige fundamentalmente alguna renuncia instintual.&lt;br /&gt;¿Qué quiere decir? tomando el ejemplo que dije antes: hemos renunciado a comernos entre nosotros, hemos renunciado al canibalismo, que sería lo más natural que existe; si nosotros como seres vivos, somos seres omnívoros, es decir que podemos comer cualquier cosa y entre cualquier cosa estaría nuestro semejante, so-lamente por una decisión extraña, como dice acá, en algún momento del desarrollo de la humanidad, por una decisión hemos renunciado a esa actividad y en este momento comemos todo lo que no sea carne humana, salvo situaciones límites o en algunas culturas particulares. Implica entonces que el avance de la humanidad, en muchos momentos Freud va a decir el avance de la espiritualidad, implica fundamentalmente renunciar a lo instintivo, renunciar a lo que habitualmente asociamos con lo más natural. Acá aparecen una serie de consideraciones que pueden parecer moralistas pero que no dejan de tener su verdad. “Quizás estas renuncias lleven a la desaparición de la especie humana”.&lt;br /&gt;Si nos aislamos un poco del juicio moral que pueden generar estas frases, que son bastante fuertes y funda-mentalmente con cierta idiosincrasia racista, es cierto que la idea implica la renuncia a lo instintivo y los gru-pos más primitivos son aquellos que renunciarían menos a lo instintivo y por lo tanto habría esta hipótesis de que los seres más primitivos podrían dominar por mayoría a los seres más desarrollados culturalmente&lt;br /&gt;Continúa: “.... quizás este proceso sea comparable a la domesticación de ciertas especies animales..Sin duda trae consigo modificaciones orgánicas pero aún no podemos familiarizarnos con la idea de que esta evolución cultural sea un proceso orgánico. Las modificaciones psíquicas que acompañan la evolución cultural son notables e inequívocas. Consisten en un progresivo desplazamiento instintivo y en una creciente limitación de las tendencias instintiva. Sensaciones que eran placenteras para nuestros antepasados nos son indiferentes y aún desagradables para nosotros; el hecho de que nuestras exigencias ideales éticas y estéticas se hayan modificado tiene un fundamento orgánico. Entre los caracteres psicológicos de la cultura, dos parecen ser los más importantes: el fortalecimiento del intelecto que comienza a dominar la vida instintiva y la interiorización de las tendencias agresivas  con todas sus consecuencias ventajosas y además, peligrosas. Ahora bien: las actitudes psíquicas que nos han sido impuestas por el proceso de la cultura son negadas por la guerra en la más violenta forma y por eso nos alzamos contra la guerra, simplemente no la soportamos más, y no se trata aquí de una aversión intelectual y afectiva, sino que en nosotros, los pacifistas ,se agita una intolerancia constitucional, por así decirlo ,una idiosincrasia magnificada al máximo Y parecería que el rebajamiento estético implícito en la guerra contribuye a nuestra rebelión en grado no menor que sus crueldades. ...... Lo saluda cordialmente. Sigmund Freud”.&lt;br /&gt;Bueno, esta es la hipótesis de Freud, propuesta que va a defender con su teoría psicoanalítica; es la de ser un adepto a la vida, va a plantear que la función fundamental del ser humano es soportar la vida, que es y será siempre el deber primero de todos los vivientes. Esta es la hipótesis central que en relación a lo que es esta constitución que nos hace destructivos como seres humanos, sería un objetivo ético, el de soportar la vida.  En un texto de Henry Millar, escritor norteamericano contemporáneo, que se llama  “El coloso de Maroussi”, en el pasaje por el estrecho de Poros, dice: “La llegada a Poros produce la ilusión de un profundo ensueño. De repente, la tierra converge de todas las direcciones y el barco se apretuja por un estrecho pasadizo que parece no tener salida .Los hombres y las mujeres de Poros se asoman a las ventanas, justamente encima de vuestras cabezas. Los holgazanes se pasean por el muelle a la misma marcha que el barco; pueden caminar más de prisa que el barco si desean apresurar el paso. La isla discurre en planos cubistas, un plano de muros y ventanas, otro de rocas y cabras, un tercero de árboles y arbustos puestos rígidos por el viento, y así lo demás.&lt;br /&gt;Es casi la misma hora del día, algunos meses más tarde,  cuando escribo estas páginas.&lt;br /&gt;Al menos el reloj y el calendario así lo dicen. La verdad que han transcurridos siglos de luz desde que pasé por ese estrecho pasadizo. Nunca volverá a ocurrir. Ordinariamente me entristece ese pensamiento, pero ahora no. Tengo muchos motivos para estar triste en este momento; todos los presentimientos que he tenido durante diez años se han realizado. Estamos en uno de los momentos más bajos de la historia humana. No se vislumbra en el horizonte signo alguno de esperanza. El mundo entero está envuelto en una carnicería y destila sangre. Sin embargo, lo repito: no estoy triste. Inúndese el mundo de sangre; yo me aferraré a Poros(…)”. &lt;br /&gt;Esto escribe Henry Miller, un autor que viaja a Paris para escribir en 1930, y a raíz de la Segunda Guerra Mundial retorna a California.&lt;br /&gt;Yo me aferro  a Poros es el optimismo y es la fuerza que pone Freud en aferrarse a este ser humano que en lugar de adaptarse a las circunstancias, en lugar de adaptarse a la destrucción y a la muerte se convierte en un adepto a la vida. Así como Henry Miller le hace decir al personaje “Yo me aferro a Poros” Freud dice “ yo me aferro a la vida  y contra todas las fuerzas de la destrucción yo apuesto a la vida”.&lt;br /&gt;Bueno, con esta apuesta es que vamos a seguir trabajando en este cuatrimestre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Referencias bibliográficas: Freud, Sigmund., “Consideraciones de actualidad sobre la guerra y la muerte”. O.C. Tomo II. Biblioteca Nueva.&lt;br /&gt;Freud, Sigmund., “Lo perecedero”. Idem. Anterior.&lt;br /&gt;Freud, Sigmund , “El porqué de la guerra”. Tomo III. Biblioteca Nueva.&lt;br /&gt;Miller, Henry., “El coloso de Maroussi”. Editorial Bruguera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1029401494091537639-1122875053357910743?l=catedradepino.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1122875053357910743'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1029401494091537639/posts/default/1122875053357910743'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://catedradepino.blogspot.com/2009/04/clase-teorica-n-1-02-04-2002-prof.html' title=''/><author><name>catedradepino</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11094648187363477209</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author></entry></feed>
